Hay hoteles que se convierten en parte de una historia y otros que directamente parecen hechos para conservarla. Splendido, A Belmond Hotel, en las colinas de Portofino, pertenece a esa segunda categoría. Allí, en 1997, David y Victoria Beckham disfrutaron de unas vacaciones cuando su relación todavía era un secreto. Veintinueve años después, la pareja ha regresado al mismo lugar para revivir uno de los primeros capítulos de su historia de amor.
«Hace 29 años vinimos a Portofino, a este hotel, antes de que nadie supiera que estábamos juntos, y aquí estamos de nuevo», escribió David Beckham. Una frase que resume el significado de este regreso, pero también sirve para recordar por qué Splendido lleva décadas siendo uno de los grandes iconos del lujo italiano.
Situado en lo alto de Portofino, el hotel domina el paisaje de la Riviera de Liguria con vistas panorámicas sobre el Mediterráneo. Su historia contribuye tanto a su atractivo como su privilegiada ubicación: el edificio principal ocupa un antiguo monasterio del siglo XVI que, con el paso del tiempo, se transformó en uno de los alojamientos más reconocibles de la costa italiana.
El hotel cuenta actualmente con 53 habitaciones y suites, concebidas para ofrecer una experiencia mucho más cercana a la de una elegante villa privada que a la de un establecimiento hotelero tradicional. La decoración combina la herencia arquitectónica del edificio con referencias directas a la artesanía de Liguria.
La renovación de Splendido ha estado marcada por el trabajo del diseñador Martin Brudnizki, que ha apostado por recuperar el espíritu de la Riviera sin convertirlo en una recreación nostálgica. Mármol de Carrara, piedra local, cerámicas italianas, madera, tejidos naturales y motivos botánicos se mezclan con muebles contemporáneos y piezas antiguas. El resultado es un lujo colorista, sofisticado y profundamente italiano, donde los interiores parecen prolongar los jardines y el paisaje exterior.
Entre sus estancias más exclusivas está la Baronessa Suite, una de las joyas del hotel, con dormitorio, salón, jardín privado y terraza con vistas. Sus interiores están decorados con piezas antiguas, tejidos de lujo, mármol y detalles artesanales. No es, precisamente, una habitación al alcance de cualquier bolsillo: en determinadas fechas, una noche puede superar los 11.000 euros.
Para quienes quieran alojarse en Splendido durante el mes de agosto, el precio también refleja que se trata de uno de los momentos de mayor demanda en Portofino. Las tarifas encontradas para una noche en agosto de 2026 rondan los 4.000 euros o más para dos personas, pudiendo acercarse a los 5.000 euros con impuestos y dependiendo de la disponibilidad y la categoría elegida. Las suites pueden elevar considerablemente esa cifra.

Pero el precio incluye mucho más que una habitación con vistas. Los huéspedes tienen acceso a una piscina exterior climatizada de agua salada, gimnasio, pista de tenis y los jardines del hotel, además de servicios como desayuno a la carta, conexión wifi y determinadas actividades y traslados.
Uno de los grandes reclamos de la nueva etapa de Splendido es el Dior Spa Splendido, el primer spa permanente de Dior en Italia. El espacio ocupa dos plantas y cuenta con varias salas de tratamiento, incluida una cabina doble con vistas al mar. En su diseño aparecen materiales naturales como la piedra y la madera, junto a los característicos motivos de Dior reinterpretados en tonos verdes. La experiencia está pensada para combinar tratamientos de belleza con el entorno mediterráneo.
La gastronomía completa la experiencia. La Terrazza, uno de los restaurantes principales, ofrece cocina italiana con especial atención a los sabores de Liguria y unas vistas privilegiadas sobre el mar. Splendido Grill propone una alternativa más relajada, mientras que Baratta Sedici funciona como uno de los puntos de encuentro del hotel para tomar un cóctel. Su decoración incorpora madera, terracota, vegetación y una espectacular barra de ónice blanco iluminado.

El hotel también permite descubrir Portofino desde una perspectiva mucho más privada. Se pueden organizar paseos en barco, excursiones por el Parque Natural de Portofino, rutas en bicicleta eléctrica y experiencias vinculadas a la gastronomía y los productos de la región. Todo está pensado para que el huésped no tenga que elegir entre disfrutar del hotel o conocer el paisaje: ambas experiencias forman parte del mismo lujo. Y es precisamente esa combinación de historia, privacidad, arquitectura, gastronomía y paisaje la que explica que Splendido siga siendo un destino tan atractivo para las grandes celebridades internacionales.
Para David y Victoria Beckham, además, hay algo que ningún servicio de cinco estrellas puede comprar: el recuerdo de haber estado allí cuando su historia apenas comenzaba.
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