Alberto Núñez Feijóo ha aprovechado la XXX Cumbre Iberoamericana para irrumpir en el panorama internacional, manteniendo primero un contacto con la opositora venezolana María Corina Machado; y encuentros bilaterales después con el presidente de Chile, José Antonio Kast; y el de Ucrania, Volodímir Zelenski.Con Kast, que ya coincidió en Lima durante la toma de posesión de Keiko Fujimori el pasado verano, el líder del PP «ha pasado revista a la situación política» en España y a los asuntos de más relevancia a 23 días para las elecciones generales. Todos los movimientos del líder de la oposición se miden en este contexto. En la reunión también participaron la presidenta del Senado y el presidente de la Cámara de Diputados, además del canciller Francisco Pérez Mackenna.Según explicó Génova, ambos insistieron en la «relación estratégica» que deben mantener, y el líder del PP abordó directamente las oportunidades de inversión en Chile para empresas españolas, que ya tienen presencia en el país y pretenden extender sus negocios. El presidente chileno aprovechó para compartir un primer balance de sus primeros ocho meses al frente del Gobierno y las reformas impulsadas tras el anterior Ejecutivo de la izquierda. Chile es una de las últimas naciones iberoamericanas que se sumó a la tendencia derechista mundial, con la reciente excepción de Brasil.El encuentro con Zelenski fue de carácter privado, sin fotografías oficiales. Pero Feijóo sí quiso trasladar al dirigente ucraniano el «apoyo a la soberanía e integridad territorial» de su país, en línea con la posición mantenida desde la agresión rusa y, sobre todo, que el PP europeo ha defendido en todas las reuniones de la Unión.Apoyo a Machado Con Machado Feijóo mantuvo una videollamada para mostrarle «todo su apoyo» de cara a las elecciones presidenciales que deberían celebrarse el próximo año en Venezuela. El líder del PP contactó con la dirigente justo en el momento en que se celebraba la sesión plenaria de las 22 delegaciones que participan en la cumbre, a la que solo asistieron 7 líderes americanos, con las ausencias destacadas de los que debían ser los principales apoyos de Pedro Sánchez: el brasileño Lula da Silva y la mexicana Claudia Sheinbaum. De hecho, los principales dirigentes que están en Madrid estos días representan los liderazgos de la nueva derecha al otro lado del Atlántico: el argentino Javier Milei y el chileno Kast. Ambos mantienen una interlocución muy cercana también con Santiago Abascal, líder de Vox.La conversación con María Corina Machado, según explican desde Génova, sirvió también para dar por hecho que tanto Sánchez como Delcy Rodríguez «están de salida». Feijóo expresó su deseo y convicción de que a la próxima cumbre iberoamericana (en 2028 en Honduras) ambos coincidan en la sala. La videollamada se produce pocos días después de que la Premio Nobel haya vuelto a Venezuela diez meses después de haber salido del país. Ambos abordaron los asuntos «imprescindibles», explica el PP, en el avance hacia la transición democrática, «la imperiosa liberación de todos los presos políticos, los cambios institucionales en el Tribunal Supremo y en el Consejo Nacional Electoral, que deben dar paso a unas elecciones libres y justas para cerrar la larga dictadura e iniciar la reconstrucción nacional».Feijóo también quiso dejar claro que ve necesario fijar cuanto antes esa fecha electoral, no solo para dar esperanza a los venezolanos, sino para acelerar las reformas necesarias cuanto antes. Como lleva haciendo estos años, el líder de la oposición reiteró que su partido está volcado con la causa opositora en Caracas y que seguirá haciendo presión desde la Unión Europa para apoyar el proceso de democratización. El PP no ha informado sobre si en la conversación ha salido a colación el papel determinante que juega Donald Trump al respecto.Sin duda, el movimiento de Feijóo en plena cumbre mira a intentar ganar terreno en el plano internacional, con la vista puesta en el 29 de noviembre: si las encuestas se confirman habrá un nuevo gobierno de la derecha presidido por el PP. El pasado mes de julio el líder del PP asistió a la toma de posesión de la nueva presidenta de Perú, Keiko Fujimori, otra dirigente de la nueva tendencia mundial en la derecha y con la que el partido ya tenía relaciones tiempo atrás. Allí mismo, en Lima, Feijóo se vio con Kast y con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.Aquella decisión buscaban potenciar la interlocución con esta hornada de nuevos líderes y, de alguna manera, recuperar el terreno cedido a Vox en los últimos años. Abascal lleva años cultivando relaciones, especialmente con algunos dirigentes como Milei. El líder del PP no ha dado hasta hace algunos meses prioridad a su agenda internacional. No había viajado a Sudamérica desde 2022 cuando ya, el pasado julio, viajó a Lima. La perspectiva de gobernar lo cambia todo.
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