Las inmobiliarias de Baleares lo tienen claro sobre los decretos de vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez: pueden reducir aún más la oferta. Y es que han mostrado su preocupación ante las medidas anunciadas en el nuevo decreto estatal de vivienda, especialmente aquellas orientadas a una mayor intervención del mercado del alquiler.
La Asociación Balear de Agencias Inmobiliarias Nacionales e Internacionales (ABINI) señala que, si bien comparten el objetivo de mejorar el acceso a la vivienda y proteger a los colectivos más vulnerables, consideran que algunas de las propuestas planteadas pueden generar efectos contrarios a los deseados.
El presidente de ABINI, Daniel Arenas, ha subrayado que «entendemos perfectamente la necesidad de proteger a las familias y facilitar el acceso a la vivienda, pero seguir interviniendo el mercado y reduciendo la capacidad de decisión de los propietarios puede acabar provocando justamente el efecto contrario».
En este sentido, la asociación recuerda que el principal problema de Baleares es la falta estructural de oferta, tanto en el mercado de compraventa como en el de alquiler. «Tenemos un déficit acumulado de vivienda desde hace años. Si no aumentamos la oferta, cualquier medida que actúe sobre la demanda o limite el mercado solo agravará la situación», apunta Arenas.
ABINI advierte de que medidas como la ampliación de los plazos contractuales o la introducción de fórmulas que dificulten la recuperación de la vivienda por parte del propietario pueden generar incertidumbre y desincentivar la salida de nuevas viviendas al mercado del alquiler.
«Si un propietario percibe que pierde capacidad de decisión sobre su vivienda una vez la alquila, se lo pensará mucho antes de ponerla en el mercado. Y quien ya tenga viviendas en alquiler puede optar por retirarlas», explica el presidente.
Según la asociación, este escenario tendría consecuencias directas: una reducción de la oferta disponible, mayor competencia entre inquilinos y un incremento de la presión sobre los precios, así como un endurecimiento de las condiciones de acceso.
«Menos vivienda disponible significa más dificultad para acceder a ella. Es una ecuación sencilla que ya hemos visto en otros contextos», añaden desde ABINI.
La asociación insiste en que el camino debe ser el contrario: generar confianza en los propietarios para que pongan sus viviendas en el mercado. «Necesitamos más incentivos, no más restricciones. Seguridad jurídica, estabilidad normativa y políticas fiscales que favorezcan la salida de vivienda al alquiler», defiende Arenas.
Asimismo, ABINI recalca que el objetivo de mejorar el acceso a la vivienda debe ser compartido por todas las administraciones y agentes implicados, pero advierte de que solo será alcanzable mediante medidas que aumenten la oferta de forma sostenida.
«Todos queremos que los baleares puedan acceder a la vivienda en las mejores condiciones. Pero eso no se conseguirá reduciendo el mercado, sino ampliándolo. Necesitamos más vivienda disponible, no menos», concluye el presidente de ABINI.
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