Resulta fascinante que después de los ríos, océanos de tinta que se han escrito sobre John , Paul, George y Ringo todavía queden historias que contar sobre su ascenso a la cima, y que algunas sean tan increíbles como las que relata el biógrafo Philip Norman en ‘Mr. Moonlight. Brian Epstein y la creación de los Beatles’ (Cúpula), un libro centrado en el papel que jugó el malogrado mánager para convertir a los cuatro de Liverpool en lo más grande que ha dado la música pop.En un prólogo insuperable, la primera de sus 310 páginas cuenta cómo el grupo estuvo a punto de caer en las redes de la mafia en sus inicios, cuando unos gánsteres británicos que rendían cuentas ante los capos estadounidenses intentaron hacerse con el control de su carrera tras descubrir que eran una mina de oro.En su meticulosísima investigación, Norman descubrió la historia de un reportero de sucesos británico llamado Peter Trollope, que escribió una serie de artículos sobre los primeros estragos de la heroína en el condado de Merseyside. Uno de esos textos llegó a manos de los gemelos Kray, dos integrantes de una sucursal inglesa de la mafia llamada The Firm, que después de pasar toda la década de los sesenta cometiendo atracos y asesinatos con plena impunidad, fueron encarcelados tras despachar a dos miembros de su propia organización.Los Kray eran ultraviolentos y estaban locos de atar, pero aquellos artículos sobre tantas vidas jóvenes echadas a perder tocaron el último resquicio de corazoncito que quedaba en sus endurecidos pechos, y se propusieron crear una escuela de boxeo que sacara a los chavales de las calles. Pero antes, pidieron al alcaide de la prisión que permitiera a Trollope hacerles una visita para darle la exclusiva de la noticia.El periodista, intrigado ante lo que aquellos famosos gánsteres tuvieran que contarle, acudió a la cita sin pensarlo dos veces. Los hermanos le contaron que a pesar de haberse hecho ricos vendiendo drogas, las aborrecían y estaban dispuestos a buscar cierta redención con su proyecto. Pero antes de despedirse, uno de ellos le preguntó: «Oye, también tienes una columna semanal sobre música pop, ¿verdad?». Trollope asintió, y entonces uno de ellos soltó el bombazo: «Sé cómo murió el mánager de los Beatles».El convicto le explicó que, a principios de los sesenta, montó muchas fiestas para agasajar a gente famosa del mundo del espectáculo como Frank Sinatra, Liza Minelli o Peter Sellers. En una de ellas estuvo Brian Epstein y el ojo clínico de los Kray detectó debilidad en aquel tipo que, a la vista estaba, escondía su homosexualidad. «Gobernábamos Londres, pero buscábamos formas de expandirnos», explicaron a Trollope. «Habíamos oído que Epstein tenía problemas. Pensamos que si conseguíamos que nos cediera a los Beatles, eso sería un pasaporte a la fama mundial».The Firm consiguió unas fotos de Epstein pasando la noche con otro hombre para chantajearle con ellas y, además, cuando descubrieron que era adicto al juego y que era cliente de unos de sus casinos, ordenaron a sus crupieres que manipularan las partidas para arruinarle y que no le quedara más remedio que vender la representación de los Beatles. «Pero entonces, va y se muere», relató uno de los Kray a Trollope, que no podía salir de su asombro y se horrorizó cuando uno de los gemelos sonrió traviesamente al mencionar que la versión oficial de la muerte de Epstein había sido la sobredosis de barbitúricos. «Es fácil matar a alguien y hacer que parezca una sobredosis», musitó el gánster, antes de revelarle que un empresario estadounidense falleció por un infarto tras arruinarse por un contrato de merchandising abortado por Epstein en el último momento, y que su hijo, que tenía conexiones con la mafia, había jurado vengarse. En ‘Mr. Moonlight’, Norman desarrolla una explicación detectivesca de la escena del crimen que parece darle la razón, y además, hay un escalofriante dato extra: uno de los muchos entrevistados por Norman para el libro, otro socio de Epstein llamado Nicky Byrne, que también fue afectado por la cancelación del contrato de merchandising, asegura que poco antes de la muerte de Epstein recibió una misteriosa llamada de teléfono anónima de un tipo que, en voz baja, le susurró antes de colgar: «Usted iba a demandar al mánager de los Beatles, ¿verdad? No se preocupe, pronto se enterará de que Brian Epstein ha sufrido un accidente».Más allá de esta inquietante pero tremendamente bien documentada teoría de la conspiración, ‘Mr. Moonlight’ es un libro de extraordinario interés que a lo largo de veintiún capítulos revela las audaces estrategias publicitarias que Epstein desplegó para aupar a sus chicos a la cumbre, pero también sus errores comerciales (perdió millones con la cancelación de aquel contrato de merchandising), sus inseguridades personales y sobre todo los entresijos de su relación con cada miembro de la banda y cómo ésta evolucionó durante los seis años que trabajaron juntos, desde su vínculo paternofilial inicial hasta el día que tuvo que aceptar que antes o después, volarían del nido que tanto le costó construir. Una obra imprescindible para entender la historia de los Beatles.
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