Angelina Jolie mantiene desde hace más de dos décadas un vínculo especial con Camboya, un país que conoció durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider. En 2003, la actriz adquirió una propiedad de aproximadamente 39 hectáreas en la provincia de Battambang, en el noroeste del país. Lo que comenzó como una finca privada terminaría relacionado con un proyecto de conservación mucho más amplio, centrado en proteger los bosques de Samlaut frente a la caza furtiva, la tala ilegal y la pérdida de biodiversidad.
El origen de su relación con Camboya
La relación de Angelina Jolie con el país comenzó durante el rodaje de Tomb Raider y se consolidó posteriormente con su actividad humanitaria. En 2001 fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR, después de haber realizado visitas sobre el terreno a varios países, entre ellos Camboya. Dos años después adquirió la propiedad en Battambang y comenzó a impulsar iniciativas relacionadas con la población local y la conservación.
En 2003 ya se anunciaba su intención de financiar un proyecto para crear un refugio de fauna en una antigua zona controlada por los Jemeres Rojos. La iniciativa contemplaba una inversión de varios millones de dólares durante años y estaba vinculada a la protección de la naturaleza y al desarrollo de las comunidades rurales.
Una finca junto a un bosque amenazado
La propiedad de Angelina Jolie se encuentra vinculada a la región de Samlout, una zona que sufrió especialmente las consecuencias de décadas de conflicto en Camboya. La conservación del entorno se convirtió progresivamente en una de las principales líneas de trabajo de la organización creada por la actriz, inicialmente conocida como Maddox Jolie-Pitt Foundation y actualmente Maddox Foundation.
Elefantes y pangolines
La importancia medioambiental de la zona ha quedado respaldada por investigaciones científicas. Un estudio de biodiversidad realizado entre 2021 y 2022 por Fauna & Flora, en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente de Camboya y financiado por la Maddox Jolie-Pitt Foundation, utilizó cámaras trampa y otros métodos para analizar la fauna.
El informe confirmó la presencia de especies amenazadas como el elefante asiático, el pangolín de Sunda y el dhole, además de una amplia variedad de aves, mamíferos, reptiles, anfibios e invertebrados.
Así, las 39 hectáreas adquiridas por Angelina Jolie son sólo una parte de una historia mucho mayor. La finca está ligada a una región donde durante años la caza furtiva y la tala amenazaron los recursos naturales, pero donde actualmente continúan los programas de vigilancia y conservación de la fauna. Más de dos décadas después, el vínculo de la actriz con Camboya sigue teniendo una dimensión que va mucho más allá del cine.
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