Ana Guerra ha decidido hablar con naturalidad de una de las decisiones personales que ha marcado sus últimos meses: su operación de pecho. La cantante acudió este miércoles al estreno de El alma al aire, el musical inspirado en las canciones de Alejandro Sanz, y allí habló con COOL sobre cómo se encuentra apenas dos semanas después de haber pasado por quirófano. Una intervención que no fue fruto de un impulso, sino de una decisión que llevaba tiempo meditando. De hecho, reconoce que estuvo dos años pensando en operarse hasta que finalmente se decidió a dar el paso. «Al final me lo hice. Me sentía como descompensada, la figura. Me apetecía tener un poquito más de pecho», ha explicado.
La artista ya había contado que durante los últimos años había experimentado un importante cambio físico. Aproximadamente dos años atrás comenzó a notar cómo su cuerpo evolucionaba, especialmente en la espalda y las caderas, y tuvo que iniciar también un proceso de adaptación a una imagen que ya no era exactamente la que había tenido hasta entonces. «Estaba aceptando mi cuerpo y mi nuevo yo, pero me di cuenta de que había algo con lo que no terminaba de estar a gusto», explicó al hacer pública su intervención. En su caso, era el pecho el que le generaba esa sensación de descompensación, algo que también notaba especialmente a la hora de vestirse. Tras mucho tiempo valorándolo, decidió operarse para sentirse más cómoda con sus proporciones, una elección que, según ha defendido, tomó con absoluta libertad y sin necesidad de dar explicaciones.

Ahora, apenas dos semanas después de la intervención, Ana asegura que se encuentra «genial». La cantante ha contado a COOL que eligió una clínica con la que está muy satisfecha y que su recuperación está siendo buena: «Elegí una clínica maravillosa y ya mira cómo estoy después de dos semanas. O sea, estoy genial, estoy genial». Su decisión de compartir públicamente que había pasado por quirófano también ha generado comentarios y ha vuelto a poner sobre la mesa los prejuicios que todavía rodean a las mujeres que reconocen haberse sometido a una intervención estética. Ana, sin embargo, se muestra tranquila con el paso que ha dado y con haber hablado abiertamente de ello. Después de todo el proceso, su sensación es clara: «Me siento mucho más libre».
La operación llega además en un momento de cambios y nuevos proyectos para la cantante, que está a punto de celebrar su segundo aniversario de boda con Víctor Elías. La pareja tiene previsto hacer un viaje para celebrar la fecha antes de que él se marche durante tres semanas a Latinoamérica junto a Leire. «Todavía no tenemos destino, pero lo celebraremos con un viaje, que es lo que nos gusta», ha contado Ana, que afronta así una nueva etapa tanto en lo personal como en lo profesional. Una noche dedicada a Alejandro Sanz, además, tenía para ella un significado especial: no solo acudía como invitada al estreno de El alma al aire, sino que volvía a encontrarse con uno de los artistas que más ha marcado su trayectoria desde que salió de Operación Triunfo.
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