En una fecha tan señalada como la Fiesta Nacional de España, concebida para celebrar todo aquello que une a los españoles, resulta paradójico que uno de los principales símbolos del país, como es su bandera, siga vinculado a una determinada ideología política. El escritor jerezano Juan Pedro Cosano reflexiona sobre esta cuestión a raíz de una imagen que contempló durante su último viaje en tren a Sevilla: a su llegada a la estación de Santa Justa, vio varias banderas de España colgando de las ventanas de edificios próximos a las vías. La estampa le hizo pensar en lo «increíble» que resulta que un símbolo que «debería representar a todos y despertar orgullo colectivo, se puso de moda con el Mundial », explica. «Aún así, si enseñas la bandera, te identifican con una determinada ideología, cuando España es de todos y para todos ». Hay españoles que no comparten esta visión, en un contexto de creciente polarización que, a juicio de Cosano, «resulta difícil de entender si echamos una mirada a la historia». El escritor habla con conocimiento de causa, porque además de ejercer como abogado penalista y participar en casos tan mediáticos como los de ‘Cojo Manteca’, ‘Padre Coraje’, los asesores falsos o los ERE , lleva años investigando el pasado para construir las tramas de sus novelas históricas, policíacas y judiciales. Esta simbiosis de aficiones ha marcado una trayectoria literaria que suma ya nueve títulos.Sus primeros pasos estuvieron ligados a la poesía, pero fue ‘El abogado de pobres’ la obra que marcó el inicio de su carrera como autor. La novela llegó a las librerías tras obtener el Premio Abogados de Novela en 2014. Después llegaron títulos como ‘Llamé al cielo y no me oyó’, ‘La fuente de oro’, ‘Las monedas de los 24’ o ‘El abogado de rojos’. Ahora, su nombre vuelve a aparecer en las novedades editoriales con ‘Conjura contra el rey Felipe’.El libro nace por iniciativa de la Editorial Espasa, pues en 2027 se celebrará el V centenario del nacimiento del monarca , considerado uno de los grandes dirigentes de la historia de este país. Gobernó durante 55 años -si se contabiliza el tiempo en el que su padre, Carlos I, se ausentó de España y el asumió el mando-, y aprovechó el medio siglo en el trono para llevar a España a lo más alto.En esta ocasión, Cosano sumerge al lector en la corte de Felipe II en 1578, «momento en el que una serie de acontecimientos marcaron el año: la batalla de Alcazarquivir, donde muere el rey Sebastián de Portugal, sin descendencia, y el trono de Portugal queda prácticamente vacante; la muerte de Juan de Austria; la del príncipe Fernando de Austria, heredero de Felipe…», enumera el autor. No obstante, el antecedente que desencadena la trama se remonta a una década antes, cuando el rey ordenó encarcelar a su propio hijo , el príncipe Carlos: «Era un joven disoluto, enfermo, y Felipe no podía confiar en él para que lo sucediera, para dejar en sus manos el futuro del imperio. Por tanto, ordena arrestarlo, sin someterlo a proceso y sin dar explicación al mundo de por qué lo hace. Seis meses después, el príncipe muere en la Torre Vieja del Alcázar de Madrid por causas naturales», resume el jerezano.Diez años después, Felipe II recibe una carta anónima en la que se le acusa de haber matado al príncipe Carlos. A partir de entonces, una serie de crímenes sacude la ciudad de Madrid. Lo curioso es que en los cuerpos aparece el mismo signo que en la carta anónima: el de Saturno, el dios que devoró a sus propios hijos. La clave de la trama reside en descubrir «qué hacen Felipe y la persona que designa para investigar estos crímenes; quién es el anónimo; cómo es esta acusación; cómo reaccionan todos cuando se acusa al rey de matar a su hijo; y cómo influye en el desarrollo de la monarquía», adelanta el escritor.Una novela más real que ficticiaAunque el argumento es ficticio, pues no existieron la carta, los crímenes o la investigación, «la mayor parte de los hechos sucedieron en la realidad. El rey, por ejemplo, fue señalado en muchas cortes europeas por haber dado muerte a su hijo. Ese episodio aparece incluso en novelas y óperas posteriores, lo