El grupo de trabajo de Vox por la ‘ley de nietos’ analiza al detalle cada posible escenario. Ahora, con el derecho a voto de quienes han obtenido la nacionalidad por esta vía suspendido hasta que demuestren un vínculo real con exiliados por el franquismo, como recoge la Ley de Memoria Democrática , en el partido cunde una sospecha. Que se estaba concediendo la ciudadanía española a personas con antepasados que se fueron de España antes de 1936. Es decir, previamente a la Guerra Civil y la posterior dictadura, lo que, de facto, excedería el espíritu de la norma del Gobierno que aprobó el Congreso de los Diputados.«Es un escándalo nacional maquinado desde la Moncloa. No tenemos dudas de que hay nacionalizaciones de personas con ascendientes que se fueron de España antes de 1936; eso lo tengo claro», comenta a ABC el diputado de Vox Ignacio Hoces, vicesecretario de Acción Política del partido y miembro del grupo de trabajo que se creó ‘ad hoc’ por la controversia que rodea a la ‘ley de nietos’. Vox, al igual que el PP y Ciudadanos, votó en contra de la norma bajo la que se cobija. En ese momento, la ‘ley de nietos’, que es en realidad la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática, pasó bastante desapercibida. Reconocía el derecho a nacionalizarse a «los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española». Y ese no era el foco polémico, sino las concesiones hechas a Bildu como la extensión de la norma hasta ya entrada la democracia, con el primer gobierno de Felipe González.No obstante, una instrucción posterior a la ley excedía su literalidad, permitiendo que obtuviese la nacionalidad cualquier descendiente de españoles que emigrasen fuesen cuales fuesen sus motivos. Esto, como adelantó en su momento ABC, suponía un coladero. Y es ahí donde Vox cree que se ha concedido la ciudadanía a personas con antepasados que se fueron de España antes de 1936 por motivos que nada tienen que ver con el franquismo. La formación de Santiago Abascal está en contra, en cualquier caso, de la medida, pero admite que reconocer como españoles a los hijos y nietos de exiliados por la Guerra Civil o la dictadura está amparado por una ley. La cuestión es que eso se excede.Preguntas al EjecutivoDe ahí que el partido haya registrado una iniciativa, a la que ha tenido acceso ABC, para que el Gobierno enumere los años en los que se fueron del país los ascendientes de quienes, ahora, han sido nacionalizados o lo han pedido. Vox quiere saber cuántos expedientes constan con salidas previas al 18 de julio de 1936, el día del golpe de Estado de Francisco Franco, cuántos hay también posteriores y cuál es el desglose detallado por años de los expedientes resueltos y en tramitación.La Ley de Memoria Democrática, además, establece que pueden reclamar la nacionalidad los hijos de quienes la obtuvieron por la Ley de Memoria Histórica, aprobada en este caso bajo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Según le consta al partido de Abascal, algunos la están reclamando presentando la mera solicitud de sus progenitores, sin que ni siquiera les hayan concedido aún la ciudadanía. Esto abre la puerta a un aumento aún mayor de naturalizados, con el ruido de fondo de bajo qué criterios se adscribe a los nacionalizados en uno u otro municipio en los casos donde no puedan demostrar de forma clara un arraigo. «El voto exterior presenta lagunas y hace agua por todos lados», sentencia Hoces.
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