El Imserso ha arrancado la temporada con un contraste evidente entre la demanda de los turistas sénior y la crisis que denuncia el sector hotelero por los precios congelados varios años. El principal destino peninsular -Benidorm- ha reducido a un tercio el número de alojamientos mientras el ministro ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, saca pecho por las colas de solicitantes.La agrupación empresarial autonómica valenciana Hosbec ha puesto de relieve que «no lleva ni siquiera una revisión de IPC, con lo que el hotelero ni siquiera cubre costes de de producción, trabaja a pérdidas », según su secretaria general, Mayte García. Por lo tanto, esos alojamientos optan por el cierre o -para evitarlo- «intentan comercializar a otros mercados, con otras agencias, abrir al mercado internacional; al final, Benidorm es un destino muy desestacionalizado, que trabaja y que opera todo el año», señala.Esta agrupación empresarial lleva meses insistiendo en que no pueden trabajar sin rentabilidad, con la tarifa por día completo a entre 28 y 30 euros, cuando el coste mínimo se sitúa en 35. También el senador benidormense Agustín Almodóbar ha presentado preguntas en la Cámara Alta sobre este asunto, pero el Gobierno no ha accedido a revisar y actualizar esta financiación.«En ningún país de Europa hay un programa ni siquiera similar a los viajes del Imserso», ha celebrado el ministro en una entrevista en TVE, a la vista de la alta demanda, por lo que aspira a que haya «más plazas y más calidad», siempre desde el punto de vista de los turistas mayores. «Son una de las joyas de la corona de nuestro sistema de protección social», ha resaltado.Más aún, ha abundado en que «no existe un programa de turismo social como este en ningún lugar del mundo y hay que mejorarlo», si bien hizo referencia a que el año pasado se estrenó una tarifa plana de 50 euros para las rentas más bajas porque «una parte importante de la gente que no viaja es por razones económicas».«Caos en la comercialización»Desde Hosbec, García le da la razón en que «el programa es un éxito: la idea, la metodología, la sistemática y el poder aportar a los mayores la posibilidad de viajar con viajes subvencionados», aunque tampoco se puede «morir» en ese clima optimista. De entrada, hay «un caos en la comercialización», se queda muy corta la oferta de plazas, además con esta tendencia a la baja. «Al final, al pensionista se le da el disgusto», advierte. Aparte de que se cayó el sistema en «el momento crítico», y que esta población se maneja peor en Internet, Hosbec aboga porque «el programa se analice con los sectores implicados y se propongan mejoras, que siga siendo pionero, innovador y se actualice».Ya habían estimado recientemente en 150 millones de euros las pérdidas posibles y en 15.000 empleos en peligro debido a este Imserso ‘low cost’ inasumible por los hoteleros. De momento, la cifra de hoteles ha caído a 11, cuando hace pocos años participaban una treintenaHasta el punto de que su presidente, Fede Fuster, ha alertado en varias ocasiones de la posibilidad de que haya cierres en invierno, al no poder apoyarse algunos establecimientos en este recurso para desestacionalizar en temporada baja.García pone el foco también en que muchos «han renovado, todos han subido de categoría o han hecho reforma integral y esto también denota el esfuerzo inversor que está haciendo el sector para mantener la planta hotelera a un primer nivel».
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