Con el mes septiembre en marcha, llega la vuelta al cole, al trabajo y en definitiva, a la rutina, pero todavía quedan fines de semana que podemos aprovechar para hacer alguna escapada. De hecho el primer fin de semana de este mes puede ser una buena ocasión para acercarnos a la Sierra Norte de Madrid, donde durante cuatro días uno de sus pueblos más conocidos recupera parte de su pasado y celebra una Feria Medieval que nadie se quiere perder.
El pueblo en cuestión es Buitrago del Lozoya y el motivo, su Feria Medieval, que este año alcanza ya la XXIV edición. Del 3 al 6 de septiembre habrá mercado, comida, artesanía y espectáculos con un desfile final el último día. Lo curioso de esta feria es que no necesita demasiado decorado para conseguir ese ambiente medieval ya que se celebra dentro del propio recinto amurallado de Buitrago, con el castillo y las calles del casco antiguo como escenario. A partir de ahí, los puestos, los músicos, los bufones, el fuego o incluso un enorme dragón hacen el resto.
El pueblo de Madrid que se convierte en una villa medieval
Todo comienza el jueves 3 de septiembre a las 18:00 horas, cuando abrirá el mercado. Una hora más tarde está previsto el desfile inaugural y a partir de entonces la feria continuará hasta el domingo con actividades repartidas por diferentes puntos del casco histórico.
En los puestos habrá artesanía, joyería, objetos de cuero y madera, velas, cosmética, productos agrícolas y también comida. Pero no todo será comprar o comer. Entre las actividades previstas encontramos cetrería, teatro de calle, música medieval, cuentacuentos, acrobacias aéreas y espectáculos de fuego. Y hay una que seguramente llamará especialmente la atención de los niños. Se trata de La captura del Dragón Rojo, un espectáculo en el que una gran criatura recorrerá el mercado acompañada de otros personajes. Por la noche cambiará también el ambiente con pasacalles y propuestas en las que el fuego tendrá bastante protagonismo.
Qué pasará el domingo 6 de septiembre
El domingo 6 será el último día, por lo que todavía podremos recorrer los puestos y ver parte de los espectáculos antes de que termine la feria. Para despedir esta XXIV edición está previsto además un desfile final en el que participarán sus protagonistas. Y si vamos con niños, conviene pasar por la Plaza de Picasso, ya que será uno de los espacios destinados especialmente a ellos. La Plaza del Gato tendrá historias y cuentacuentos, mientras que en la Plaza del Castillo habrá espectáculos y también distintas opciones para comer.
Todo esto sucede además en las calles del pueblo y no en un recinto preparado a las afueras. El mercado se extiende por el casco histórico, de modo que podemos encontrarnos con un pasacalles o alguno de sus personajes mientras recorremos las plazas y los edificios de Buitrago.
Una feria dentro de las murallas de Buitrago
Y precisamente las murallas son otra de las razones para aprovechar la visita. Buitrago está a unos 75 kilómetros de Madrid y su casco antiguo ocupa un meandro del río Lozoya, que rodea la villa por tres de sus lados y que durante siglos sirvió también como defensa natural. La muralla tiene origen musulmán y sus elementos más antiguos se sitúan entre los siglos IX y XI, aunque fue modificándose posteriormente. Fue declarada Monumento Nacional en 1931 y parte de ella se puede recorrer. Desde el tramo alto podemos ver el pueblo, el Lozoya y parte del paisaje de la Sierra Norte.
Otro de los puntos más reconocibles es la Torre del Reloj, levantada en el siglo XIV y situada en uno de los accesos al recinto. Durante los días de la feria, atravesarla supone además entrar directamente en el mercado y encontrarnos con toda la ambientación preparada para estos cuatro días.
Qué más podemos ver en Buitrago
La visita se puede completar con el Castillo de los Mendoza, construido entre los siglos XIV y XV y situado dentro del recinto amurallado. Junto a él está la Iglesia de Santa María del Castillo, cuyo origen se remonta al siglo XIV y que es la única que se conserva de las cuatro iglesias que llegó a tener la localidad.
También podemos acercarnos al Lozoya, pasear por sus alrededores o simplemente buscar alguno de los puntos desde los que se contempla el pueblo al otro lado del río. Y si queremos comer antes de regresar a Madrid, entre los platos habituales de esta zona encontramos judiones, sopas castellanas y carnes.
Pero este primer fin de semana de septiembre Buitrago tendrá algo que no encontramos durante el resto del año. Hasta el domingo 6, su casco histórico vuelve a llenarse de mercaderes, bufones, aves rapaces, fuego y personajes medievales, todo ello dentro de unas murallas que llevan siglos formando parte de la historia del pueblo.
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