Lejos quedan ya los tiempos en los que el precio del aceite de oliva en los supermercados se situaba o incluso superaba los diez euros por litro. El valor de este básico de la cesta de la compra en España se sitúa ahora entre los cinco y los siete euros en el supermercado.Hoy, con un panorama internacional convulso, los agricultores ya no solo miran al cielo y a la tierra, también a las cotizaciones internacionales. Los responsables: el gasóleo agrícola y los fertilizantes.El primero se ha encarecido un 45% desde que comenzó la guerra en Oriente Próximo. Las organizaciones de agricultores han denunciado que se trata de una «subida inasumible». Un tractor gasta unos 100 litros diarios por siete horas de trabajo . El precio del gasóleo se encuentra en un precio mínimo de 1,5 euros por litro, lo que supone un consumo de 150 eurosEn el caso de los fertilizantes, la subida se ha situado desde febrero entre un 20 y un 30%. Por poner un ejemplo, hace unos meses el nitrato armómico, que sirve para nutrir algunos cultivos, costana 53 céntimos más IVA. En la actualidad, algunos agricultores denuncian que ya lo están comprando a 85 céntimos más IVA, una subida de 30 céntimos en solo unos meses .150 euros de consumo El gasóleo agrícola se sitúa, como mínimo, en 1,5 euros el litro. Un tractor consume unos 100 litros de combustible durante una jornda laboral de siete horas, lo que dispara el coste diario a los 150 euros85 céntimos algunos fertilizantes El nitrato armónico costaba hace unos meses 35 céntimos y hoy algunos agricultores ya lo están comprando a 85 céntimosAnte esta situación, los agricultores demandan más medidas. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha prometido prorrogar las ayudas por los carburantes «previsiblemente» hasta diciembre y ha explicado que estudirán un pago más directo y sencillo de las ayudas para los combustibles y fertilizantes.Según pudo saber ABC, las organizaciones agrarias pidieron mantener la ayuda de 20 céntimos por litro más la bajada del IVA al 10% . Pedir una tarjeta profesional frente al pago de los carburantes por cheque bancario o con la tarjetas bonificadas que ofrecen las entidades financieras para tenerlo todo centralizado, medidas fiscales para desgravarse en la próxima declaración de la renta gastos como fertilizantes, gasóleos y plásticos, además de una línea ICO para que las ayudas lleguen de manera más ágiles.Finalmente, el decreto introdujo solamente la prórroga hasta el 31 de diciembde de 2026 la ayuda extraordinaria al gasóleo agrario y las devoluciones parciales del Impuesto sobre Hidrocarburos por el combustible empleado en agricultura y ganadería. Con el decreto caído, se vuelve al punto de inicio en el que no hay, de momento, ayudas.El «veroño» y el intrusismo, los otros problemas del aceite de olivaEl otro problema que tiene el campo, en palabras de Francisco Elvira, coordinador de olivares de COAG, es el «veroño». Entre septiembre y octubre la cosecha entra en un momento clave porque es cuando se produce el aceite. Si la cosecha es de secano, debe estar bien hidratada; si es de riego, necesita algo de temperatura entre el día y la noche. Aunque en muchos sitios «el campo está mejor que el año pasado», también hay situaciones de unas condiciones similares a las de «plena sequía». Eso no es bueno para la evolución de los precios.El precio en origen es hoy de 3,5 euros por kilo mientras que al consumidor le cuesta por encima de los cinco euros . «El coste de producción se ha disparado, ahora mismo no se cubren costes de producción, estamos fuera de rentabilidad», explica Elvira.El precio del aceite de oliva en origen es de 3,5 euros por kilo; en supermercado el consumidor ya lo encuentra por encima de cinco eurosEl oro líquido, denuncia Elvira, también sufre el intrusismo. «Según el Ministerio de Agricultura de Túnez, el 35% de sus exportaciones vienen a España, eso es, 120.000 toneladas hasta julio». El coordinador de aceite de COAG añade que los grandes envasadores recurren a técnicas de perfeccionamiento activo para no pagar aranceles: «Lo hacen en meses como enero, febrero o marzo que son los de principal producción en España y provocan una distorsión empujando el precio a la baja». En otras palabras, Elvira denuncia que estas técnicas en la práctica provocan que el precio en origen se sitúen igual.«El coste de producción se ha disparado, ahora mismo no se cubren costes de producción, estamos fuera de rentabilidad» Francisco Elvira Coordinador de Olivares de COAGEn conjunto, los tres factores pueden provocar que afecte al consumidor final: «La oferta no es real y los precios no se trasladan de manera automática». Otros cultivos han sufrido antes situaciones similares. Por ejemplo, los agricultores murcianos recibían tres céntimos por sandía y la consecuencia fue que las sandías que llegaban eran de Marruecos. «Estamos perdiendo la soberanía alimentaria, hay que revalorizar el sector», denuncia Elvira. En el caso del aceite de oliva no es tan fácil. Es un cultivo permanente que no quitarse y ponerse. Para que un olivar alcance rendimientos necesitas cinco o seis años y la consecuencia en este caso será perder suelo: «Se van a dejar de recoger aquellas cosechas de difícil mecanización».
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