Después de días estancados en las deliberaciones y ante la imposibilidad de convencer a un único miembro del jurado contrario a la opinión de los otros once, el juez de Massachusetts del caso de Lindsay Clancy, William F. Sullivan, ha declarado nulo el juicio de la presunta parricida, que confesó haber acabado con la vida de sus tres hijos . Sin embargo, inmediatamente después ha suspendido el fallo ante la voluntad de apelar del abogado defensor.Tras anunciar el juez su intención de declarar la nulidad del juicio, el letrado de la mujer ha expresado su voluntad de presentar una apelación ante una instancia superior antes de que la decisión sea definitiva. Ante esta solicitud, Sullivan ha afirmado que concederá una hora al letrado para defender su postura.La propia Clancy reconoció haber asesinado a sus tres hijos, de entre cinco años y ocho meses, en enero de 2023 con bandas elásticas en el sótano de su casa en Duxbury, un suburbio de Boston. A continuación, se cortó con un cuchillo en las muñecas y en el cuello y saltó desde la ventana de un segundo piso en un intento fallido de quitarse la vida que la dejó paralítica.Durante todo el juicio, el abogado de Clancy, Kevin Reddington, ha intentado convencer al jurado de que debía ser declarada inocente por falta de responsabilidad penal o por razón de demencia . Argumentaba que era una madre cariñosa que se hallaba en medio de un episodio psicótico cuando mató a Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, el 24 de enero de 2023.El testimonio de miembros de la familia, incluido el ahora exmarido de Clancy, Patrick, detalló cómo ella había luchado con su salud mental en los meses previos al nacimiento de su tercer hijo, para lo que había buscado repetidamente tratamiento de proveedores de atención médica que le recetaron una gran cantidad de fármacos.Los fiscales no negaron que Clancy, una exenfermera de ginecología del Hospital General de Massachusetts, padecía problemas de salud mental. Sin embargo, argumentaron que era capaz de comprender la injusticia de matar a sus hijos y que, aun así, optó intencionadamente por hacerlo. De hecho, presentaron el testimonio de una psicóloga que, tras examinar a la acusado, concluyó que había planeado suicidarse y que eligió matar a sus hijos porque «estaba convencida de que sufrirían sin ella».Los fiscales se centraron en las pruebas que demostraban cómo, poco antes de los asesinatos, ella envió a su marido a recoger un pedido de comida y a una farmacia, tras calcular en su teléfono el tiempo que tardaría en regresar a casa. Patrick Clancy declaró que su esposa había sido dada de alta de un hospital psiquiátrico hacía menos de dos semanas, pero que no mostró señales de que planeara hacer daño a sus hijos o a sí misma en los días siguientes. Según su testimonio, ella tenía un comportamiento «normal» cuando él salió a buscar la cena.Al regresar a casa, la encontró tirada en el suelo del patio trasero con cortes, y ella misma le dijo que había intentado suicidarse. Asimismo, le contestó que los niños estaban en el sótano. Tras llamar al 911, Patrick Clancy corrió a buscarlos y los encontró con las bandas elásticas de ejercicio atadas alrededor del cuello.El juicio, que duró casi seis semanas, ha reavivado debates latentes sobre cómo se trata la salud mental posparto en las mujeres en Estados Unidos y cómo el sistema legal del país aborda los casos en los que las madres matan a sus hijos.
Powered by WPeMatico