León XIV ha elegido la ciudad de Robert Schuman para concluir este lunes su viaje a Francia. El Papa ha homenajeado a uno de los padres fundadores de la Unión Europea y ha reivindicado la paz y el «diálogo con el otro» durante un discurso en Metz, en el nordeste del territorio galo. El contenido de su intervención ha sido ambicioso y ha ido a contracorriente de los mensajes predominantes entre la mayoría de los mandatarios actuales del Viejo Continente. A pesar de que el Elíseo había invitado a los jefes de Estado o de Gobierno de todos los países de la UE, casi ninguno de ellos ha asistido ni ha enviado representación a este acto en el centro de congresos Robert Schuman.«Lamentablemente, también en Europa, en esta época ha reaparecido la guerra: una nueva inútil masacre que cada día causa innumerables víctimas civiles», ha recordado Robert Prevost, refiriéndose a la invasión rusa de Ucrania. «Hay que tener cuidado con la ilusión del rearme», ha insistido durante su intervención en esta localidad lorena, situada a pocos kilómetros de Verdún, donde tuvo lugar una de las batallas más sangrientas de la Primera Guerra Mundial. Aunque ha señalado que la búsqueda de la paz en el Viejo Continente «no debe confundirse con un irenismo ingenuo», también ha advertido ante esos discursos que abogan por una subida del gasto armamentístico «con la justificación del peligro respecto a los otros».Este discurso pacifista en boca de León XIV no ha sido ninguna sorpresa, puesto que se trata de una de las cuestiones recurrentes de su papado. Su intervención ha mantenido similitudes, de hecho, con los discursos que su predecesor, Francisco, pronunció en noviembre de 2014 en el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa, en Estrasburgo. El pontífice estadounidense y peruano ha elegido otra ciudad del nordeste de Francia para detallar su visión sobre el Viejo Continente: Metz, situada justo al lado del pueblo de Scy-Chazelles, donde se encuentra la tumba y la casa-museo de Schuman.El Papa ha recordado algunas de las frases más conocidas de ese político galo, nacido en Luxemburgo y que creció en Alemania. «La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas», ha subrayado, citando la famosa Declaración Schuman de 1950, cuyo contenido «sigue plenamente vigente», según el Santo Padre.Establecer puentes humanosPara construir las condiciones de la paz, ha reivindicado la necesidad «del diálogo con el otro». Además de la reconciliación franco-alemana tras la Segunda Guerra Mundial, el Papa se ha remontado unos cuantos siglos para demostrar que este «encuentro con el otro» es un aspecto recurrente en la historia del Viejo Continente. Ha mencionado el descubrimiento del continente americano por los españoles y la «presencia de la cultura árabe en la península ibérica». También ha recordado el discurso que pronunció en las islas Canarias sobre la acogida y la integración de las personas refugiadas y migrantes.«Es necesario comprometerse en un diálogo paciente, mostrar audacia en la negociación y estar dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz», ha afirmado durante su intervención, que ha leído en francés. «Hoy, la pregunta es si realmente estamos haciendo esfuerzos creativos para promover la paz o si simplemente (…) prepararnos mejor para las que suponemos que todavía están por venir», ha avisado. Ausencia de la mayoría de los mandatarios europeosLeón XIV ha pronunciado su discurso ante el presidente francés, Emmanuel Macron, y un puñado de mandatarios europeos. Antes de hablar sobre la paz, se ha reunido con representantes de otras religiones, como la judía, la musulmana, la budista, así como la corriente protestante y la ortodoxa. El acto en Metz ha quedado algo descafeinado debido a la ausencia de representantes de la mayoría de los países europeos . Solo han asistido el primer ministro de Luxemburgo, Luc Frieden, el príncipe Alberto II de Mónaco, así como Jean-Claude Juncker y Romano Prodi, que estuvieron al frente de la Comisión Europea . En cambio, Ursula von der Leyen, Pedro Sánchez, Giorgia Meloni y el resto de los mandatarios de la UE han preferido no estar presentes, a pesar de la invitación de Macron.El dirigente galo ha aprovechado el evento para defender que «nuestros esfuerzos a favor de la paz deben estar a la altura de los desafíos actuales». Estos «esfuerzos», según Macron, se ven reflejados con «nuestro apoyo infalible a Ucrania y al derecho internacional». Además, el presidente se ha felicitado por la gran movilización de los fieles franceses durante el viaje del Papa por el territorio galo: «Espero que haya percibido una nación ferviente, unida y feliz».Tras los baños de masas en París y Lourdes, está previsto que ocurra lo mismo esta tarde con una misa en la catedral de Metz. Esa ceremonia pondrá punto final a un viaje en el que León XIV ha caído con buen pie en Francia. Y ha insistido en cuatro de sus preocupaciones: la paz, la IA, las agresiones sexuales dentro de la Iglesia y la denuncia de la eutanasia.
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