Alberto Núñez Feijóo visitó Ceuta por cuarta vez desde la invasión de finales de julio este lunes y lo hizo, por primera vez, acompañado de una delegación del Partido Popular Europeo encabezada por su líder, el alemán Manfred Weber. Ambos comparecieron junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, después de mantener una reunión de trabajo. 54 días después dirigentes europeos de distintos países visitaron El Trampolín –símbolo de la crisis– y vieron con sus propios ojos la situación de extrema gravedad que se ha cronificado en la ciudad con miles y miles de inmigrantes irregulares asentados en distintos puntos de Ceuta. Feijóo no dudó en cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez por no haber internacionalizado la crisis. En Génova insisten en que ha sido su líder, y el resto de la formación popular, la que ha conseguido llevar la crisis ceutí al corazón de Europa. La semana pasada con una votación en Estrasburgo que concluyó que lo ocurrido a finales de julio fue, efectivamente, una invasión. Y esta con una visita que ha permitido a muchos dirigentes europeos tomar conciencia.Manfred Weber reconoció que no cree posible que «en ningún otro país europeo» hubiera podido verse un escenario similar 54 días después. El líder del PP europeo puso encima de la mesa la necesidad de que se produzca el retorno de todas las personas que llegaron ilegalmente a la ciudad lo antes posible. El discurso de devoluciones fue igual de firme y coordinado entre los tres dirigentes. «Esas personas tienen que ser evacuadas», llegó a decir, pidiendo también a Marruecos «que cumpla con sus compromisos». A pesar de incidir en la «amistad» de Europa y el país vecino, que está encargado en el fondo de mantener a raya la frontera sur de todo el continente –esta vez no lo hizo–, Weber también dejó claro que los acuerdos comerciales vigentes «interesan a ambas partes» y advirtió de «consecuencias» si la UE «no puede estabilizar las fronteras».Feijóo incrementó la presión sobre el Gobierno: «¿Cómo pedirle a Europa que mire a Ceuta si el propio Gobierno mira para otro lado? Si se empeña en restarle importancia», se preguntó una y otra vez, levantando el dedo acusador contra el presidente del Gobierno. También atacó con dureza a Sánchez por tener «interés, desidia y una estrategia» que pasa por «ampliar y cronificar este conflicto, y buscar un culpable». «Atacar a Vivas es miserable», dijo el líder del PP, consciente de la campaña iniciada desde Moncloa con el presidente autonómico. El propio Vivas no pudo ser más claro en su intervención. Tras realizar de nuevo una cronología en la que dejó claro que el Ejecutivo desoyó las llamadas de auxilio de su gobierno y tampoco hizo caso a los avisos de los «servicios solventes» de inteligencia y otras fuerzas de seguridad, el presidente ceutí concluyó: «No utilizó en las horas inmediatamente posteriores a la invasión las capacidades legales y diplomáticas a su alcance». A continuación reprochó al Ministerio del Interior haber sido incapaz de conocer «el número de personas que han quedado» tras la invasión, ni aportar un horizonte temporal de solución ni poder determinar cuándo se iniciarán las obras que permitan el blindaje de la frontera.El choque político ha ido escalando posiciones y no parece detenerse. «Afirmo con toda rotundidad que el Gobierno no ha cumplido con sus obligaciones constitucionales de proteger nuestra integridad territorial y la seguridad de los ceutíes». Ante las afirmaciones de la ministra de Infancia, Sira Rego, sobre que la inmensa mayoría de los menores llegados se quedarán en España, Vivas aseguró que es la ministra «la que incurre en contradicciones», reprochando que el Gobierno defendiera las reagrupaciones familiares a las que Marruecos se ha comprometido y el mandato general de retornos, y ahora haya decidido dar un giro al discurso.Aprovechando la presencia de Weber, Vivas también consideró las hipótesis que su gobierno maneja para tratar de comprender la inacción y la incomprensible postura del Gobierno frente a la crisis: «O se quiere utilizar a Ceuta como un escenario de confrontación y polarización; o quieren acabar con la paciencia de los ceutíes hasta el agotamiento o el destierro; o se quiere convertir Ceuta en una mega estancia de centro temporal con el equivalente al 15% de toda su población». «No lo vamos a consentir porque eso sería la muerte de la ciudad», terminó Vivas. El líder del PP, que mostró su satisfacción por el apoyo de las instituciones europeas y de su propio partido, puso encima de la mesa cinco propuestas urgentes para dar solución a la crisis: que Ceuta y Melilla sean consideradas territorio europeo con todas las letras, activar los canales diplomáticos para defender la españolidad de estos territorios, poner en marcha la legislación europea que permite el retorno de todos los ilegales, multiplicar la presencia de Frontex y la ampliación del espigón del Tarajal como frontera europea con ayuda económica que también se refuerce en Bruselas. También reiteró la defensa de las devoluciones, recordando que tanto el Pacto de Migración y Asilo como el Reglamento de Retorno europeos permiten la devolución «inmediata» de todas las personas que entraron a territorio español los días 30 y 31 de julio: «Sánchez ha ignorado dichos mecanismos que permiten una gestión agilizada de retornos si se instan a Bruselas directamente, zanjó.
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