La aparición del ‘streaming’ amenazó con dar un vuelco a la industria, sepultando la costumbre del evento semanal por el maratón diario a través del bombardeo de novedades y sugerencias, pero la realidad siempre supera a las promesas. Años después de su irrupción, la evidencia es casi tan científica como marca el propio algoritmo: las plataformas no han destruido la televisión de toda la vida, sino que han aprendido a reaprovechar sus eficaces fórmulas bajo sus propias reglas. La televisión, en cualquiera de sus modelos, aspira a ser refugio, y no hay refugio más confortable que los géneros de siempre. Los procedimentales respiran ahora una nueva vida en el entorno digital: sin la tiranía de los bloques de anuncios, con más libertad narrativa, giros pensados para el maratón y mayor margen para el riesgo. Algunos títulos que cayeron en la televisión en abierto son redescubiertos por nuevas generaciones tras dar el salto a una plataforma; otros, evolucionan para alcanzar un éxito global e inmediato.Shemar Moore (‘Mentes criminales’) lleva más de tres décadas trabajando en la industria, convertido en un icono de acción en la ficción televisiva. Paradójicamente, hibrida a la perfección la coexistencia de ambos modelos: después de sufrir varias cancelaciones de la serie ‘S.W.A.T.’ a pesar de las buenas audiencias y, tras su presión y la de los fans en redes sociales, logró alargar su último aliento hasta una octava temporada. Ahora, una década después, cambia la CBS americana por Sony y la plataforma Starz para estrenar ‘S.W.A.T. Exiles: Nueva Generación’ (en España se verá en AXN a partir del 19 de octubre), la resurrección de su personaje Daniel ‘Hondo’ Harrelson. «El ‘streaming’ ha cambiado las reglas del juego por completo», admite el actor en una entrevista con ABC. En esta nueva etapa, disfruta del riesgo que no se corría, o al menos no tanto, en las cadenas tradicionales, y también de la profundidad de los contenidos, la libertad y la falta de anuncios. Todo ello, explotando la misma fórmula y con un género que, asegura, «nunca pasa de moda». «¿A quién no le gustan los superpolicías haciendo cosas geniales, volando en helicópteros, persecuciones en moto y coche, combate cuerpo a cuerpo, edificios explotando y nosotros, los héroes, saliendo a atrapar a los malos y salvar el día?».Shemar Moore no es el único atractivo de S.W.A.T., que recupera también a otros de los protagonistas de la «nave nodriza». Empieza con la sintonía principal: «Na, na, na, na, na, na, na…», entona el actor. Y sigue: «No somos una serie religiosa, no predicamos religión ni política. Somos simplemente una película de acción en formato semanal. Puedes ver una película divertida y alocada una vez cada seis meses, o puedes ver S.W.A.T. todas las semanas en el salón de tu casa». Moore ha trabajado duro para mantener con vida a su personaje durante tantos años. Ha habido sacrificios, claro, y mucho esfuerzo. «Somos actores y estamos jugando a actuar, pero para nosotros era muy importante ser auténticos, hacerlo lo más real posible. Entrenamos con miembros del S.W.A.T. del Departamento de Policía de San Diego, del S.W.A.T. del LAPD y miembros del SEAL Team 6. Nos enseñaron a movernos con armas, tácticamente como equipo. Nos enseñaron a comunicarnos con señales de manos: «Dame dos, dame dos», ya sabes, todo ese tipo de cosas. Queríamos crear el mayor realismo posible», resume sobre las exigencias físicas, que pasaban por trabajar de diez a trece horas al día. «Como somos actores vanidosos, queremos parecer atractivos en televisión, pero también dar el pego. Y necesitas estar en forma para poder hacer el trabajo. Aunque sea televisión y sea ficción, cuando estás corriendo con armas, caminando en cuclillas y persiguiendo gente por los callejones, hay que aguantar el ritmo. Para nosotros era fundamental dar la talla y entender su mentalidad», concreta el actor, que también ejerce como productor ejecutivo. Mantener la esenciaEn eso no cambia en ‘S.W.A.T. Exiles’, que retoma las tramas dos años después, respecto a la ficción matriz. Sí gana, a su juicio, en otras cosas. «Es más larga y respira más. También tenemos más libertad: en el lenguaje, es un poco más cruda, más oscura y más sexy. Hay espacio para momentos sensuales y mucho humor. La narrativa puede continuar de episodio a episodio, no todo se resuelve de golpe. Hay sorpresas, giros argumentales y finales en cliffhangers. Cuando ves un episodio no obtienes todas las respuestas inmediatamente; a lo mejor tropezamos o nos equivocamos, y tienes que esperar al siguiente episodio para ver si lo resolvemos. Eso engancha mucho más», afirma durante su visita a España.Consciente de que «nada dura para siempre», aprovecha el momento. «El ‘streaming’ me da mucha más libertad como intérprete. Podemos estirar los límites, profundizar más, transmitir más emociones y ser más cañeros. Shemar es un buen tipo, pero también tengo mi lado duro y visceral que funciona muy bien aquí y me entusiasma poder mostrarlo. Además, con el ‘streaming’ ocurre como con Google o YouTube: puedes ver todo mi recorrido. Me gusta porque la gente puede ver mis comienzos, mi trayectoria, cómo ha crecido mi carrera y las decisiones que he ido tomando. Quienes estén descubriendo ‘S.W.A.T. Exiles’ y no hayan visto la serie original pueden ir a Netflix y ver cómo empezó todo», sugiere el intérprete.
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