El sistema educativo español se halla en un estado crítico y de «emergencia». Como reflejan los resultados de último informe PISA , el termómetro de la educación en la OCDE, nuestro país ha obtenido el peor resultado de su historia y ha sufrido la caída más abrupta . El fracaso es total y sin matices en estas pruebas que realizan jóvenes de 15 años. Navegamos aguas turbulentas, aunque hay que decir que el temporal educativo alcanza a buena parte de los sistemas del mundo. Los datos globales han empeorado y han llegado a su mínimo histórico en Matemáticas, Lectura y Ciencias. Con el agravante, además, de que la comprensión lectora —que es la puerta de entrada para el resto de materias— se está desplomando en la mayoría de países. Si se compara con la última edición de PISA, los datos en Lectura han caído 14 puntos de media en las naciones que participan en las pruebas, una cifra preocupante pues bajadas por encima de diez puntos se consideran verdaderos fracasos educativos. Por supuesto, hay algunas excepciones no apocalípticas: los países asiáticos , que llevan tiempo a la cabeza; el famoso milagro de Estonia ; y el caso del Reino Unido y su ‘remontada’, que ha logrado mantenerse y mejorar sus resultados. Ya poniendo la lupa en nuestro país, la comparativa con la anterior edición (de 2022) arroja un descenso de 23 puntos en comprensión lectora , de 1 6 en Matemáticas y de 8 en Ciencias. Nunca desde que hay registros había caído tanto el resultado de un año para otro en cada área. Si se tiene en cuenta que un curso equivale a 20 puntos, es como si los alumnos hubiesen retrocedido todo un año escolar en su capacidad para leer y entender un texto. El porcentaje de alumnos brillantes (por encima del nivel 5/6) también ha caído y se reduce a sólo el 7% del total. Y, por el contrario, el fracaso afecta a cada vez más: un 18,4% de los estudiantes estarían en la franja del suspenso (por debajo del nivel 2). Por comunidades, hay dos grandes perdedoras : la Comunidad Valenciana y el País Vasco , con unos descensos que rara vez se han dado en la historia mundial de PISA. En Lectura, Valencia cae 58 puntos y País Vasco, 47. En Matemáticas, 38 y 22 puntos respectivamente. Y, en Ciencias, 33 y 21. Pero la realidad es que tampoco se puede afirmar que haya ganadoras, pues ninguna comunidad autónoma, exceptuando el caso aislado de Castilla-La Mancha en Ciencias (+10 puntos) ha subido en cada una de las tres materias. Ningún rincón de España mejora sus resultados , todas las autonomías han bajado tanto en Lectura, como en Matemáticas, como en Ciencias. Las ‘menos malas’ son Madrid, Asturias y Castilla y León . No obstante, si nos fijamos en las caídas en comprensión lectora, vemos que el descenso es también allí acusado. Madrid (-27 puntos), Asturias (-26) y Castilla y León (-32). Mención a parte merece el caso de Cataluña , con su ya célebre trampa para ocultar el resultado. Los directores de institutos catalanes excluyeron de las pruebas a un 23,2% del alumnos , aquellos con necesidades específicas y que, por tanto, obtendrían un notas más bajas en las pruebas. Los datos de esa comunidad no son comparables con el resto, aunque desde luego, a posteriori, resulta cuanto menos sospechoso que sea la única región que sube sus marcas en todas las áreas . De hecho, hay expertos que consideran que una muestra ajustada a la realidad de las aulas catalanas hubiera ofrecido peores resultados. «Mi intuición me dice que los resultados hubieran sido los peores de España porque en Cataluña la Lomloe se aplicó de manera exacerbada», afirma a ABC Ignasi Fernàndez, que es secretario general del sindicato de profesores mayoritario en esa comunidad. E insiste en que se trata de una muestra «optimizada al máximo» y que «no es representativa de la situación real del sistema». Con todo, se ha empleado para calcular la media a nivel nacional. La exclusión ha sido una de las grandes polémicas de esta edición de PISA. Al margen de