que alimenta la leyenda negra. En mi caso, un 90% de lo que cuento sucedió en la realidad , aunque se encajan de distintas maneras para alimentar la trama de ficción». Por eso, la documentación es esencial en su proceso creativo. Lo primero que hace es leer sobre la época «para coger el aroma de cómo era la vida entonces, cómo se hablaba, las diversiones que existían, las relaciones entre hombres y mujeres… Intento vivir un poco allí, situarme en el siglo del que quiero hablar». Luego, profundiza en indagaciones más concretas, algo «muy fácil hoy en día. Haces clic y tienes todo a tu disposición. Todo es tan inmediato que no le damos valor a la magnitud de información que tenemos a nuestro alcance en cuestión de minutos».En este contexto, el abogado considera que la inteligencia artificial es «el mejor agente que he tenido en mi vida, pero hay que saber manejarla ; no te puedes fiar de él, hay que analizar todo. Es increíble que una máquina te haga en 10 segundos lo que tú tardarías días en descubrir. Esto va a influir en la literatura, ya lo está haciendo. De hecho, se dice que hay quien escribe novelas con la IA, ¿no? Algo habrá que hacer, supongo, aunque el talento no se puede purificar. Pero a qué cosas está llegando la humanidad… Si Felipe II levantara la cabeza… », bromea.El abogado y escritor jerezano Juan Pedro Cosano Juan FloresSi lo hiciera, el rey Prudente encontraría una nación muy distinta a la que conoció. «Creo que el lector que se adentre en esta novela va a sentir una gran pena al constatar lo que era España entonces y lo que es España ahora. En el siglo XVI, era la que dictaba la ley del mundo; la que imponía las normas; el brazo armado de la cristiandad; quien defendía las fronteras y las creencias de los católicos occidentales: turcos por un lado, y protestantes por otro. Una nación que una vez que se anexiona Portugal, tiene posesiones en media Europa, en África, Asia, Oceanía y América. Se convirtió en la potencia más poderosa conocida hasta el momento », expone. En aquella época también existían tensiones, pero « no había esa disputa que hoy hace que nos separemos en vez de acercarnos . Es triste». De ahí su convicción de que la literatura también puede contribuir a combatir la polarización. «Todo lo que sea leer y aprender, te va a hacer mucho más tolerante y dialogante. No te va a polarizar. La lectura es la mejor medicina contra los extremismos. Cuando se lee, se conoce a las personas y el mundo, se evita con toda certeza ser una mala persona, y yo creo que todos los extremismos no son de buenas personas».«La lectura es la mejor medicina contra los extremismos» Juan Pedro Cosano Abogado y escritorSu experiencia como abogado también ha influido en su manera de construir personajes, permitiéndole profundizar en la idiosincrasia humana: «La abogacía te da una visión de la vida que es muy peculiar. Conoces las miserias y la grandeza de las personas, su peor y mejor versión». Una experiencia que considera especialmente valiosa a la hora de dotar de profundidad y credibilidad a sus novelas.Felipe II, un monarca inolvidable pero gran desconocidoComo en los tribunales, donde un abogado no es dueño del destino de sus casos, el jerezano opina que un escritor tampoco lo es de sus personajes. «Parece que podemos crear y matar a los personajes a nuestro criterio, pero la realidad es muy distinta. En el momento en el que creas un personaje, empieza a caminar por sí mismo». Esto aplica también al desarrollo de la novela.Algunos escritores prefieren ceñirse a un esquema, pero Juan Pedro Cosano se siente más cómodo dando rienda suelta a la espontaneidad, aunque, «indudablemente, al final cuentas lo que quieres contar, y yo en esta novela quería plasmar un momento grandioso de la historia de España, y a un personaje tan singular como fue Felipe II». A diferencia de otros reyes de España, tanto Borbones como Austrias, «que eran disolutos, amigos de la juerga, del buen beber y del buen yacer», Felipe II fue un personaje peculiar. « Trabajaba de sol a sol, 12 o 14 horas al día . Se lavaba tres veces al día, algo curioso teniendo en cuenta la higiene de la época. No se le conocen amantes, tampoco hijos extramatrimoniales, a diferencia de su padre Carlos, que había regado Europa de hijos bastardos. Felipe es un personaje absolutamente singular, con tres obsesiones: el trabajo, España y su fe». Una imagen que poco tiene que ver con las leyendas negras en torno a su figura, que retratan al monarca como alguien «tirano y déspota que mata a su propio hijo, cuando la realidad es que detrás del rey hay un hombre familiar, buen padre, buen esposo, y con un amor inmenso a España».