Poner papel de aluminio sobre la tabla de planchar se ha convertido en uno de los trucos caseros más compartidos en redes sociales. El método se basa en la capacidad del aluminio para reflejar el calor que desprende la plancha, haciendo que la prenda reciba temperatura tanto por la parte superior como por la inferior para eliminar las arrugas sin apenas esfuerzo y en tiempo récord.
De esta manera, la propia tabla pasa a convertirse en una superficie que ayuda durante el planchado. El calor ya no procede únicamente de la parte superior, sino que también se refleja desde abajo, haciendo que el tejido reciba calor de una forma más eficaz. Este efecto puede resultar especialmente práctico al trabajar con prendas grandes que normalmente requieren más tiempo y varias pasadas.
El truco del papel de aluminio para planchar la ropa
@ideasatrocitos Con estos trucos para planchar, esta tarea tan tediosa dejará de serlo. Con el papel de aluminio conseguirás que las arrugas se vayan más rápidamente por ambos lados gracias a que el aluminio guarda el calor y aumenta la potencia de planchado. La mezcla de agua templada y suavizante viene fenomenal para aquellas arrugas más difíciles una vez secas. Aunque lo ideal es planchar con la prenda aún un poco húmeda si ya sabes que es complicada de alisar. Está mezcla también la uso de ambientador textil. El papel de hornear me ha salvado más de una vez con prendas que se quedan marcadas al plancharlas. Y con esta plancha no, ya que es nueva y es una pasada, pero os enseño el truco del aceite por que en otras planchas que he tenido y que se me pegaban en los tejidos, puse en práctica este truco y va fenomenal. Lo ideal es hacerlo una vez al mes. Espero que os sirvan estos truquitos de la abuela #planchado #trucosplancha #trucosytips #organización #limpieza #colaboration#realmeC67vn ♬ Finally Found – CADE
La plancha es una de las tareas domésticas a las que más tiempo y esfuerzo dedicamos, por lo que cualquier truco que permita hacerla de forma más rápida resulta especialmente útil. El papel de aluminio es un producto habitual en prácticamente cualquier cocina y, aunque solemos utilizarlo para conservar alimentos, también puede tener otros usos sorprendentes. Uno de ellos permite ahorrar tiempo a la hora de planchar y conseguir que las prendas queden sin una sola arruga.
El método es muy simple. Sólo hay que retirar la funda de la tabla de planchar y cubrir toda la superficie con papel de aluminio, procurando que los extremos sobrantes queden doblados hacia la parte interior.Después, se vuelve a colocar la funda sobre la tabla y ya estará preparada para utilizarla con normalidad.
El motivo por el que este truco funciona es que el aluminio tiene la capacidad de reflejar el calor, haciendo que éste vuelva hacia la prenda y actúe como una especie de segunda fuente de calor. De esta forma, la ropa recibe temperatura por ambos lados mientras se plancha únicamente por uno, evitando tener que darle la vuelta constantemente.
Son varias las ventajas que ofrece éste sencillo método. En primer lugar, reduce el tiempo necesario para planchar y facilita la eliminación de las arrugas. Además, al tener que deslizar menos veces la plancha sobre el tejido, se puede disminuir el desgaste de las prendas. Por último, permite aprovechar mejor el calor generado durante el planchado, lo que contribuye a un menor consumo de energía.
Consejos adicionales
La posición del cuerpo mientras planchamos es importante. Coloca la tabla de planchar aproximadamente a la altura de las caderas y, al sujetar la plancha, procura que el codo forme un ángulo de 90 grados. El hombro debe poder moverse con libertad para evitar posturas incómodas.
También conviene limpiar la base de la plancha antes de utilizarla. Comprueba que no haya restos de suciedad o residuos adheridos y elimínalos antes de comenzar, ya que las zonas quemadas pueden dificultar el deslizamiento y terminar manchando la ropa limpia.
A la hora de pasar la plancha, sigue el sentido del hilo de la tela, de manera similar a como se respeta la veta de la madera. Evita planchar a contrahilo o en diagonal, ya que este movimiento puede hacer que el tejido se deforme, se estire o termine formando pequeñas bolsas. Los movimientos deben ser continuos y la presión, ligera.
Cada tejido necesita una temperatura diferente para evitar daños. El acetato, el acrílico y el nailon requieren temperaturas bajas, mientras que el poliéster puede plancharse a temperatura baja o media. El rayón también necesita una temperatura baja o media y es recomendable plancharlo del revés. En el caso de la seda, se aconseja utilizar una temperatura media y planchar la prenda del revés. Para el algodón y el lino se puede utilizar una temperatura media o alta, preferiblemente utilizando vapor para eliminar las arrugas.
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