El Faro de Moncloa fue el escenario donde el gobierno de José Luis Martínez-Almeida presentó la alternativa a las políticas contra la contaminación de Manuela Carmena en 2019. Y ese lugar ha sido el escenario escogido este viernes para que el primer edil y el delegado de Medio Ambiente, Borja Carabante, sacaran pecho de los resultados de la estrategia que bautizaron como Madrid 360 . Los datos registrados en los meses de junio, julio y agosto han consolidado la tendencia de estos años: el dióxido de nitrógeno (NO2) ha seguido cayendo hasta alcanzar su nivel más bajo de toda la serie histórica. A cierre de agosto de este año, la capital no sólo cumpliría hoy con la directiva europea de calidad del aire actual, logro que lleva encadenando de manera consecutiva los últimos cuatro años, sino que 21 de las 24 estaciones no rebasarían el límite fijado en la nueva normativa europea, que se aplicará a todos los estados miembros a partir de 2030 para el NO2. «Hoy no hay boina en Madrid más que nuestra parpusa», ha asegurado el regidor popular.«Con cuatro años de adelanto, el Ayuntamiento de Madrid ha conseguido que casi el 90% de sus estaciones cumplan unos límites de calidad que están en el horizonte de 2030», ha destacado Martínez-Almeida, quien ha asegurado que «los madrileños respiran la mejor calidad del aire que nunca se ha respirado en esta ciudad».En agosto de 2026, únicamente las estaciones de Barajas Pueblo, Ensanche de Vallecas y plaza Elíptica superaron los 20 microgramos por metro cúbico, aunque las tres permanecieron por debajo de los 30 y, por tanto, alejadas del límite de 40 establecido en la normativa actual.Ha siete años la situación de partida era muy diferente. Madrid infringió entre 2010 y 2021 los umbrales anuales de NO2 establecidos por la directiva europea vigente. El peor dato de la última década se produjo en 2017, cuando 15 de las 24 estaciones superaron el límite de 40 microgramos por metro cúbico. La capital logró cumplir los límites europeos por primera vez en 2022.Ante estos buenos resultados, el alcalde no ve por el momento «ningún motivo» para que el ayuntamiento no mantenga durante 2027 la autorización para circular por la capital a los vehículos sin distintivo ambiental domiciliados en la ciudad. El permiso afecta a los vehículos de clasificación ambiental A domiciliados en Madrid (los de gasolina previos al año 2000 y los diésel matriculados antes de 2006), que pueden seguir circulando temporalmente por la ciudad durante 2026. La excepción no se aplica a los vehículos sin etiqueta procedentes de fuera de la capital, que mantienen restringido el acceso.
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