A pocos días de la publicación de los resultados de PISA 2025 , la plataforma de evaluación Monk ha presentado una radiografía sobre cómo aprenden realmente los alumnos de Primaria en España. El barómetro, elaborado a partir de los resultados en un test de nivel en Matemáticas y en Lectura de 31.541 alumnos durante el pasado curso, permite observar algunas de las brechas que se forman años antes de que los estudiantes lleguen a los 15 años, momento en el que la OCDE les examina. Las niñas, frente a los niños, manifiestan peor autoconcepto en Matemáticas. Es decir, se creen que son peores. Los varones, por su parte, están sobrerrepresentados tanto en el percentil de excelencia de esta asignatura como el que señala riesgo de fracaso en Lectura. Pese a ello, los varones manifiestan un gusto por la lectura similar al de las niñas, algo que no ocurre en Matemáticas, donde hay más diferencia por género. También es una señal interesante la constatación de que hay un 25% de estudiantes muy competentes en Matemáticas que llegan desmotivados con esa asignatura a sexto de Primaria. La muestra ha permitido cruzar la competencia matemática, la competencia lectora, el autoconcepto y la motivación de alumnos de colegios españoles. El resultado es una fotografía más completa del aprendizaje: no solo qué saben los alumnos, sino también cómo se relacionan las distintas competencias y qué ocurre con su confianza y motivación. Además, a diferencia de las pruebas internacionales, este barómetro puede estudiar el progreso de cada alumno, lo que proporciona una oportunidad de mejora en su aprendizaje. Los datos recogidos confirman que Matemáticas y Lectura están estrechamente relacionadas —con una correlación de 0,64—, pero también que no son intercambiables. Un alumno puede destacar en una competencia y necesitar apoyo específico en otra, mientras que las dificultades tienden a acumularse: más de la mitad de los alumnos con bajo rendimiento en una de las dos áreas también presenta resultados bajos en la otra. El problema de la motivación De forma pormenorizada, el análisis revela dos patrones de género: en Matemáticas, la mayor diferencia aparece en la excelencia: los niños representan el 66,7 % del alumnado situado en el percentil más alto. En Lectura, en cambio, la brecha se concentra en quienes se quedan atrás: los niños suponen el 60,4 % de los alumnos situados en el 5 % inferior de rendimiento, mientras que la parte alta de la distribución está prácticamente equilibrada. Es decir, hay concentración de varones tanto en la excelencia matemática como en el riesgo de fracaso en lectura. El 18,7% de los estudiantes con alto rendimiento en Matemáticas está desmotivado El tercer hallazgo es el desenganche de alumnos que obtienen buenos resultados. El 18,7% de los estudiantes con alto rendimiento matemático declara baja motivación, una proporción que aumenta con la edad hasta alcanzar el 25,5% en sexto de Primaria. Señales tempranas en los colegios El buen rendimiento no garantiza el compromiso con el aprendizaje. A medida que avanza Primaria, crece el número de alumnos competentes que declaran baja motivación, lo que podría explicar más tarde en PISA que España sea un país tradicionalmente deficitario en alumnos brillantes.El barómetro refuerza que los resultados al final de la escolaridad obligatoria no se explican en la adolescencia. Las competencias, las brechas y la relación de los alumnos con el aprendizaje empiezan a configurarse mucho antes.
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