Cuando nos ponemos a redactar es común que nos surjan algunas dudas gramaticales y ortográficas. Entre las más habituales consultas son las que se refieren a las palabras que llevan “ns” en algún lugar de su escritura. Por ej.: consciente, conciente y consiente.
Debido a que estos términos son homófonos en la mayor parte de los hispanohablantes, pueden llevar a confusión a la hora de escribirlas. Si bien la pronunciación en estas tres palabras es casi idéntica, su escritura no lo es y sus significados son diferentes.
En algunos casos estas dudas se pueden resolver aplicando las reglas ortográficas correspondientes, conociendo el significado de las palabras y ayudará siempre tener un buen hábito de lectura. Un error en la escritura puede llevar a cambiar la interpretación de un texto. Por esta razón es importante prestar atención al análisis conceptual de las definiciones, a la normativa ortográfica y a los ejemplos de cada acepción.
De esta forma se podrá resolver esta pregunta, ya que una de las grafías es una incorrección ortográfica, no reconocida por la real academia española.
El origen de la confusión
La confusión entre consciente, consiente y conciente no es fruto de la distracción casual, sino del fenómeno del seseo en buena parte del mundo hispanohablante y de la pronunciación relajada que casi todos aplicamos al hablar rápido. En el habla cotidiana, el grupo -sc- suele sonar idéntico a una simple s o z, borrando las fronteras entre palabras que significan cosas completamente distintas.
Para atajar el problema de raíz conviene dejar clara la primera regla: las tres variantes no son intercambiables ni constituyen formas optativas de un mismo término. Dos de ellas existen en nuestro diccionario con significados precisos y la tercera es, directamente, una falta de ortografía que conviene desterrar de cualquier escrito.
Consciente: el estado de alerta y la noción de la realidad
La palabra consciente es un adjetivo. Proviene del latín consciens, que alude a quien comparte el conocimiento de algo o tiene plena percepción de su entorno y de sus propios actos. Lleva esa combinación de s y c que tanto hace dudar a la hora de redactar.
Decimos que alguien está consciente cuando no ha perdido el conocimiento tras un golpe, pero también cuando comprende la dimensión o las consecuencias de una situación. Un ciudadano es consciente de sus deberes fiscales; un deportista es consciente del esfuerzo que exige una competición. En ambos casos, el término funciona como un atributo que describe la lucidez o el discernimiento de un sujeto.
Existe además una familia léxica muy clara que sirve como salvavidas ortográfico. Si dudamos sobre la presencia de esa s, basta con pensar en sustantivos emparentados como conciencia o inconsciencia. Todos conservan la misma estructura -sc-. Si la palabra base exige ese grupo consonántico, el adjetivo no va a ser una excepción.
Consiente: la acción de tolerar, mimar o dar el visto bueno
En el otro lado de la balanza se encuentra consiente, sin s intermedia. En este caso no estamos ante un adjetivo, sino ante una forma verbal concretamente conjugada. Pertenece al verbo consentir, en la tercera persona del singular del presente de indicativo, él o ella consiente, o en la segunda persona del imperativo informal.
Su significado no tiene nada que ver con la percepción ni con el estado mental. Consentir implica otorgar permiso, tolerar una conducta, aceptar una condición o, en un registro más afectivo, mimar en exceso a alguien. Un padre consiente un capricho a su hijo; una normativa no consiente excepciones bajo ningún concepto.
Aquí la regla memotécnica es infinitamente más sencilla. Como el verbo de origen es consentir y en su infinitivo no hay rastro alguno de la letra s antes de la c, resulta imposible que aparezca mágicamente al conjugarlo. Si proviene de sentir, se escribe con la misma simplicidad gráfica con la que se pronuncia.
Conciente: la forma incorrecta que debes evitar
Llegamos al tercer elemento en discordia: conciente. La respuesta corta y tajante es que esta palabra no existe en la lengua española. Es un error ortográfico producto del cruce involuntario entre las dos formas anteriores.
En regiones seseantes, donde consciente, consiente y el hipotético conciente sonarían exactamente igual en la conversación oral, resulta tentador simplificar la grafía eliminando la s pero manteniendo la c. Sin embargo, la Real Academia Española no admite esta simplificación. Escribir conciente desluce cualquier texto y delata una falta de revisión básica.
Un truco práctico para no dudar jamás
Cuando el conmutador mental falle a mitad de una frase, el camino más rápido para acertar es preguntarse por la función de la palabra en el texto.
Si equivale a estar despierto, ser sabedor de algo o actuar con juicio, la palabra necesita la s de la conciencia: consciente. Si describe la acción de permitir algo o de tratar a alguien con condescendencia, el verbo manda y se escribe sin s: consiente. Y si la intención era escribir la primera pero se ha omitido la s, toca corregir de inmediato. Con un par de lecturas atentas, la distinción se vuelve automática y la duda desaparece para siempre del teclado.
Las diferencias entre consciente y consiente
Ya estamos viendo que verbo y adjetivo se escriben de forma parecida, pero en ningún caso pueden ocupar el lugar el uno del otro. Si queremos entender mejor la integración de ambos en el contexto de una frase, lo mejor es analizar algunos sinónimos.
Consciente como adjetivo tiene estos sinónimos que utilizaremos de una forma natural en el contexto:
- Sensato, responsable, serio, prudente, juicioso, reflexivo. Antonio es una persona muy sensata.
- Conocimiento de las propias acciones. Conocedor, sabedor. Luis era sabedor de con quién estaba.
- Lúcido, despierto. Esta muy lúcido hoy, entiende todo lo que le dicen.
El verbo consentir y la palabra consiente también tiene algunos sinónimos que podemos emplear en función de cada situación.
- Dejar hacer algo, una persona o una institución que, por su autoridad, podrían impedirlo. Le permiten que no cumpla del todo el horario.
- Tratar a alguien con mucho cariño y delicadeza, generalmente cuando se dan muestras de amor o afecto, como abrazos, besos o caricias. Tiene la connotación de un exceso de mimos y atenciones.
Consciente en otros idiomas
Con la finalidad de que nos expresemos mejor en otros idiomas, así es como se traduce consciente en otros idiomas:
- Cómo se dice consciente en inglés: conscious, aware
- Cómo se dice consciente en francés: conscient
- Cómo se dice consciente en italiano: cosciente
- Cómo se dice consciente en portugués: consciente
- Cómo se dice consciente en catalán: conscient
Anota estos consejos y no vuelvas a equivocarte a la hora de escribir estas palabras.
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