Ocurrió en octubre de 2024. Un mes después de haber sido detenido Mehdi Hijaouy, en cumplimiento a una orden de busca y captura internacional de la Interpol, un emisario del ex número dos de los servicios secretos marroquíes se personó en la Audiencia Nacional para mantener un encuentro con el fiscal jefe del tribunal, Jesús Alonso . Según desvelan fuentes cercanas a Hijaouy al diario ABC, la conversación fue precipitada y breve. En ella, el emisario del exagente marroquí trasladó al representante del Ministerio Público el interés de su interlocutor: Hijaouy podía aportar «pruebas» sobre el espionaje del operativo Pegasus para esclarecer la causa sobre el espionaje, que instruía el juez José Luis Calama en el juzgado número 4 de la Audiencia Nacional. Como desveló este periódico , ofreció el «cómo se hizo, a quién, y el contenido de los 2,6 gigas» sustraídos del terminal móvil del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y cuatro de sus ministros. A cambio, el potencial confidente solicitaba que se paralizara el proceso de extradición a Marruecos por un presunto delito de estafa, que se tramitaba en el juzgado central número 1 del mismo tribunal. Ketty Garat, adjunta al director en investigación, detalla los puntos clave de esta nueva entrega sobre el exespía que infectó el móvil de Pedro Sánchez. siEl fiscal jefe de la Audiencia y el emisario se conocían desde hace más de 25 años, pero ello no evitó el «nerviosismo» de Jesús Alonso , según el entorno de Hijaouy, quien quiso dar por concluida rápidamente la conversación porque se trataba de «una complicación». «No interesa», le respondió en tono de confidencia, porque es «un problema para Marruecos». El encuentro apenas duró unos minutos. Pasados unos días, el 7 de octubre de 2024, el enviado del ex número dos de la inteligencia marroquí escribió un correo electrónico, al que ha tenido acceso en exclusiva el diario ABC, a la atención del fiscal jefe de la Audiencia con el asunto «Testigo». «Soy… El Excmo. Sr. Fiscal Jesús Alonso me conoce de hace más de 25 años. Además soy analista de Inteligencia», se presentó el emisario aportando sus datos e información de contacto. Y acto seguido, concretó su interés y el de su cliente. «Tengo de mi mano una persona (Fuente en argot de Inteligencia), a quien represento y en cuyo nombre me dirijo a esta Fiscalía para ofrecer lo que, como testigo y bajo ciertas formas y condiciones, deberíamos tratar personalmente».«Puede aportar pruebas de ello»El email presenta a un ciudadano «de nacionalidad marroquí, un ex oficial de inteligencia de dicho país, con grado de controlador general en la Dirección General de estudios y Documentación (DGED)», como confirman los documentos identificativos desvelados en exclusiva por este periódico. En la comunicación electrónica, el remitente dice haber verificado su identidad y sostiene que «puede aportar información que podría ser de gran utilidad a la Fiscalía». Entre el material que ofrece figuran «los pinchazos telefónicos ilegales -mediante el sistema Pegasus-, del Excmo. Presidente del Gobierno, Excmo. Sr. Ministro del Interior, Excma. Ministra de Defensa, que se sepa». Y añade: «Él conoce perfectamente todo ese asunto , y podría aportar pruebas de ello». Tras su encuentro con el fiscal jefe, el emisario del exespía envió este mail para dejar constancia del ofrecimiento.El ofrecimiento se hizo extensivo a «información de inteligencia de alto valor sobre temas de yihadismo, narcotráfico y la Mocromafia». El emisario de Hijaouy se puso a disposición del Ministerio Fiscal para que, una vez valorado el interés de su colaboración, «podría llevarle a la persona en cuanto diga, y quien designe, trate directamente con él».En el escrito remitido a la Fiscalía se informa de que «habla árabe, francés, inglés y alemán» y se hace también referencia a las misiones que figuran en la hoja de servicios que Hijaouy puso a buen recaudo en España antes de proceder a su fuga en febrero de 2025. «Desde 2017 a 2022 fue el encargado de la Misión de D. Fouad Ali Himma, como consejero de su Majestad el rey de Marruecos». Y se informa expresamente que «es, por su cargo, sobradamente conocido por la CIA y otros servicios extranjeros» , así como por «funcionarios españoles que hayan estado destinados en Marruecos», en referencia a agentes de inteligencia.La respuesta por escrito de la Fiscalía de la Audiencia al mail del emisario del exespía demostraba la falta de interés por el ofrecimiento.Tal y como informó el fiscal jefe de la Audiencia al emisario de Hijaouy, la cuestión no era de interés. La prueba de ello fueron los veintiún días que tardó en llegar la respuesta y su contenido. El 28 de octubre de 2024, la secretaria particular de Jesús Alonso dirigió un nuevo correo electrónico al interlocutor del antiguo «mandamás» de los servicios secretos de Rabat. «Buenos días, siguiendo instrucciones del Fiscal Jefe, y dado que lo que usted comunica en su anterior correo se encuentra judicializado, lo correcto desde un punto de vista procesal, es que lo comunique al Juzgado instructor del procedimiento a los efectos oportunos».El Fiscal «no recuerda» el encuentroFuentes cercanas al fiscal jefe de la Audiencia, Jesús Alonso, aseguran que «no recuerda» ese breve encuentro mantenido con el enviado del ex número dos de la Audiencia ni el contenido de