El sector de los centros de datos en España contiene la respiración por la nueva regulación que ha impulsado el Gobierno. Pero no solo lo hacen los tradicionales operadores de ‘data center’ o las grandes compañías americanas. En el último año, algunas de las principales empresas energéticas, constructoras o de infraestructuras han creado sociedades para empezar a ejecutar inversiones millonarias en este negocio. ACS, Iberdrola, Naturgy, Acciona, Solaria, Ignis… la lista es muy amplia. Precisamente esta situación se ha convertido en una palanca de presión para que el Ejecutivo rebaje su real decreto en esta materia.El pasado mes de agosto, como ya hizo justo hace un año en la misma época , el Gobierno anunció un RD para regular el desarrollo de los centros de datos. En esta ocasión la norma es mucho más restrictiva, algo que ha puesto en pie de guerra a todo el sector.Tras el periodo de consulta pública, donde los implicados pueden pedir mejoras de la norma, el Gobierno recogerá esas respuestas y podrá desarrollar cambios. Se espera que, de algún modo, relaje alguna de las propuestas que guarda el real decreto. Los principales operadores, a través de su patronal SpainDC, llevan unas semanas ejerciendo presión. A esto se suma, según explican fuentes empresariales a este periódico, que hay compañías españolas que también habían iniciado trámites para invertir. Algo que obligará al Ejecutivo a ser más laxo.ACS Digital Infrastructure Development es la sociedad que está como cabeza visible en muchas de las empresas que ha creado la constructora ACS a lo largo de 2026 para desarrollar el negocio de los ‘data center’. En este caso, como en tantos otros, no siempre se trata de la creación de una infraestructura donde albergar los futuros procesadores de datos. Pueden estar dentro de la parte de ingeniería del proyectos, en el segmento eléctrico o cualquier otra actividad.Otro ejemplo es Iberdrola. En concreto, la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán trabaja en el desarrollo de una cartera de proyectos en distintas ubicaciones de la geografía española. Como parte de su apuesta en los ‘data center’ –en alguna parte de la cadena de valor–, Iberdrola está reforzando su presencia en este mercado con la creación de la sociedad CPD4Green.En las últimas semanas la eléctrica ha creado varias sociedades que tienen por objeto social «el procesamiento y gestión centralizada de servicios de datos e infraestructuras de sistemas informáticos». Se trata de CPD4Green Segovia y CPD4Green Cádiz. La creación de estas empresas no supone explícitamente que en esas provincias Iberdrola vaya a desarrollar un centro de datos. Según explican expertos del sector a este periódico, es habitual este tipo de movimientos en ciertas regiones donde potencialmente puede haber buen acceso a energías renovables. Incluso, no tiene por qué ser el promotor del propio proyecto. Se trata de un sector donde confluyen múltiples agentes dentro de una misma infraestructura.Muchos ejemplosLa principal gasista española, Naturgy, creó a principios de año la sociedad Renovables DC One. El objeto social de esta «SL» es la construcción, instalación, gestión, explotación y mantenimiento de centros de procesamiento de datos (‘data centers’), así como la prestación de servicios de alojamiento, servicios de computación en la nube, telecomunicaciones y actividades relacionadas.Por otro lado, la compañía especializada en renovables, Solaria, este año ha creado la sociedad Antilia Desarrollo de Suelo, que pende bajo su división de ‘data center’, y que tiene como objeto social la adquisición y gestión de terrenos, en este caso relacionados con los centros de datos al depender de este segmento de negocio.El RD se tramita de urgencia, pero será muy complejo que esté aprobado para octubre como prevé el GobiernoAsimismo, hay otros proyectos que ya tienen forma, pese a que sigue habiendo movimientos registrales a lo largo del año. Ignis y Acciona están impulsando conjuntamente un proyecto de centro de datos en Segovia y una planta fotovoltaica adyacente para cubrir su consumo eléctrico con energía renovable.La tramitación de los permisos de acceso y conexión se realizó a través de dos sociedades de Ignis. Ahora se ha formalizado la presencia conjunta de ambas compañías en el desarrollo del proyecto.Situación complicadaEn el conjunto del sector, la dimensión económica de lo que está en juego es enorme. El último ‘Informe Anual de SpainDC’ estimaba en 66.900 millones de euros de inversión directa e indirecta acumulada entre 2026 y 2030 en un escenario de continuidad, mientras que en un escenario restrictivo esa cifra de inversión se podía ver reducida en un 36% .Sin embargo, lo que hace unos meses se consideraba un escenario restrictivo hoy puede parecer incluso moderado frente al impacto potencial del texto conocido. Aquel escenario ya partía de una previsión negativa, con restricciones de red, mayores dificultades regulatorias, retrasos y desplazamiento de proyectos hacia otros mercados, pero no contemplaba un marco de esta intensidad ni la acumulación de exigencias que introduce el actual proyecto de real decreto.En cuanto a los plazos de aprobación, los analistas del Banco Sabadell creen que «será difícil» que el Gobierno apruebe el RD en el mes de octubre, como figura en su plan ‘IA360’ anunciado esta semana. Los analistas entienden que «el Gobierno debe responder, una a una, a las 600 alegaciones que se han hecho». Teniendo en cuenta esto y aunque la nueva norma se tramite por la vía de urgencia, los expertos del Sabadell ven difícil que se pueda aprobar en octubre, como prevé el Gobierno.
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