Lo que comenzó con una recriminación por una peligrosa maniobra al volante terminó convertido en una escena propia de una película de terror. Un joven ha sido identificado por la Policía Local de Granada después de que clavara un arpón de pesca en el brazo de un peatón que le había recriminado que casi lo atropellara y, lejos de detenerse ahí, lo dejara inmovilizado contra una barandilla. La víctima tuvo que ser liberada por los Bomberos de Granada y trasladada posteriormente a un hospital con parte del objeto todavía incrustado en el brazo.
Los hechos tuvieron lugar en torno a las 22:45 horas en la zona de Lancha del Genil, en Granada. Una pareja cruzaba correctamente por un paso de peatones cuando un turismo estuvo a punto de arrollarla. Uno de los peatones, ante la peligrosa maniobra, recriminó al conductor que ni siquiera se hubiera detenido para permitirles cruzar.
La discusión podría haber terminado ahí. Sin embargo, la reacción del conductor fue completamente desproporcionada. El hombre detuvo el vehículo, salió del coche y se dirigió hasta el maletero. Allí tomó un arpón utilizado para la pesca y regresó hacia el peatón.
Entonces se produjo la agresión. Según la Policía Local, el atacante clavó el gancho en uno de los brazos de la víctima y utilizó posteriormente el propio mango del objeto para dejarla sujeta a una barandilla, impidiéndole moverse. Después abandonó el lugar en su vehículo.
La víctima quedó atrapada y herida en plena calle. Hasta el lugar se desplazaron efectivos sanitarios del 061, que comenzaron a atender al hombre. Pero la situación en la que había quedado hizo necesaria la intervención de los Bomberos de Granada, que tuvieron que utilizar una cizalla para cortar el gancho y conseguir liberar al peatón. La operación permitió separar al herido de la barandilla, aunque el problema estaba lejos de haber terminado: parte del metal continuaba incrustado en su brazo.
El hombre fue trasladado posteriormente a un centro hospitalario para que los sanitarios pudieran retirarle el fragmento metálico y tratar las heridas provocadas durante el ataque.
La matrícula del coche delató al agresor
La huida del agresor no impidió que los agentes pudieran ponerle nombre y apellidos. Un testigo consiguió tomar la matrícula del vehículo en el que había escapado, un dato que resultó determinante para iniciar la investigación.
El Grupo de Apoyo a las Patrullas de Barrio (GAPB) de la Policía Local de Granada inició las gestiones para localizar al propietario del turismo. Los agentes identificaron inicialmente a la titular del vehículo y posteriormente llegaron hasta el joven señalado como autor de la agresión, domiciliado en Granada capital.
El vehículo estaba a nombre de su madre. El joven habría comunicado durante las gestiones policiales que tenía intención de acudir a dependencias policiales para entregarse. No obstante, la investigación continúa abierta para esclarecer completamente lo sucedido y determinar las responsabilidades que pudieran derivarse de una agresión que comenzó con un casi atropello y terminó con un arpón de pesca clavado en el brazo de un vecino de Granada.
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