Un macabro hallazgo ha golpeado una de las zonas residenciales más lujosas de la localidad valenciana de Cullera . Dos hermanos, de 14 y 16 años, descubrieron a sus padres muertos en el jacuzzi del chalé que había alquilado la familia, de origen irlandés, para disfrutar de las vacaciones en la costa mediterránea. La Guardia Civil investiga las circunstancias en las que fallecieron los progenitores para averiguar si se trata de una tragedia de naturaleza violenta o accidental.Los menores hallaron los cuerpos sin vida desnudos de sus padres, de 45 y 50 años de edad, en una bañera de hidromasaje sobre las cinco de la tarde del pasado martes. Los hijos, que no hablan español y presentan necesidades especiales, avisaron a un vecino que contactó con el 112. A la llegada de los efectivos policiales se activó el protocolo habitual por posible homicidio.Así, tomó las riendas de la investigación un equipo de la Policía Judicial de Homicidios de la Guardia Civil, que practicó la pertinente inspección ocular del lugar del suceso y se entrevistó con diferentes vecinos para tratar de dar con mas pistas. Según público el diario Las Provincias, los cadáveres presentaban heridas punzantes, aunque fuentes policiales confirmaron a ABC que la principal hipótesis es que sus muertes fueron accidentales. El levantamiento de los cuerpos sin vida se produjo entorno a las once de la noche y fueron trasladados a última hora hasta el Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde se les ha practicado la autopsia. El hallazgo ha conmocionado a los vecinos de la urbanización Cap Blanc, una de las más ostentosas del municipio costero de Valencia, habitual para turistas extranjeros durante los meses de julio y agosto. De hecho, en este residencial es corriente que alquilen chalés de lujo por tiempos de dos a cuatro semanas, por lo que es difícil que los vecinos lleguen a conocerse a nivel personal.La muerte del matrimonio saltó a las pocas horas a la prensa irlandesa, que se hizo eco de la información publicada por los medios de comunicación españoles, sin aportar por el momento nuevos datos sobre el hallazgo ni la identidad de las víctimas.Respecto a la atención de los hijos que descubrieron la terrible escena, tres familiares llegaron a Cullera desde su país natal tras ser alertados de la muerte de los padres por parte de agentes de la Guardia Civil y la Policía Local, gracias a la agenda de los móviles de los menores. Llegaron de madrugada a Alicante y se desplazaron hasta un hotel de Cullera donde se reunieron con los pequeños.Hasta entonces, el Ayuntamiento de Cullera les facilitó acompañamiento total, primero por una psicóloga y una trabajadora social, y después mediante un dispositivo de Cruz Roja con una tercera especialista con dominio del inglés que pudo hablar con los adolescentes en estado de shock.
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