Por si fuera poco todo el espinoso periodo de adjudicación de la gestión del coso de la Misericordia , plagado de recursos y sentencias judiciales, las polémicas no cesan. La subasta final, y el desorbitado canon admitido por la Diputación Provincial de Zaragoza , parece que sobrevuela todo el embrollo en el que está sumida la Feria del Pilar. Desde las vaquillas, y la polémica de su retransmisión por la televisión autonómica, pasando por la desproporcionada subida de los precios de las localidades y abonos, hasta el baile de corrales con los toros de Juan Pedro Domecq, las declaraciones del ganadero cargando contra el palco y la reacción de la asociación de presidentes de plazas de toros, todo desafina en el ciclo pilarista. Al margen del incremento de hasta el 40 por ciento de las entradas, algo que la Diputación no pudo evitar, y la retirada de la deteriorada cubierta, la retransmisión de las tradicionales vaquillas mañaneras por Aragón TV marcó la primera polémica preferia. Un duro comunicado del canal autonómico, en el que señalaba que la empresa de la plaza, Conphia Urbana, no quería negociar y mantenía la exigencia de incrementar el precio en un 500 por cien, tuvo la réplica de ésta asegurando que lo que decía la televisión no era cierto.Se anunció que tras veinte años, Aragón TV no daría las vaquillas, y por sorpresa, el día que comenzó la feria, Conphia Urbana, en una nota de prensa unilateral expone que se televisan las mañanas de vaquillas tras un acuerdo con la cadena, que la empresa sirve toda la producción, incluido el equipo de locución, y todo es admitido por la dirección del canal. Del 500 por cien ni de los duros desmentidos nada más se supo.Por su parte, la Diputación Provincial de Zaragoza, que en la subasta para la adjudicación de la plaza no exigía más condicionante que el canon a pagar, sí medió con la empresa para que las peñas de fiestas mantuviera las 1.500 entradas diarias que se indicaban en los pliegos de condiciones anteriores. Tras la satisfacción y la foto de rigor, las dos asociaciones de peñas denunciaron que se les exigió que dejaran cien localidades para la institución. «Exigimos explicaciones», reclamaron las peñas, y unca llegaronPor si fuera poco, en la plaza llegó algo que parece inevitable en la Misericordia, el baile de corrales en los reconocimientos. Y en la corrida del domingo varios toros de Juan Pedro Domecq fueron rechazados, y los que llegaron a última hora no tuvieron el trapío que Zaragoza debe exigir, como se ha criticado en las diferentes crónicas. Eso no fue óbice para que el ganadero hiciera unas declaraciones recogidas en la web de la empresa en las que se permite llamar «indigno e insensible» al presidente de la corrida por la concesión de una oreja de más o de menos. «La tauromaquia, y Zaragoza en concreto, no se merece que gente así juegue con su afición», para rematar: «Muchas veces los enemigos no están fuera sin dentro».Las palabras de Juan Pedro Domecq, que no valora ni la presentación ni el juego de sus toros, han sido duramente replicadas por la junta directiva de la Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros, que expresa su «rechazo a las descalificaciones vertidas contra el palco», y sostiene que «calificar a un representante de la autoridad de indigno atenta de forma directa contra el principio de respeto institucional». Todo en un comunicado en el que expresa de forma tajante que «el verdadero enemigo de la tauromaquia no está en el palco presidencial. El verdadero perjuicio radica en la pérdida de la integridad del toro».Un embrollo más, por si fueran pocos.
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