su conversación; pero explican que las comunicaciones entre el emisario y el representante del Ministerio Público se enmarcan en un contexto de «total normalidad» porque se trata del «cauce habitual» que se sigue cuando un posible confidente se pone en contacto con la Fiscalía: «El procedimiento habitual es remitirle al juzgado instructor».Sin embargo, ante la información de «extrema sensibilidad» que Hijaouy ponía encima de la mesa, la respuesta de la secretaria particular de Jesús Alonso fue acogida con sorpresa y nerviosismo por el exespía. La convicción de Hijaouy es que estos movimientos suponían «la constatación del servilismo del Gobierno de España ante Marruecos». Tras dos incomparecencias ante el juez de la Audiencia Nacional, y una reunión «trampa» con miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en la que aparecieron dos agentes de los servicios secretos marroquíes que le instaron a «marcharse voluntariamente a Marruecos», el exespía recurrió a antiguos colaboradores de la inteligencia para iniciar las gestiones de su fuga con una identidad falsa. Como desveló ABC, se marchó de España a través de una cuidadosa ruta por barco y avión privado, que le permitió llegar a Turquía y, desde allí, hasta su actual ubicación, desconocida por Marruecos y España. Actualmente, no se encuentra en Europa aunque «va cambiando frecuentemente de destino ante el temor por su vida» y la de sus familiares directos. Fuentes del CNI consultadas por este periódico aseguran que está en «paradero desconocido» y hablan de un asunto «absolutamente confidencial».El juez de Pegasus no fue informadoSegún fuentes judiciales, el ofrecimiento nunca llegó al titular del juzgado central número 4 de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, quien abrió una investigación en mayo de 2022, tras la denuncia del Gobierno sobre la «intrusión ilegítima» en el móvil de Pedro Sánchez y otros tres ministros: Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas, ex embajador en Marruecos entre 2010 y 2011, bajo el mandato del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En su auto de primer archivo de la causa, en julio de 2023, el juez Calama manifestó su «impotencia investigadora» ante la falta de colaboración de Israel en las reiteradas solicitudes de comisiones rogatorias, y emplazó al Gobierno a agotar la vía diplomática para que la investigación avance, más por tratarse el Gobierno de la víctima del delito objeto de la investigación. «Sin duda, la Abogacía del Estado, personada en las presentes actuaciones, como representante procesal de la Administración General del estado, impulsará el ejercicio de dicha vía a través de los mecanismos con los que a tales fines cuenta el Gobierno de España». Una referencia velada a la falta de colaboración del Ejecutivo de Sánchez en un asunto que afectaba a la seguridad del Estado y que ahora se explica con las comunicaciones que mantuvo la Fiscalía de la Audiencia con el representante del ex número dos de los servicios secretos marroquí. En dicho auto, el magistrado instructor abrió la puerta a reabrir la causa hasta la aparición de nueva información «a través de un eventual y poco probable cumplimiento de la comisión rogatoria» por parte de Israel, «o bien nuevas fuentes de prueba». Pero nunca recibió el ofrecimiento de colaboración de quien fuera el líder de la DGED para aportar esta información altamente sensible.«Hombre de Sánchez en la Audiencia»El entorno de Hijaouy sospecha que durante los veintiún días de distancia entre las dos comunicaciones electrónicas se produjeron conversaciones con el Ejecutivo que frustraron la condición de confidente del ex número dos de la inteligencia marroquí. Sostienen que Jesús Alonso «es el hombre de Sánchez en la Audiencia», «muy cercano a Álvaro (García Ortiz) y Lola (Dolores Delgado)» y que acaba de asumir la causa de la juez María Tardón sobre la violación territorial en Ceuta este verano para «enterrar este asunto». Identificación de Mehdi Hijaouy en los servicios secretosComo desveló ABC, Mehdi Hijaouy «está en disposición de aportar toda la información sobre Pegasus». Tras dos años de persecución por parte de la inteligencia marroquí, ha estado detrás de las mayores brechas de seguridad que se han producido en Marruecos en su historia reciente: desde los filtración de la identidad de los 70.381 agentes marroquíes publicada por los hackers argelinos de Jabaroot , a los activos inmobiliarios del líder de la inteligencia exterior, Yassine Mansouri y el ministro de Exteriores, Nasser Bourita pasando por la fuga de información sobre el secretario particular del rey, Mounir Majidi, y la filtración de datos sobre 5.000 jueces y 35.000 funcionarios. Mehdi Hijaouy quiere vengarse de la campaña de acoso estatal que sufre desde que abandonó Rabat y, según su entorno, «su objetivo es desestabilizar el régimen de Mohamed VI» . La información sobre el operativo Pegasus, así como la operación de sobornos en el Parlamento Europeo, el llamado ‘Qatargate’ o ‘Marruecosgate’, que estalló en diciembre de 2022, para buscar respaldo internacional a cambio de postura sobre el Sáhara Occidental, son la excusa para precipitar la sucesión en el régimen alauí. Y también un aviso por no haber encontrado en España la protección que esperaba.
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