Sucedió el sábado en el municipio orensano de Gomesende. Allí se celebró una boda que acabaría en una batalla campal entre familias, con vajillas rotas y una supuesta infidelidad de la recién casada, que, según informa ‘La Región’, mantuvo relaciones sexuales en los baños del lugar del banquete con un joven que había participado en la organización del evento. El novio, por su parte, estaba más preocupado por el dinero que los invitados iban a dar a la pareja por el enlace, según el relato del diario.El lugar elegido para la celebración fue A Casa da Tulla. No parece que el amor estuviera muy presente en el enlace entre este vecino del municipio orensano de Ramirás y una mujer de origen colombiano. Y es que, durante el mismo banquete, la recién casada le habría exigido 40.000 euros por un supuesto acuerdo nupcial, una cantidad que debía salir de los regalos de los invitados. Según la misma información, el novio se negó y se encendió la mecha: las respectivas familias, lejos de calmar los ánimos, se enzarzaron en una pelea, con insultos y golpes. La Guardia Civil tuvo que personarse e intervenir ante el cariz que estaba tomando la celebración.La novia, entretanto, habría destrozado parte de una vajilla durante la refriega. Pero ese no su único desahogo durante la jornada. Según informa el mismo diario, la mujer se fue al baño con un joven que trabajaba en la organización del evento para un rápido ‘affaire’. También habría dicho a sus amigos que no sentía nada por su nuevo esposo y que el divorcio estaba ya en manos de su abogado.
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