En la ‘España de los cien millones de turistas’, en alusión a la cifra que se ha marcado el sector como nuevo hito tras el ‘boom’ de visitas registrado desde la pandemia, la creación de valor se ha convertido en un objetivo central para las empresas. Con los principales destinos saturados y la ‘turismofobia’ arreciando en algunas capitales, hace tiempo ya que se ha impuesto la noción de que nuestro país debe dejar de medir el éxito del sector en términos cuantitativos y centrarse más en la calidad, tanto es así que incluso patronales sectoriales como Exceltur ya se han manifestado en esa línea. Si de eso se trata, la última oleada de la encuesta turística elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofrece una lectura mixta. En este tiempo, la pandemia primero y la guerra de Ucrania después han sumido a la economía española en una crisis inflacionaria que, si bien ha mermado la capacidad adquisitiva de los hogares españoles, también se ha traducido en más gasto en hoteles, bares, restaurantes y cualquier otro servicio vinculado a los turistas extranjeros. Así, si en julio de 2019 -último ejercicio antes de que los confinamientos por la pandemia hundieran el sector- cada persona que visitó nuestro país gastó una media de 1.209 euros, siete años después esa cifra ha ascendido a 1.579 euros. Son 370 euros más por viajero o un alza del 30%. Sin duda, buena parte de ese incremento no ha beneficiado a las empresas del sector ya que se explica por una inflación que los bares, restaurantes y hoteles también sufren a la hora de proveerse o pagar nóminas. Sin embargo, el aumento del IPC en el período ha sido de un 26,7%, de lo que se deduce que el sector ha ganado algo más de tres puntos en creación de valor.Podría aducirse que el gasto medio ha avanzado por encima del IPC porque la duración de los viajes se ha incrementado, pero no cabe ese argumento ya que, de hecho, ha sucedido lo contrario; si en julio de 2019 los visitantes extranjeros pasaban de media 7,5 días en España, el mes pasado esa cifra descendió a 7,2. Sea como fuere, si se toma el dato de gasto medio diario para eliminar cualquier sesgo que pudiera existir, el resultado es el mismo. Entre el 2019 y el 2026 el gasto medio diario ha aumentado en un 36% (hasta los 218 euros diarios), diez puntos más que la inflación. Si se toma únicamente el último año, la evolución es similar, pues el gasto medio de cada turista el mes pasado fue un 5,9% superior al del mismo mes de 2025, mientras que el IPC avanzó un 3,6%. A su vez, el gasto medio diario creció un 3,7%, una décima más que el índice general de precios. Únase a estos datos el sensacional incremento en número de turistas registrado en el último año, que obedece tanto a la propia evolución del sector tras la pandemia como al desvío de viajeros ocasionado por las interrupciones del tráfico aéreo en el ‘hub’ de Oriente Medio, que ha beneficiado a los países del Mediterráneo Occidental, y se dibuja un escenario en el que el sector servicios gana peso como motor de la economía española. El pasado mes de julio nuestro país recibió el récord de 11,5 millones de turistas internacionales, un 4,6% más que en el mismo mes de 2025, mientras que para los siete primeros meses del año el dato queda en 58,1 millones (también, un 4,6% más). Merced a esto, el gasto total registrado se sitúa en los 18.218 millones de euros en julio (un 10,9% más) y 82.053 millones en lo que va de año, 7,8% más. Está por ver que resultados ofrece el sector en agosto, mes en el que la inflación se disparó hasta el 4,3%, y en la segunda mitad del año, en un contexto en el que la mayoría de organismos oficiales dan por sentado que la escalada de precios se mantendrá por encima de los cuatro puntos. Por el momento, y pese al sensacional incremento en el precio de los billetes de avión causado por el encarecimiento de la energía debido a la guerra de Irán, en julio el alojamiento siguió siendo la partida que se llevó una mayor parte del presupuesto de los visitantes, representando un 19,8% del dispendio total por persona. Siguen los paquetes turísticos, con un 19,3%, y el transporte, con un 19,2%. No obstante, el dato verdaderamente revelador se obtiene si se analiza el encarecimiento de cada capítulo por separado, pues el pasado mes de julio los visitantes gastaron apenas un 6,7% más en alojamiento, mientras que el dispendio en paquetes turísticos y transporte aumentó un 19 y 12,8%.
Powered by WPeMatico