El director del Gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio, estuvo el mes de agosto de vacaciones en Japón durante el asalto masivo a Ceuta. Según revelan múltiples fuentes gubernamentales distintas al diario ABC, Rubio no suspendió su viaje, previsto desde hacía meses con la intención de «aprender japonés», y allí permaneció «durante cuatro semanas», coincidiendo con la invasión de 80.000 inmigrantes a Ceuta el pasado 31 de julio.Oficialmente, La Moncloa «no comenta la geolocalización de los altos cargos de este Gobierno» ni habla sobre sus «viajes personales», pero sostiene que Diego Rubio «estuvo trabajando» como el resto de los miembros del gabinete de Pedro Sánchez y personal de Moncloa, así como los ministerios implicados. Otras fuentes admiten que la ausencia del jefe de gabinete en los primeros días generó momentos de caos inicial porque no era el único que estaba de vacaciones: «Ningún alto cargo estaba físicamente en Moncloa», si bien todos estuvieron en permanente contacto y Diego Rubio «dirigiendo el operativo» desde Japón. Pedro Sánchez celebró a principios de agosto por videollamada una reunión de coordinación sobre Ceuta en la que aparece conectado Diego Rubio (señalado en rojo)Una forma de exculpar a Rubio que las fuentes consultadas enmarcan en el contexto de normalidad durante el periodo estival: «En cuanto el presidente se marcha de vacaciones, nos vamos todos». Su ausencia en los días clave de la crisis migratoria podría explicar la descoordinación ministerial entre los departamentos implicados (Presidencia, Interior, Defensa y Exteriores) y la falta de diligencia a la hora de elevar los distintos avisos que tanto el Centro de Inmigración y Fronteras de la Policía (CENIF) como el CNI y la Guardia Civil trasladaron sobre los avisos de una llegada «masiva de inmigrantes» durante esos días, habida cuenta de que la función atribuida al jefe de gabinete de Sánchez es la coordinación entre los diferentes departamentos del Ejecutivo. Oficialmente, La Moncloa no comenta «la geolocalización de los altos cargos de este Gobierno» ni habla sobre sus «viajes personales»La estancia de Diego Rubio en Japón es «un secreto a voces» dentro de La Moncloa. Muchos atribuyen a este viaje a Japón su ausencia en la última reunión del Consejo de Seguridad en Moncloa el pasado 25 de agosto, coincidiendo con el primer Consejo de Ministros tras la vuelta de las vacaciones. Una ausencia que extrañó a muchos de los estrategas monclovitas porque se trata de uno de los miembros fijos del órgano gubernamental. Consultados por ABC, algunos de ellos reconocen que desconocían en aquel momento que se encontraba en Japón durante el asalto veraniego a Ceuta y han sido informados posteriormente de que se encontraba todavía en el país nipón , a donde fue a practicar japonés. La inacción del Ejecutivo esos días y las vacaciones de Diego Rubio durante los días posteriores a la crisis conectan con la prolongada desconexión del propio Pedro Sánchez en este periodo estival, quien estuvo apenas unas horas en Ceuta el mismo 31 de julio y retomó acto seguido su retiro en la residencia del Palacio de La Mareta, en Lanzarote, donde permaneció hasta el domingo 23 de agosto. Malestar de Sánchez con las vacaciones de RubioParadójicamente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien estuvo 25 días en Lanzarote y no interrumpió sus vacaciones durante la crisis ceutí, ha culpado internamente a su jefe de gabinete del caos inicial en la gestión de la crisis por no estar físicamente en España durante el operativo. El malestar surge porque Sánchez percibió que «no estaba totalmente localizable», debido a las siete horas de diferencia horaria existentes entre España y Japón. Como publicó ABC de fuentes de su entorno, Sánchez ha transmitido a sus cercanos que Rubio «trató de reducir en todo momento la gravedad de lo que estaba sucediendo » e hizo creer al jefe del Ejecutivo que «todo estaba bajo control».Una crítica que sorprende a numerosos altos cargos gubernamentales y dirigentes socialistas que han criticado en privado el «gran error» de Sánchez al no interrumpir sus vacaciones el pasado mes de agosto mientras crecía la inseguridad en las calles de la Ciudad Autónoma. El malestar de Sánchez surge porque «no estaba totalmente localizable» debido a las siete horas de diferencia horaria Como desveló ABC, desde el primer momento el propio Sánchez culpó a dos personas de los «errores de calado» que se habían producido en Moncloa y Ferraz: Diego Rubio y la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró. Señalaban a la mano derecha del presidente como el responsable de haber «fallado estrepitosamente» ante la evidencia de «señales de caos» en el gabinete de crisis inicial. Una versión que desmienten oficialmente en Moncloa, al asegurar que «todos estábamos trabajando» independientemente de la ubicación de cada uno de los altos cargos del Gobierno. Según las informaciones publicadas por este periódico, Pedro Sánchez «ha tomado nota» y amenaza con «consecuencias», aunque pocos creen que se vayan a efectuar cambios en la dirección de gabinete en lo que resta de legislatura. El papel de Óscar LópezOtras fuentes gubernamentales consultadas apuntan al perfil emergente de Óscar López en la toma de decisiones en Moncloa, también con la crisis de Ceuta, en la medida en que el actual ministro para la Transformación Digital y Función Pública, ex director de gabinete del presidente del Gobierno, es una persona clave en las decisiones que se toman en Moncloa y Ferraz junto al ministro Óscar Puente. Una supuesta implicación en la gestión de la crisis en Ceuta que niegan expresamente en el núcleo duro de Sánchez : «Ha sido el gabinete quien ha gestionado el operativo». Diego Rubio sustituyó a Óscar López como jefe de gabinete de Pedro Sánchez el 10 de septiembre de 2024, después de tres años queriendo López abandonar su cargo en Moncloa.
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