El futuro de Seat como compañía pasa por la desaparición de Seat como marca. La estrategia del grupo Volkswagen, a la que pertenece Seat, pasa por dejar de fabricar coches bajo este emblema a partir de 2029 para centrarse en la muy exitosa Cupra, mucho más rentable y que es la que ya, en la práctica, garantiza la viabilidad de la compañía española. Según documentos preparatorios de la reunión del consejo de supervisión de Volkswagen que serán votados mañana, y ha avanzado la revista especializada alemana ‘Wirtschafts Woche’, Volkswagen planea la desaparición de Seat como marca en ese año. Según fuentes conocedoras consultadas por ABC, estos planes «tienen base » y podría ser la dirección que se emprendiera desde el conglomerado, inmerso en un plan global de recortes que, está por ver, podría acabar teniendo impacto en el empleo en la planta de Martorell si antes del fin de la fabricación de los modelos para Seat no se adjudican otros, para Cupra o para otras marcas del grupo, que los suplan. Desde la dirección de Seat se precisa que no hay todavía una decisión tomada, aunque se reconoce que VW y Seat, de la que la primera es su única propietaria, están «inmersos en una profunda transformación basada en nuestro compromiso con la electrificación», un reconocimiento implícito de que Seat como marca, sin ningún modelo cero emisiones ni presente ni futuro, tiene un recorrido limitado.«El contexto global ha cambiado significativamente, impactando de manera severa en el sector del automóvil, especialmente en el último año», se reconoce en Martorell, lo que obliga a Volkswagen a plantear una severa reestructuración que pasa, inevitablemente por el cierre de fábricas, despidos y redefinición de marcas y estrategias. El empuje de los fabricantes chinos y los mayores costes de producción, particularmente en las plantas alemanas, empujan al gigante automovilístico liderado por Oliver Blume a apretarse el cinturón, en un ajuste que podría alcanzar los 100.000 empleos.Es aquí donde el futuro de Seat como marca, en ningún caso como compañía, estaría en cuestión. Que el futuro de la histórica corporación española, con 76 años de historia a sus espaldas, pasa por Cupra -su submarca más deportiva nacida en 2018-, no es ningún secreto, y que ello implicará la supresión de Seat como emblema, tampoco. La duda estaba en conocer los plazos, algo que ahora podría tomar concreción.Fuentes internas consultadas por ABC conocedoras del proceso precisan que el la posibilidad de que Seat llegue a su fin como marca en 2029 «tiene base». Desde Martorell se insiste en que el «objetivo es hacer que todo el Grupo Volkswagen y sus respectivas compañías sean más eficientes y ágiles, así como aprovechar de forma sistemática potenciales sinergias tecnológicas». El rumbo de Seat en los pasados ejercicios ya indica que su futuro como compañía pasa por el éxito de Cupra. Los dos emblemas cerraron 2025 con 586.300 vehículos entregados, lo que marcaba un récord histórico, superando en este caso la cifra de 2019. La cifra suponía un incremento del 5,1% con respecto a 2024, lo que se sustentaba de manera principal sobre el tirón de Cupra, que por primera vez superaba a Seat. La marca deportiva de la automovilística española vendió el pasado año 328.800 coches (un 32,5% respecto a 2024: 248.100), mientras que Seat entregó 257.400 unidades (17,0% menos respecto a 2024). Volkswagen entrega los resultados de Seat y Cupra como una sola unidad financiera, con lo que no se tienen datos segregados. No obstante, atendiendo la mayor rentabilidad de la segunda sobre la primera, se da por descontado que la aportación neta de Cupra es mucho mayor. La tendencia se ha mantenido durante el segundo semestre.El ‘sorpasso’ de Cupra es significativo y desde la compañía ya se señala desde hace años que se iba a consolidar en el futuro: con mayor margen de beneficio por vehículo vendido y con una apuesta por la electrificación de la que Seat queda al margen, el futuro es de Cupra. La posibilidad de que las autoridades europeas den más margen y permitan que los motores de combustión en el continente sobrevivan más allá de 2035 no parece que vaya a alterar los planes de VW con respecto a Seat.Los sindicatos advierten de que sin la adjudicación de una segunda plataforma para eléctricos de mayor tamaño para suplir el vacío que dejan los Seat el futuro de Martorell podría verse comprometidoAnte ello, los sindicatos mayoritarios de la compañía, UGT y CCOO, llevan meses advirtiendo de que la eventual desaparición de la marca no sería únicamente una cuestión comercial, ya que podría comprometer a medio plazo el empleo en Martorell y en toda la industria auxiliar.La apuesta por Cupra y por fabricar modelos de otras enseñas del grupo —como el Volkswagen ID. Polo— garantiza actualmente carga de trabajo, pero no sustituye necesariamente el volumen que aporta una marca generalista como Seat, cuyos Seat Ibiza y Arona por ejemplo -en el top cinco de ventas en España-, ocupan una (la tercera), de las tres líneas de montaje de Martorell.Al respecto, tanto los sindicatos como la propia dirección que lidera Markus Haupt tienen las esperanzas puestas en la adjudicación de una segunda plataforma eléctrica destinada a vehículos eléctricos de mayor tamaño, para reemplazar la producción convencional de Ibiza, Arona y León que ahora, según los planes de VW, podría concluir en 2029. Los sindicatos consideran que sin esta adjudicación -que debería completar la línea de eléctricos pequeños en la que ya se fabrican el Raval para Cupra y el ID Polo para Volkswagen- la viabilidad futura de Martorell podría quedar comprometida.
Powered by WPeMatico