Alcaraz continúa sin conocer la derrota en la categoría ATP 500. El tenista murciano doblegó a Medvedev por 6-4 y 7–6en 1 hora y 36 minutos de partido, un triunfo con el que certificó su billete para la gran final del Torneo de Viena, donde buscará su cuarta corona de la temporada frente al vencedor del duelo entre Zverev y De Miñaur. El español se cobró así la revancha de las semifinales de Indian Wells —donde el moscovita le había frenado en marzo— en una exhibición en la que alternó la delicadeza de sus dejadas y voleas con la contundencia de sus devoluciones. Apenas hubo contratiempos que impidieran al de El Palmar de un camino que eleva ya a 25 su racha de victorias consecutivas en esta clase de torneos.Carlos Alcaraz 6 7 Daniil Medvedev 4 6Enfrente aguardaba un Medvedev que se presentaba en la cita en pleno estado de gracia. Campeón en Viena en 2022, el tenista ruso saltaba a la moqueta tras encadenar siete triunfos seguidos, conquistar el título en Almaty la semana anterior, firmar 18 victorias en sus últimos 19 compromisos y certificar su presencia matemática en las ATP Finals de Turín. El cruce guardaba además una espina pendiente tras lo ocurrido en Indian Wells (6-3 y 7-6 (3)), si bien era el pupilo de Juan Carlos Ferrero quien dominaba el cara a cara global con un balance favorable de 6-3.Desde el primer intercambio, Alcaraz salió dispuesto a imponer su ley. Un servicio inaugural ganado a cero y varios golpes inalcanzables parecieron augurar un choque de sentido único. Sin embargo, el moscovita respondió con gesto imperturbable amarrando sus turnos de saque. Los tres primeros juegos fijaron el tono de la tarde: un pulso táctico de altísima escuela entre dos de las mejores raquetas del circuito.En el cuarto juego llegó la primera embestida del murciano. Varios restos profundos y agresivos quebraron la resistencia del ruso para certificar el primer ‘break’ de la tarde (3-1). Medvedev intentó reengancharse mediante dejadas y tiros milimétricos a las líneas, tirando de astucia antes que de precipitación.El segundo parcial arrancó con una síntesis perfecta del espectáculo ofrecido en la pista central de Viena. Una dejada ajustada de Medvedev terminó neutralizada por una volea felina de Alcaraz, que salvaba así un primer juego de máxima exigencia para conservar su saque. El ruso no cedió terreno y devolvió las tablas a base de solidez, mientras el español se exigía una marcha más —mano abierta y breves diálogos consigo mismo para apretar el nivel de concentración—.Poco a poco, las respuestas del moscovita comenzaron a agotarse ante el volumen de juego del murciano. Una sonrisa cómplice asomó en el rostro de Alcaraz tras amarrar el 2-1 con un golpe al límite, justo cuando Medvedev amenazaba con el quiebre. Dos dejadas consecutivas del español no impidieron que el ruso restaurase las tablas (2-2), pero el 3-2 devolvió la mejor versión de Alcaraz: puño cerrado, sonrisa y mirada directa a la cámara. El de El Palmar se relamía ante una victoria cada vez más cercana, desquiciando a un Medvedev cuyos tiros decisivos se estrellaban en la red o buscaban el pasillo de dobles.En el ‘tie-break’ Medvedev impuso su norma para llevar el set hasta el 6-6, pero siguió viendo como varios de sus golpeos que buscaban ser decisivos se marchaban fuera de la pista. Un gran resto de Alcaraz puso al ruso contra las cuerdas con un 4-2, y un segundo resto del murciando llevó el desenlace a un casi definitivo 5-2 que terminó sellando para otorgarle el pase a la final. El triunfo prolonga una racha que comienza a adquirir tintes de hazaña histórica. Alcaraz encadena ya 25 victorias consecutivas en torneos de categoría ATP 500 y se mantiene invicto en esta división a lo largo de la presente temporada, en la que ya ha conquistado los trofeos de Doha y Tokio. Esta nueva victoria sitúa al murciano a un solo paso de amarrar su cuarto título del curso —tras las coronas en el Abierto de Australia, Doha y Tokio— y amplía su balance particular frente a Medvedev hasta un favorable 7-3. Se trataba, además, de la semifinal número 50 de su carrera en el circuito profesional y la segunda que disputa sobre la moqueta de Viena tras la alcanzada en 2021.El español aguarda ya en la gran final al vencedor del duelo entre Alexander Zverev y Alex de Miñaur. A partir de ahí, se abre un tramo de calendario decisivo para el desenlace del año: el Masters 1000 de París-Bercy, que arranca este 2 de noviembre y que aún se le resiste en su palmarés; las ATP Finals de Turín (del 15 al 22 de noviembre), la cita de maestros donde ya tiene plaza garantizada —tras la final alcanzada en 2025 frente a Jannik Sinner—, y la fase final de la Copa Davis, donde liderará a la selección española en Bolonia.
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