El Real Madrid, tras su traspiés en la Euroliga , se estrenó con victoria en la ACB gracias a un tremendo partido de Luwawu-Cabarrot, líder de la remontada blanca en el último cuarto ante el Unicaja. Los andaluces estuvieron muy cerca de salir victoriosos del Palacio gracias a un genial partido de Willy Hernangómez, pero cedieron en el último acto ante ocho puntos con la firma del francés, bien aderezados por el empuje de Maledon y las defensas de Campazzo. Como en la Supercopa de Europa , el Madrid intentó marcar el ritmo desde el primer minuto, ansiosos los blancos por correr, lanzar de tres y ejecutar posesiones cortas para satisfacer las pretensiones de Pedro Martínez. En la vorágine destacaba Pradilla, alumno aventajado del catalán, mientras que el Unicaja conseguía mantener el tipo con juego coral y una anotación muy repartida, un crecimiento solo frenado por el innegable talento de Luwawu-Cabarrot. Ya en el segundo cuarto, Campazzo y Tavares, líderes eternos, se aliaron para intentar abrir brecha en el marcador, pero enfrente encontraron la magnífica respuesta de Noua, Brazdeikis y Willy, autores de 12 puntos consecutivos. El Madrid intentó no sentirse amenazado, continuar con su voraz y veloz plan de partido, al menos hasta que un nuevo triple de Brazdeikis y dos libres de Willy hicieron desaparecer su ventaja por completo. Real Madrid: 89 Campazzo (15), Abalde (9), Luwawu-Cabarrot (14), Pradilla (7), Tavares (4); Maledon (17), Damian Jones (8), Okeke (2), Deck (9), Llull (0), Sarr (0), Shulga (4). Unicaja: 87 Perry (9), Hunt (7), Brazdeikis (14), Noua (18), Kravish (3); Lukosius (9), Barreiro (0), Alberto Díaz (0), Pantzar (7), Willy Hernangómez (20), Djedovic (0). Parciales: 23-22; 23-25 (46-47); 19-24 (65-71); 24-16 (89-87). Los árbitros: Antonio Conde, Sergio Manuel y Roberto Lucas. Descalificaron a Brazdeikis por cinco faltas personales. Tras el descanso, Campazzo puso a tono a los blancos, que por otra parte eran incapaces de frenar a la tripleta ofensiva del Unicaja que tanta incomodidad le había provocado en la primera parte. Especialmente llamativo era ver a Willy como en sus mejores días, imparable en la zona e incluso eficiente en defensa después del viacrucis vivido en el Barça las últimas tres temporadas. Perry se unió a su causa y, por primera vez, el Madrid parecía ser presa y no cazador. En el abismo, los merengues se entregaron al tiro de tres para edificar la remontada, pese a que su precisión dejó bastante que desear. Un bache que aprovecharon sus oponentes para colocarse a seis puntos cuando solo faltaban cinco minutos para el final. Maledon asumió galones y Campazzo. con un triple, revirtió la situación. Contratacó el Unicaja, y cerca estuvo de llevarse la victoria, pero tres puntos de Luwawu-Cabarrot a falta a 40 segundos del final acabaron con sus esperanzas.
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