Durante años la fotografía de la Vuelta a España fue la misma: Primoz Roglic delante, esperando la pancarta del último kilómetro para dar un puñetazo y Enric Mas a su espalda, sensación de miedo, sin atreverse a retarlo. Septiembres de segundos puestos y un punto de frustración porque siempre había un rival superior. En 2026, Enric Mas con 31 años y Roglic con 36, el viento ha cambiado de signo. El esloveno, autor de obras maravillosas en el ciclismo, no puede seguir el paso del mallorquín. Otra tarde más, el maillot rojo da gas y el vencedor de cuatro Vueltas pierde pie. En La Pandera, el jefe del Movistar sigue con la recolección: otros 25 segundos para armar ya una diferencia de dos minutos y diez segundos que le aportan algo de tranquilidad para asumir 32 kilómetros contrarreloj. En la montaña de Jaén vence Marco Brenner, un alemán con poderosa zancada.(Noticia en ampliación)
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