«Felipe es un personaje absolutamente singular, con tres obsesiones: el trabajo, España y su fe» Juan Pedro Cosano Abogado y escritorAunque en ‘Conjura contra el rey Felipe’ el monarca ocupa el centro de la historia, entre sus páginas aparecen coetáneos como Juan de Austria , el duque de Alba -Fernando Álvarez de Toledo-, Cristóbal Villafañe y Rueda -personaje ficticio encargado de investigar los misteriosos crímenes y la carta anónima- o la princesa de Éboli -Ana Mendoza de la Cerda-. Sobre esta última «se ha escrito mucho, pero creo que no conocemos del todo su verdad. Es una persona misteriosa por completo, que tiene un papel en la novela pero podría haber tenido mayor encaje. No salió así, a pesar de que yo lo quería». Una figura con la que, si pudiera, Cosano compartiría un café. A esa charla sumaría también a Marco Emilio Escauro , un militar de la República romana que fue líder del Senado durante la guerra civil entre los populares, liderados por el general y cónsul Cayo Mario, y los optimates, la aristocracia senatorial, con Lucio Cornelio Sila al frente. «Tuvo que ser la hostia, porque no solo fue un magnífico político, sino que también era un hedonista y vivía como los ángeles», argumenta. «Siempre tengo su historia en la cabeza, pero nunca me he decidido a llevarla al papel» . «No creo que lo haga ya», responde cuando se le pregunta si hay fecha para sacar el proyecto adelante. A pesar de ello, si finalmente, lo hiciera, ambientaría la novela en la capital italiana. «Fui por primera vez en mi viaje de novios, y quedé absolutamente subyugado por la ciudad. He vuelto 17 veces, y espero regresar muchas más. Hay quien me dice que ando mejor por Roma que por Jerez . Y lo comparto, porque no conduzco y por tanto no tengo un gran sentido de la orientación, pero ando por Roma perfectamente. Eso de pisar por donde han pisado grandes emperadores… Roma no está al alcance de ninguna ciudad, por más que Sevilla sea la más bonita del mundo. Para los que amamos la historia, es especial. Yo soy feliz allí».«Roma no está al alcance de ninguna ciudad, por más que Sevilla sea la más bonita del mundo» Juan Pedro Cosano Abogado y escritorPor el momento, lo que sí tiene claro es su próxima publicación: la cuarta parte de ‘El abogado de pobres’ . También tiene en mente « una novela sobre el Burgos de la Guerra Civil . El Burgos nacional, cuando se convirtió en la capital del ejército nacional de Franco». Será «una novela negra ambientada en esa época. Tengo algunas ideas en la cabeza: el wolframio que se vendía a los alemanes, el contrabando de obras de arte…».Aún está organizando sus primeros encuentros con uno de los periodos más oscuros, de mayor represión política, ejecuciones, exilio y penuria económica de la España contemporánea. Sin embargo, «tengo la habilidad de escribir muy rápido, hasta el punto de que en las navidades pasadas, con Conjura contra el rey Felipe, no fui ni a la Zambomba de Jerez ; las pasé enclaustrado, escribiendo, pero disfrutando una barbaridad, porque también soy feliz cuando escribo. Soy una persona muy solitaria, a la soledad la llamo soledad querida, porque para mí lo es. No vayas a pensar que no me gusta el contacto humano, al revés, me encanta pasar tiempo con mi familia, con mi mujer, mis dos hijos, mi nieta… Pero eso de estar escribiendo en silencio, sin hablar con nadie durante días, es algo que no me pesa en absoluto». Por tanto, probablemente no haya que esperar mucho para volver a sumergirse en las nuevas historias de Juan Pedro Cosano.
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