Pocas cosas saben tanto a Todos los Santos como un buñuelo recién hecho, crujiente por fuera, hueco y tierno por dentro y rebozado en azúcar. Estos buñuelos de viento son uno de los dulces más tradicionales del 1 de noviembre en buena parte de España, junto a los huesos de santo y los panellets. Y aunque parezcan complicados, hacerlos en casa es más fácil de lo que parece. Te enseñamos cómo hacer buñuelos de Todos los Santos paso a paso con una receta casera que forma parte de las recetas típicas del Día de Todos los Santos.
Por qué se comen buñuelos en Todos los Santos
Los buñuelos de viento son un dulce con siglos de historia en la repostería española y, con el tiempo, quedaron unidos a la festividad de Todos los Santos. La tradición popular dice incluso que por cada buñuelo que se come se libera un alma del purgatorio, una creencia que explica por qué en muchas casas se preparan en grandes cantidades estos días. Se llaman «de viento» porque por dentro quedan huecos, llenos solo de aire, lo que permite también rellenarlos.
Ficha técnica de los buñuelos de Todos los Santos
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocción: 25 minutos
- Raciones: 6 personas
- Dificultad: media
- Tipo de cocina: tradicional española
Ingredientes para los buñuelos de viento
- 250 ml de agua
- 50 gramos de mantequilla
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 170 gramos de harina
- 4 huevos
- 3 gramos de levadura química (opcional)
- Aceite de oliva suave o de girasol para freír
- Azúcar para rebozar
Cómo hacer buñuelos de Todos los Santos paso a paso
- Prepara la base. En un cazo, calienta el agua con la mantequilla, la sal y el azúcar. Cuando empiece a hervir y la mantequilla se haya derretido, baja el fuego.
- Añade la harina de golpe. Incorpora la harina tamizada, con la levadura si la usas, toda a la vez y remueve con energía con una cuchara de madera hasta que la masa forme una bola y se despegue de las paredes del cazo. Sigue removiendo un minuto más para que se seque un poco.
- Incorpora los huevos. Retira la masa del fuego y deja que temple unos minutos para que los huevos no se cuajen. Añádelos uno a uno, sin echar el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado. La masa debe quedar brillante, lisa y espesa.
- Calienta el aceite a la temperatura justa. Pon abundante aceite en una sartén honda o un cazo a fuego medio, en torno a 160-170 grados. Este es el paso clave: si el aceite está demasiado caliente, los buñuelos se doran por fuera y quedan crudos por dentro, sin inflarse.
- Fríe por tandas. Con dos cucharillas mojadas en aceite, forma bolitas de masa del tamaño de una nuez y déjalas caer en la sartén. No pongas demasiadas a la vez. Verás que los buñuelos se hinchan y, cuando están listos de un lado, se dan la vuelta solos. Fríelos hasta que estén bien dorados.
- Escurre y reboza. Sácalos con una espumadera, déjalos sobre papel absorbente y rebózalos en azúcar mientras aún están calientes.
Trucos para que los buñuelos salgan perfectos
El secreto de unos buenos buñuelos de viento está en la paciencia. No te saltes el paso de dejar templar la masa antes de añadir los huevos, y mantén el aceite a temperatura media durante toda la fritura: si notas que se doran demasiado rápido, baja el fuego. Para comprobar que están hechos por dentro, abre uno de la primera tanda: debe estar hueco y sin masa cruda.
Si quieres darles un toque especial, puedes rellenarlos con crema pastelera, nata o chocolate con ayuda de una manga pastelera, como en esta versión de buñuelos de viento. También tienes una receta de buñuelos de Todos los Santos más elaborada y otra para prepararlos con Thermomix. Lo ideal es comerlos el mismo día, porque con las horas pierden
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