Con el paso de los años, los roces, el polvo y la suciedad pueden apagar el color de las paredes, especialmente en aquellas de tonos claros. Para solucionarlo, muchas personas recurren a productos agresivos o tratan de eliminar las manchas frotando sobre ellas, pero el ingeniero químico Diego Fernández tiene una solución mucho más efectiva a base de bicarbonato de sodio. La idea es aprovechar sus propiedades para elaborar una pasta limpiadora que permita tratar las marcas oscuras de las paredes. Además, esta pasta también sirve utilizar para limpiar y neutralizar los malos olores de las zapatillas deportivas.
Al mezclar bicarbonato con un poco de agua se obtiene una mezcla espesa en la que quedan pequeñas partículas sin disolver; esta textura ligeramente granulada proporciona un efecto abrasivo suave que ayuda a desprender la suciedad más incrustada. Sin embargo, no todas las pinturas y superficies reaccionan de la misma manera, por lo que es recomendable probar primero la mezcla en un rincón poco visible y evitar frotar con demasiada fuerza.
Bicarbonato de sodio y agua para limpiar las paredes
@renovandoconideas El bicarbonato SÍ sirve… pero no para todo lo que dicen en internet. Tiene propiedades reales que podemos aprovechar: puede ayudar a absorber humedad, funciona como abrasivo suave y aumenta el pH del agua, algo útil en la cocción de algunos alimentos. El problema empieza cuando le atribuimos propiedades que químicamente no tiene. Que un truco se repita miles de veces no significa que funcione. Antes de usar bicarbonato para todo, pregúntate: ¿qué propiedad química explica que esto funcione? ¿Qué otro uso del bicarbonato has escuchado y quieres que revisemos con química? #BicarbonatoDeSodio #Química #LimpiezaDelHogar #TrucosDeLimpieza ♬ sonido original – Diego | Renovando con Ideas
El bicarbonato de sodio es uno de los ingredientes más habituales en la limpieza del hogar gracias a sus propiedades alcalinas. Además, las pequeñas partículas tienen un efecto abrasivo suave que ayuda a eliminar la suciedad sin necesidad de recurrir a limpiadores agresivos. Por otro lado, reacciona con algunos de los compuestos ácidos responsables de los malos olores que aparecen en lugares como la nevera, el interior de los zapatillas deportivas o el cubo de basura, tal y como explica Diego Fernández en el vídeo compartido en redes sociales.
«Funciona como abrasivo. Tiene la ventaja de que es poco soluble en agua, así que puedes preparar una pasta con un poco de agua o con un poco de jabón líquido y usarlo como una pasta abrasiva limpiadora». Para preparar la mezcla, coloca dos cucharadas soperas de bicarbonato en un recipiente y añade agua poco a poco hasta conseguir una textura espesa, similar a la de la pasta de dientes.
A continuación, aplica una pequeña cantidad sobre la zona que quieras limpiar con una bayeta suave o, en el caso de las suelas de goma, con un cepillo de dientes viejo. Luego, frota la superficie con movimientos circulares suaves y sin hacer demasiada presión. Si vas a limpiar una pared, prueba primero la pasta en una zona poco visible, como detrás de una puerta o cerca del rodapié, para comprobar que la pintura no se deteriora. Finalmente, retira los restos de bicarbonato con una bayeta de microfibra ligeramente humedecida en agua.
«Puedes preparar una pasta con un poco de agua o con un poco de jabón líquido, y usarlo como una pasta abrasiva limpiadora. Si lo aplicas a tus zapatos sudorosos, o en el fondo del cubo de la basura, puede absorber el sudor y los lixiviados, haciéndolos menos volátiles y disminuyendo un poco el mal olor», explica el ingeniero.
En la cocina, el bicarbonato también puede tener aplicaciones prácticas. Añadir una pequeña cantidad al agua de cocción modifica su pH y hace que las legumbres y algunas verduras se ablanden más rápidamente.
¿Realmente funciona?
Por otro lado, Diego Fernández reflexiona sobre por qué algunos remedios caseros se siguen transmitiendo de generación en generación, incluso cuando su eficacia no está científicamente demostrada. Para explicarlo, hace referencia al conocido como «sesgo de confirmación», un fenómeno psicológico que lleva a las personas a interpretar determinadas experiencias como una prueba de aquello que ya pensaban.
«El cerebro humano es muy bueno para convencernos de cosas que ya creemos como ciertas». Según explica, muchas personas llegan a la conclusión de que un truco de limpieza funciona simplemente porque han obtenido los resultados deseados. Sin embargo, no suelen plantearse qué habría sucedido si hubieran realizado la misma tarea sin añadir bicarbonato.
«Tiene propiedades reales que podemos aprovechar: puede ayudar a absorber la humedad, funciona como abrasivo suave y aumenta el pH del agua, algo útil en la cocción de algunos alimentos.El problema empieza cuando le atribuimos propiedades que químicamente no tiene. Que un truco se repite millas de veces no significa que funcione. Antes de usar bicarbonato para todo, pregúntate: ¿qué propiedad química explica que esto funciona?», concluye.
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¿Qué otro uso del bicarbonato has escuchado y quieres que revisemos con química?