Cataluña, hay que mencionar el caso de Murcia (que ha excluido a un 12% de su alumnado) y de Baleares . De media, España tiene una tasa de exclusión superior al 7%, muy por encima del 5% máximo que recomienda la OCDE. Con todo, la muestra de España, la más grande del mundo, sigue siendo representativa. El ‘efecto Covid’, la Lomloe y las políticas de Compromís¿Es este informe PISA una advertencia las políticas educativas aplicadas en la era Sánchez? Para José Manuel Lacasa, investigador educativo al frente del Instituto F de Investigación Educativa, «sí, sin duda». «Hay que tener en cuenta que Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana, las tres comunidades que antes empezaron a aplicar el tipo de políticas que luego introduce la Lomloe (ley Celaá), son las que se han pegado un mayor batacazo. Pero lo peor está por venir». Para este investigador, no se puede obviar que existe una «tormenta» generalizada que se podría explicar por el ‘efecto Covid’ en todo el mundo. Sin embargo, señala que la «intensa tempestad española» es fruto de la bajada en el nivel de objetivos que se exige a los alumnos, que introdujo la última ley de educación aprobada bajo el mandado de Pedro Sánchez. «Los pésimos datos en Comunidad Valenciana nada tienen que ver con la dana, sino que son el fruto de varios años de políticas de Compromís», considera. La caída de la atención, la IA y las pantallas En opinión de Lucas Gortázar, que es experto educativo de EsadeEcPol, es pronto para evaluar los posibles efectos de la Lomloe, puesto que se empezó a aplicar en 2023/2024. Tampoco cabría pensar, dice, que exista un efecto negativo de la inmigración, según lo que nos muestran los datos en España. De hecho, España presenta una brecha entre alumnado nativo e inmigrante inferior a la de la OCDE y la Unión Europea, una vez descontado el nivel socioeconómico. Este investigador más bien cree que la bajada, «muy severa», es producto de una «caída de la atención por parte de los estudiantes, que ya no pueden mantenerla en textos largos». En esta línea, la OCDE apunta en el informe a dos cuestiones esenciales que pueden explicar la debacle en Lectura: la generalización de los dispositivos móviles a partir de 2015 y el uso de la IA por parte de los estudiantes. «Hay que distinguir entre los alumnos que emplean los dispositivos o la IA para aprender y aquellos que se sirven de la misma para otros fines, lo cual puede tener un efecto negativo en los datos», afirma Tue Halgreen, que es el responsable de la OCDE de la coordinación del estudio PISA. Si bien es cierto que las políticas de restricción de las pantallas en el aula es en España de las más elevadas del mundo y que el uso de la IA es menor en la escuela que en otras naciones. «El problema aparece cuando los estudiantes emplean la IA en casa y eso es algo que PISA difícilmente puede medir», añade Gortázar. «La educación se encuentra en un estado de emergencia y veremos reflejadas estas caídas en el PIB de dentro de unos años» José Manuel Lacasa Instituto F de Investigación EducativaAl experto de EsadeEcPol le llama la atención que, tanto en España como en la OCDE, la caída sea del doble o el triple en el alumnado de mayor nivel socioeconómico . «Podría ser que los estudiantes más privilegiados sean los que más estén tirando de la inteligencia artificial para aquello que no deberían», especula. Todavía hay mucho que analizar, pero todos los expertos coinciden en que los datos, nefastos, deben servir para reorientar las políticas públicas. «El País Vasco está en Lectura solo por delante de Ceuta y Melilla. Esa es la magnitud de la caída», recuerda. «La educación se encuentra en un estado de emergencia y veremos reflejadas estas caídas en el PIB de dentro de unos años», augura por su parte Lacasa. Sólo queda mirar a lugares como Reino Unido que, contra viento y marea, han logrado mantenerse e incluso mejorar sus resultados.
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