Aunque este lunes el Papa León XIV celebra su 71 cumpleaños, este día será recordado en el Vaticano por la subida de sueldos y la mejora de las condiciones económicas de sus 4.900 empleados . El Pontífice ha suprimido el decreto de 2021 con el que Francisco bajó entre un 8 y un 10% la nómina de sus altos cargos y ha reactivado para todos los empleados los aumentos automáticos bienales, que desde entonces estaban bloqueados. El 23 de marzo de 2021 fue un « martes negro en el Vaticano », pues, de un día para otro, con la idea de «salvar puestos de trabajo», el Papa Francisco recortó un 10% los sueldos de los cardenales que ejercían funciones de gobierno para la Santa Sede, un 8% el sueldo de los demás altos cargos y un 3% el de todos los sacerdotes, religiosos y monjas que trabajaban en instituciones vaticanas. Además, suspendió automáticamente y para todos los empleados los aumentos automáticos de sueldo por antigüedad.La medida fue entonces justificada con tono dramático por el «déficit que desde hace varios años caracteriza la gestión económica de la Santa Sede» y por la reducción de las fuentes de ingresos a causa del «empeoramiento de esta situación tras la emergencia sanitaria provocada por la propagación del Covid-19», que había llevado al cierre de los Museos Vaticanos y a la caída de las limosnas. También se dio ese paso «teniendo en cuenta que los costes de personal constituyen una partida importante de gastos en el presupuesto de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano» y «con el objetivo de salvaguardar los puestos de trabajo actuales».Han pasado más de cinco años y León XIV considera que esa emergencia ya se ha superado y ha optado por mejorar el reconocimiento económico del trabajo de sus principales colaboradores. Por sorpresa, esta mañana, mientras visitaba una exposición en la Biblioteca Apostólica Vaticana, el Papa ha eliminado estos recortes. A mediodía, la oficina de prensa de la Santa Sede ha publicado un «motu proprio» de León XIV, una disposición legal que los Papas toman por propia iniciativa, en el que establece que se regrese a la situación de 2021. La medida, en vigor desde el 1 de septiembre, afectará sobre todo a los cardenales con funciones en el Vaticano y a otros altos cargos, como prefectos y secretarios de dicasterios, pues la reducción del 3 % para clérigos y religiosos ya había sido eliminada en junio de 2025. Además, el Papa establece que no tiene efectos retroactivos y que no se devolverán las cantidades descontadas, ni se reconocerán atrasos o aumentos bienales por antigüedad que fueron suspendidos. Sueldos en el VaticanoAunque no es público el sueldo de los cardenales que ejercen actividades de gobierno en la Santa Sede ni el de otros altos cargos, poco más de un centenar de personas, se calcula que está alrededor de los 5.000 euros . Muchos de ellos disfrutan además de acceso a vivienda a precios rebajados.En el caso de los cardenales, en octubre de 2024 el Papa Francisco les solicitó que renunciaran a un extra mensual de otros 500 euros destinado a gastos de secretaría y representación. Ese recorte sigue en vigor, hasta nuevo aviso del Papa León XIV.Mejora la economía vaticanaLos recortes y la racionalización del gasto de la última etapa de Francisco, el inicio del nuevo Pontificado y algún milagro, han provocado una sustancial mejora de las cuentas vaticanas. El último balance consolidado de la Santa Sede, de 2024 pero publicado en noviembre de 2025, recogió un superávit de 1,6 millones de euros , contra el déficit de 51,2 millones registrado el año anterior. Por otra parte, en el ejercicio 2025, el banco del Vaticano, IOR, cerró con un beneficio de 51 millones de euros, que le permitió entregar un dividendo de 24,3 millones a la Santa Sede. Aunque la primera consecuencia de ese balón de oxígeno se va a notar pronto en el bolsillo de las 3.100 personas que trabajan en la Curia vaticana y los 1.800 empleados del Estado de la Ciudad del Vaticano, los responsables económicos de la Santa Sede piden leer esos datos con cautela, puesto que los atribuyen a inversiones favorables y a donativos puntuales. El regreso a los sueldos de 2021 no significa que el Papa piense que no haya que seguir apretándose el cinturón. «Aquellas medidas pueden ser superadas, con la certeza de que las instituciones de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano continuarán, con diversos medios, con su compromiso de garantizar la sostenibilidad económica», advierte en la nueva ley.
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