Las ardillas son mamíferos roedores que pertenecen a la familia Sciuridae, un grupo que incluye más de 200 especies repartidas por todo el mundo. Conocidas por su agilidad para trepar por los árboles y su curiosidad, se clasifican en tres grandes grupos: las ardillas arborícolas, las terrestres y las voladoras, éstas últimas capaces de planear gracias a una membrana de piel que une sus extremidades. Su tamaño, aspecto y pelaje varían considerablemente según la especie; algunas apenas superan los seis centímetros, mientras que otras pueden ser mucho más grandes. Generalmente, tienen una cola poblada, garras afiladas y cuatro dientes incisivos que crecen durante toda su vida.
Habitan principalmente en bosques, selvas, praderas y parques, aunque algunas especies también se han adaptado a entornos urbanos. Su alimentación incluye frutos secos, semillas, bellotas, bayas, hongos e insectos; además, muchas almacenan comida para tener reservas durante el invierno. Son animales principalmente diurnos y bastante independientes, aunque las especies terrestres suelen mostrar comportamientos más sociales. Se reproducen una o dos veces al año y las hembras suelen tener entre dos y ocho crías por camada.
Nombre de la ardilla macho
El macho de la ardilla se llama simplemente ardilla macho. A diferencia de otros animales, no tiene un nombre específico diferente al de la hembra. Ambos reciben el mismo nombre y se distingue su sexo añadiendo las palabras «macho» o «hembra». Esta particularidad se repite en muchas otras especies animales; es el caso de la jirafa, la cebra, el hipopótamo, el rinoceronte, el cocodrilo, la tortuga, el delfín, el pingüino, el koala o el erizo, cuyos machos y hembras reciben el mismo nombre.
En el reino animal también existen numerosas especies cuyos machos y hembras reciben nombres diferentes. Algunos de los ejemplos más conocidos son el caballo y la yegua, el toro y la vaca, el carnero y la oveja, el gallo y la gallina, el cerdo y la cerda, el león y la leona, el tigre y la tigresa, el zorro y la zorra, el oso y la osa, el perro y la perra, el gato y la gata, el burro y la burra, el cabrón y la cabra, el ciervo y la cierva, el elefante y la elefanta, el pato y la pata, el ganso y la oca, el pavo y la pava, el faisán y la faisana, el conejo y la coneja, el lobo y la loba y el mono y la mona.
Ardilla roja
La ardilla roja es un mamífero roedor descrito en el año 1758 por el naturalista sueco Carlos Linneo, considerado el padre de la taxonomía moderna. Su nombre científico es Sciurus vulgaris y pertenece a la familia de los esciúridos (Sciuridae), que agrupa a más de 350 especies, entre las que se encuentran las ardillas, las marmotas y los perritos de la pradera. En España se pueden encontrar tres especies de este grupo: la ardilla roja, distribuida por buena parte del país; la marmota alpina, localizada en los Pirineos, y la ardilla moruna, introducida en la isla canaria de Fuerteventura.
Tiene un cuerpo alargado y estrecho y una cola voluminosa cubierta de abundante pelo, que utiliza para mantener el equilibrio mientras se desplaza por las ramas de los árboles.Su pelaje suele presentar tonalidades pardas y rojizas, de ahí su nombre común, mientras que la zona del vientre y el pecho es de color blanco. En libertad, su esperanza de vida puede rondar los seis años, aunque lo habitual es que no supere los tres.
La ardilla roja presenta un comportamiento reproductivo polígamo. Las hembras adultas suelen tener dos periodos de celo al año, condicionados por el clima y la disponibilidad de alimento. El primero tiene lugar entre enero y abril, mientras que el segundo se produce desde finales de mayo hasta agosto. La gestación dura entre 36 y 42 días. Después de este tiempo nacen entre una y seis crías por camada, con un peso aproximado de 12 gramos. Al llegar al mundo están desnudas, tienen los ojos cerrados y todavía no pueden oír.
Se trata de un animal omnívoro cuya dieta está formada principalmente por frutos secos y semillas. Algunos de sus alimentos favoritos son los piñones, las avellanas y las nueces, aunque también consumir setas, brotes tiernos, líquenes, huevos de aves y reptiles e incluso polluelos recién nacidos. Respecto a su comportamiento, la ardilla roja es diurna y principalmente arborícola, que pasa la mayor parte del tiempo entre las ramas y utiliza sus nidos como refugio. Suele mostrar mayor actividad al amanecer y durante las primeras horas de la tarde.
Destaca por su extraordinaria habilidad para trepar y saltar entre árboles, favorecida por sus fuertes extremidades y su buena visión. Aunque no hiberna, suele guardar alimentos en diferentes escondites para disponer de ellos durante el invierno. Finalmente, cabe señalar que la deforestación y la expansión urbana dificultan la supervivencia de algunas especies, como la ardilla voladora lanuda.
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