Uno de los grandes males de la España de Pedro Sánchez tiene que ver con la okupación y de esta lacra tampoco se libran nuestros vecinos en Francia. Un jubilado francés de 63 años ha sido noticia después de negarse a pagar 12.000 euros en concepto de IBI de una vivienda de la que no pudo disfrutar porque estaba okupada. La Hacienda francesa le exige estos impuestos desde hace tres años y la noticia ha causado una gran repercusión en el país.
El protagonista de esta historia se llama Serge de Miras y es un jubilado de 63 años que vive en Anglet, un pueblo del País Vasco francés. En este municipio está situada una casa familiar que en su día fue motivo de conflicto en su familia y estos hechos llevaron a que se quedara vacía desde el pasado año 2016. Esto lo aprovecharon unos okupas para allanar ilegalmente esta morada que ahora ha quedado libre con una sorpresa del propietario: tendrá que hacer frente al IBI de estos años.
La hacienda francesa obliga al jubilado a abonar 12.000 euros en concepto de lo que en Francia se denomina taxe foncière, que es el impuesto que se aplica a los dueños de bienes inmuebles en territorio francés, lo que en España conocemos como IBI. Después de haberse aprovechado de una desgravación fiscal hasta el año 2023, ahora la Hacienda Pública quiere ajustar cuentas con este jubilado que fue víctima de la okupación y se niega a pagar los impuestos correspondientes a una casa de la que no disfrutó.
Habla el jubilado condenado a pagar el IBI
Serge de Miras ha concedido una entrevista al periódico Sud Ouest que recoge otro medio francés, Midi Libre. «Creo que lo hicieron por venganza», confesó este jubilado sobre una casa que encontró en medio en ruinas con destrozos en tejado, paredes y cimientos de la casa. «Durante la ocupación, vi unas diez camas esparcidas por toda la casa. Conocí a dos personas que me dijeron que pagaban alquiler», confesó a este medio.
Ahora, después de varios años de litigios con su hermana por la herencia de la casa, este jubilado de 63 años se ha encontrado un problema más grave: una deuda con la hacienda francesa en concepto de IBI por valor de 12.000 euros que tendrá que pagar si no quiere tener un problema mayor. El motivo, después del desgaste sufrido durante años, es que no ha querido presentar una denuncia para meterse en un litigio legal con la Administración.
«Me están desalojando de mi casa, ya no tengo las llaves y, aun así, me exigen el impuesto sobre bienes inmuebles», comentó en declaraciones realizadas a este medio el jubilado que tuvo que salir de esta casa después de las disputas legales con su hermana, con la que sigue manteniendo la propiedad compartida. Además de no haber podido disfrutar de la casa familiar, ahora tendrá que afrontar una dura multa en conceptos de impuestos no pagados desde el año 2023. Todo mientras la casa estaba okupada y, según intuyen los dueños, estuvo siendo alquilada por otras personas ajenas a la propiedad.
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