Imagina un torpedo que, en vez de explotar, se dedica a escuchar. Eso es, más o menos, el Subvex, el primer dron submarino de Quantum Systems, la empresa bávara que hasta ahora solo hacía drones aéreos y terrestres. Mide 4,2 metros, pesa 400 kilos y tiene el diámetro exacto, 533 milímetros, para entrar en un tubo lanzatorpedos estándar de la OTAN.
La compañía lo presentó el 14 de septiembre de 2026 en Sesimbra (Portugal), durante el ejercicio naval REPMUS, junto a un barco robot llamado Seavex. ¿La promesa? Bajar hasta 6.000 metros, a la llanura abisal, nadar cuatro días seguidos y pasar semanas tumbado en el fondo vigilando cables y tuberías. Eso sí, de momento son cifras de catálogo, porque las pruebas de mar acaban de empezar.
Del tamaño de un torpedo
El dato del diámetro no es casual. Los submarinos de la OTAN usan tubos de 533 milímetros, así que podría, en teoría, salir de un submarino sin grúas ni barcos de apoyo. Ojo, el fabricante no ha dicho todavía que lo haya probado desde un submarino real.
Según la ficha oficial, alcanza 8 nudos de velocidad máxima (unos 15 kilómetros por hora) y patrulla a 3, poco más de 5 kilómetros por hora, el paso de una persona andando. Lleva una batería de 42 kilovatios hora, parecida a la de un coche eléctrico pequeño, y admite hasta 20 kilos de equipos extra.
¿Y qué ve ahí abajo? Un sonar lateral de 1.000 metros de alcance, otro frontal y varios hidrófonos, micrófonos submarinos que localizan e identifican ruidos. Todo lo procesa un ordenador de a bordo con inteligencia artificial.
Cuatro días nadando y semanas escuchando
El Subvex tiene dos formas de trabajar. En modo activo se mueve durante un máximo de cuatro días. En modo pasivo se posa en el fondo, gasta lo mínimo y solo escucha, y ahí la empresa habla de semanas de vigilancia.
Es la diferencia entre un vigilante que hace rondas y una cámara fija. Para proteger la infraestructura submarina, esos cables y gasoductos que la OTAN vigila con celo desde los incidentes del Báltico, la segunda tiene mucho sentido.
Seavex, la nave nodriza en superficie
El Subvex no trabaja solo. Su compañero es el Seavex, un barco no tripulado de 8,5 metros y 4.500 kilos que aguanta hasta dos meses en el mar sin volver a puerto. Monta cámaras térmicas, un radar antidrones y otro de vigilancia con 48 millas náuticas de alcance (unos 89 kilómetros).
En la práctica hace de nave nodriza, una especie de gasolinera flotante con oficina incluida. El dron se acopla a él para recargar la batería y descargar los datos, y de paso el barco lanza y recoge drones aéreos. La recarga exige mar tranquilo, con olas de poco más de un metro.
Todo se controla desde MOSAIC UXS, el programa de la casa que junta en una pantalla los datos de aire, tierra y mar. Florian Seibel, cofundador y consejero delegado, lo resumió con una frase, «empezamos en el aire, nos ampliamos a tierra y ahora vamos al mar», y remató que el verdadero paso adelante no es añadir otro dominio, sino conectarlos.
Estreno en Portugal ante 36 marinas
El escenario tampoco se eligió al azar. REPMUS es el mayor ejercicio del mundo con robots y vehículos marítimos no tripulados. Su decimosexta edición, entre el 31 de agosto y el 25 de septiembre de 2026, reúne a más de 1.500 personas de 36 marinas, más de 300 sistemas no tripulados y 14 buques.
¿Ha demostrado ya el Subvex que baja a 6.000 metros? Por ahora no hay resultados públicos. Quantum Systems solo dice que ambos sistemas validarán sus capacidades en pruebas de mar, sin fechas ni clientes anunciados.
Qué gana la Marina alemana con esto
Alemania lo mira con especial interés. La Marina alemana participa en REPMUS 2026 con sus propios drones y lo explica sin rodeos. Lo que se prueba frente a Portugal se piensa para el Báltico, donde hay cables, gasoductos e instalaciones energéticas que proteger.
De hecho, en febrero de 2026 esa misma marina recibió en Eckernförde su primer Blue Whale, un dron submarino de 10,9 metros y 5,5 toneladas. Al lado de ese gigante, el Subvex parece un juguete, y esa es precisamente su gracia. Cabe en muchos más sitios.
El vicealmirante Jan Christian Kaack, jefe de la Marina alemana, fue claro al recibir el Blue Whale. «La construcción de una flota híbrida empieza justo ahora». Está por ver si el Subvex acabará en esa flota.
La nota de prensa oficial se ha publicado en la web de Quantum Systems.
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