Amaia Montero continúa su regreso a los escenarios junto a La Oreja de Van Gogh, pero cada concierto parece dejar nuevas imágenes y comentarios que alimentan el debate sobre su rendimiento y más aún después del último show. La banda donostiarra ha ofrecido el primero de sus cuatro conciertos en el Palau Sant Jordi de Barcelona y la actuación no ha estado exenta de polémica. A los momentos vocales que algunos espectadores han cuestionado se ha sumado una escena inesperada: una caída de la cantante al finalizar el espectáculo que sorprendió a los más de 17.000 asistentes.
La cita sirvió para recuperar la nostalgia de los años 2000 y volver a escuchar en directo algunos de los grandes éxitos del grupo. Sin embargo, hubo momentos que terminaron acaparando buena parte de la conversación en redes sociales. Uno de ellos llegó durante la interpretación de Muñeca de trapo, cuando Amaia se tiró al suelo y comenzó a revolverse mientras seguía cantando. En medio de la escena, la vocalista también tuvo que sujetarse el vestido para evitar que se le subiera.
Las imágenes no tardaron en circular por distintas plataformas y provocaron reacciones de todo tipo. Algunos usuarios se mostraron especialmente críticos con la interpretación de la artista y recurrieron incluso al título de la canción para ironizar sobre lo sucedido. «La muñeca de trapo es ella», escribía uno de ellos. Otros fueron más contundentes: «Amaia es pena tras pena y, en verdad, no hay forma de defender las aberraciones que hace en el escenario». También hubo quien resumió su sorpresa con una comparación: «Siempre soñé cantar como ella y ahora ella canta como yo».
A mi me empieza a dar pena …
#AmaiaMontero
#LODVG
#Barcelona https://t.co/VHKIuHqvQk— Miranda (@Miranda200233) November 6, 2026
Pero ese no fue el único momento que dio que hablar. Al finalizar el concierto, Amaia comenzó a saltar sobre el escenario cuando perdió el equilibrio y terminó cayendo al suelo. Por su reacción y la mirada que dirigió a sus compañeros, todo apuntaba a que se había tratado de un tropiezo fortuito. La cantante, no obstante, supo salir del paso con naturalidad: se levantó con una sonrisa, visiblemente sorprendida por lo ocurrido, y volvió a saltar mientras animaba a los asistentes. «¡Vamos, seguimos, eh! ¡Seguimos!», exclamó, mientras el público la acompañaba.
La escena también provocó un aluvión de comentarios. «Amaia Montero cayéndose al suelo, desafinando y rebozándose por el suelo. Pero ¿qué le han hecho a La Oreja de Van Gogh? Esto ya solo me da pena», comentaba un usuario. Otros defendieron que, al tratarse de una actuación pública, el público tiene derecho a expresar su opinión: «Pues que lo haga en su casa y no cobre por esto. Si lo hace en un acto público se la puede juzgar». Incluso hubo mensajes que cuestionaron el entorno de la cantante: «De verdad, ¿no hay nadie en su círculo cercano que le diga que pare? No solo porque vocalmente no está bien, sino porque no para de ponerse en ridículo».
Las críticas a Amaia Montero no son nuevas. Desde los primeros conciertos de esta nueva etapa junto a La Oreja de Van Gogh, algunos espectadores cuestionaron su rendimiento vocal y señalaron diferentes desajustes durante las actuaciones. La propia cantante llegó a reconocer las dificultades de aquel arranque. Sin embargo, en las siguientes citas también hubo momentos en los que volvió a demostrar su potencia y recibió una respuesta muy positiva del público.
Ahora, con la gira ya en marcha y después de varios conciertos, las imágenes de Barcelona han vuelto a poner su actuación en el centro de la conversación. Entre quienes siguen celebrando su regreso y quienes cuestionan algunos de sus momentos sobre el escenario, Amaia vuelve a protagonizar un debate que parece acompañar a esta nueva etapa de La Oreja de Van Gogh.
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