Sin botafumeiro hasta nuevo aviso en la catedral de Compostela. Desde hace dos semanas, todos los peregrinos y turistas que han llegado y entrado en el templo, se han percatado de un sorprendente detalle; el botafumeiro , el gran incensario, símbolo de la ciudad y del Camino de Santiago , protagonista de un icónico y sagrado ritual de la ruta jacobea- no está suspendido sobre el altar mayor, ni sobrevuela después de la misa del peregrino el templo. Pero que no cunda el pánico; no ha sido sustraído, no está averiado y no ha sufrido ningún desperfecto. Su ausencia, que ha extrañado a muchos, se debe a las obras de restauración que se están efectuando en el cimborrio y cúpula -el lugar donde se encuentra-, razón por la que se ha decidido desmontar el armazón que lo sostiene, el mecanismo que hace posible su balanceo, y bajar a tierra el gran incensario para ser guardado temporalmente .Historia y leyenda del ‘purificadore de almas’, entre lo litúrgico y lo higiénicoSu función le da nombre; botafumeiro, ‘bota fume’, en gallego ‘echa humo’, aunque su nombre en realidad es turibulo , incensario. La primera referencia al mismo la encontramos tallada en piedra, concretamente en el Pórtico de la Gloria del maestro Mateo, en cuyo tímpano principal aparecen ángeles portando incensarios. Descrito en el Codex Calixtinus (Códice Calixtino), la primera guía del Camino de Santiago, llamado Turibulum Magnum, sus orígenes y propósito se pierde entre la historia y la leyenda. El botafumeiro es uno de los símbolos más famosos de Santiago de Compostela. F.C.Mientas muchos afirman, de forma repetitiva, que servía para mitigar el mal olor que desprendían los peregrinos que dormían en el triforio de la catedral -hasta el siglo XVIII el templo nunca cerraba sus puertas-, lo cierto es que su verdadera función, además de la higiénica, era y es litúrgica y sagrada; incensar las reliquias del apóstol, simbolizando su gloria y purificación, así como la purificación de las almas, cuyas oraciones suben al cielo con el humo que desprende.El gran incensario y sus singulares vuelosDel primer gran incensario sabemos que, debido al desgaste, fue sustituido por uno de plata, regalo del rey Luis XI de Francia, y que éste fue robado por las tropas napoleónicas en 1809. El sustraído por los franceses fue reemplazado por el que hoy contemplamos, creado por el orfebre José Losada en 1851 , de latón bañado en plata, tiene un metro y medio de altura, y pesa sesenta y dos kilos . No es el único, desconocido por muchos, existe otro, replica del anterior, de plata, que también se utiliza, obsequio de la Hermandad de los Alféreces Provisionales en 1971. Su movimiento pendular es posible gracias al mecanismo que creó Juan Bautista en siglo XVI.Restaurado hace un año, está formado por un eje, con cojinetes, y dos tambores de madera que unidos giran en los dos sentidos. Un ‘ingenio’, como es llamado, situado en un armazón metálico que se apoya en las cuatro columnas del crucero, sobre el altar mayor , capaz de soportar las grandes fuerzas centrífugas. Su balanceo y manejo lo realizan, gracias a un sistema de cuerdas, ocho hombres, los conocidos como tiraboleiros.Los tiraboleiros son los encargados de manejar el botafumeiro. F.C.Un botafumeiro que a lo largo de sus cuatrocientos años de existencia ha protagonizado varios incidentes. El más singular ocurrió en el siglo XV y en presencia de los Reyes Católicos. El botafumeiro golpeó una columna y salió volando por una ventana que da a la plaza de Platerías. El hecho se tomó como un mal augurio por los monarcas, ya que se encontraban pidiendo la bendición para el casamiento de su hija Catalina de Aragón con el rey de Inglaterra Enrique VIII. Y lo fue, la infanta fue repudiada y el rey inglés creó una nueva iglesia rompiendo la unidad con Roma.El mecanismo del botafumeiro es complejo, ya que el incensario llega a alcanzar 60 km por hora. F.C.Calentando motores, se acerca el Xacobeo 27De momento, paciencia, toca aguardar. El retorno del botafumeiro lo van a marcar los trabajos de rehabilitación que se están realizando en el templo. Se estima que en dos meses vuelva a ocupar su lugar y protagonismo. No hay fechas, pero el tiempo apremia, en cuatro meses, concretamente el 31 de diciembre, se abrirá la Puerta Santa de la catedral y dará comienzo el Año Santo Compostelano, el Xacobeo 2027 .El botafumeiro solo se usa en celebraciones concretas o previo pago de 400 € F.C. Pistas: cuándo vuela el botafumeiro Todos los que visitan la catedral compostelana quieren ver en acción el botafumeiro y se hacen la misma pregunta ¿Hay hoy botafumeiro? Solo se usa por dos motivos. El primero en las liturgias de las celebraciones eucarísticas solemnes , que son: la Epifanía del Señor (6 de enero), el Domingo de Resurrección, la Ascensión del Señor, la Aparición del Apóstol en Clavijo (23 de mayo), en Pentecostés (cincuenta días después de la Pascua), la festividad, martirio, del apóstol Santiago (25 de julio), la Asunción de la Virgen (15 de agosto), el día de Todos los Santos (1 de noviembre), la de Cristo Rey, el de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), en Navidad (25 de diciembre) y en la Traslación del Apóstol Santiago (30 de diciembre). El segundo, cuando sea solicitado por fieles o peregrinos, previo pago de cuatrocientos euros , que además da derecho a tener bancos reservados junto al altar mayor.Así que a los turistas y peregrinos, a los que nadie ha informado, solo les queda esperar para ver de nuevo el botafumeiro y vivir un momento único; el que se produce cuando tras la misa del peregrino, suenan los órganos barrocos, aparecen los tiraboleiros con sus capas malvas, bajan desde las alturas el gran incensario, introducen carbón e incienso, lo elevan a veinte metros de altura, y tirando con fuerza, pericia y destreza de las gruesas sogas, hacen que vuele de forma pendular por la nave del transepto, frente al altar mayor, diecisiete veces y a sesenta kilómetros por hora , para después atraparlo y detenerlo en un espectáculo sensorial y espiritual que llena la seo compostelana de fe y magia.
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