A finales de junio, una testigo inesperada volvió a poner el foco en los métodos empleados por la terapeuta de los Andic , Julia Lüderwaldt. Más de año y medio después de la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, una profesora de inglés se presentó en una comisaría de los Mossos d’Esquadra para relatar que una de las indicaciones de la psicoanalista al primogénito del empresario, Jonathan , fue la de realizar una ruta por la naturaleza que incluyese una situación extrema en un barranco. Este viernes, ‘La Vanguardia’ desvela que en esa declaración, la traductora indicó además que Jonathan se interesó por una terapia que simulaba tirar a un familiar por un precipicio, algo que este niega tajantemente, según ha informado su defensa, vía comunicado.Su equipo legal, que encabeza el penalista Cristóbal Martell, aún no ha tenido acceso a la declaración de la profesora de inglés, por lo que denuncia además una nueva vulneración de los derechos de su cliente, investigado por el homicidio de su progenitor, que falleció el 14 de diciembre de 2024 tras precipitarse de una altura de unos 100 metros mientras ambos recorrían un sendero en Collbató (Barcelona). Jonathan asegura que se trató de un suceso accidental, mientras que las pesquisas de los Mossos, que no cuentan con ninguna prueba, pero sí de un cúmulo de indicios, se saldó con su detención, y posterior puesta en libertad bajo fianza de un millón de euros. Según Jonathan, tal y como detalló este diario, aquel paseo se acordó para abordar con su padre sus planes de futuro, en ningún caso para exponerse a una situación extrema. Ahora, ‘La Vanguardia’ detalla que en el marco de una terapia ideada para otro paciente, con esquizofrenia y mala relación con su madre, Lüderwaldt escogió un emplazamiento en Montserrat para simular esa exposición al precipicio y comprobar su incapacidad para llevarlo a cabo. Y ahora, en su declaración ante la Policía, la ayudante de la citada terapeuta ha asegurado que Jonathan se interesó por dicho método, sembrando así las sospechas sobre lo explicado por el primogénito. Cabe recordar que hasta que esta testigo inesperada decidió acudir a dependencias de los Mossos, Jonathan no la había mencionado. Tampoco los investigadores tenían constancia de su existencia. Sí esgrimen como posibles indicios los mensajes intercambiados entre padre e hijo, que la defensa del último enmarca en la terapia de confrontación, de corte freudiano, con la metáfora de «matar al padre», y en los que también la juez Raquel Nieto vio motivos para investigarlo por homicidio. En cambio, el entorno del primogénito de los Andic, precisamente, señala que esos textos se deben al trabajo desplegado por Julia Lüderwaldt con la familia con la intención de que ambos superasen sus desavenencias.Queda pendiente que la instructora señala nuevas declaraciones. Además de la ayudante, también las que ya estaban previstas, pero aún sin fecha. Entre estas, del CEO de Mango, Toni Ruiz, y de la secretaria de Jonathan, a quien pidió un nuevo teléfono después de que le robasen el suyo en Quito (Ecuador), durante un viaje relámpago. Algo que también levantó las sospechas de los Mossos, ya que en el nuevo terminal no recuperó sus chats antiguos de Whatsapp, lo que les llevó a pensar que quería ocultar información relativa al suceso.
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