El ayuntamiento coruñés de Tordoia es el más envejecido de toda Galicia. Allí, los mayores de 65 años triplican a los de 20 . En Sober (Lugo) presumen de estar a la cabeza de España en cuanto a vecinos centenarios, y en Ames (La Coruña) los carritos de bebés toman las calles y lo posicionan como el municipio más joven de toda la Comunidad, con una edad media de 39 años. La fotografía entre estos tres enclaves de la geografía gallega es muy distinta, casi opuesta. Sin embargo, el nuevo plan retributivo en el que trabaja la Consejería de Sanidad está a punto de meterlos en el mismo saco. Según este documento, llamado a actualizar un decreto de hace treinta años, los pacientes que tengan menos de 2 años o más de 81 pasarán a formar parte de un mismo grupo que engrosará el salario de los médicos que los atiendan. O más sencillo: los doctores de Primaria tendrán un complemento específico en su nómina si en su cartilla destacan los bebés, o los ancianos. La finalidad de esta propuesta, que ya está analizando la Mesa sectorial, es equilibrar fuerzas y, sobre todo, buscar la equidad. Ponderar aquellos cupos en los que la complejidad, derivada de la edad de quienes la componen, sea mayor. Y se hará según el siguiente baremo. Una tarjeta sanitaria de un menor de 0 a 2 años, o de una persona de 81 o más años, tendrá un peso tres veces superior al de una tarjeta estándar, mientras que las correspondientes a los tramos de 3 a 6 años y de 66 a 80 años tendrán un peso doble . Por el momento, explican desde el departamento gallego, no se han puesto cifras sobre la mesa que traduzcan en números el esfuerzo asistencial, pero sí se sabe que beneficiará a las áreas de medicina de familia, enfermería y pediatría.Hasta ahora, y ateniéndose a la normativa en vigor, el complemento de un médico de familia gallego dependía sobre todo del número de pacientes de su cupo. Con esta novedad, explican sus promotores tras la presentación este mismo lunes a los sindicatos, se van a tener en cuenta las circunstancias concretas, el perfil, de los pacientes que más complejidad entrañan. Y hay más. Además de premiar unos grupos de edad por encima de otros, los médicos que trabajen en lugares más aislados verán su entrega recompensada . La soledad, explican desde Sanidad, también será un plus en la nómina. Con el objetivo de proteger las prestaciones sanitarias en aquellas zonas con menor población, el nuevo documento contempla compensaciones para los profesionales que desempeñan su labor en municipios con una única plaza de medicina primaria. MÁS INFORMACIÓN noticia No Cuenta atrás para que las máquinas de Amancio Ortega contra el cáncer lleguen a los hospitalesSe busca, inciden, «tener en cuenta también las condiciones en las que los profesionales desarrollan su trabajo». Y las diferencias en este apartado son llamativas, por ejemplo, entre un médico urbano y uno rural . O entre uno que trabaja solo en la montaña y realiza continuas atenciones a domicilio en distintos municipios, y el que se encarga de un cupo concreto en un centro de salud, con un hospital de referencia a escasa distancia. La dispersión geográfica, recoge el novedoso texto, ayudará a diferenciar entre quien presta asistencia en varios consultorios de un mismo municipio, quien debe desplazarse entre centros durante una misma jornada o quien trabaja en centros situados en distintos municipios. A mayor dispersión y necesidad de desplazamiento, recalca la propuesta, mayor será el reconocimiento retributivo que se propone.Persuadir a futuros especialistasEn la misma línea, la de blindar la atención primaria en pueblos en los que la despoblación se agudiza, también se pretende reforzar el factor de aislamiento para los profesionales que presten servicio en localidades lejanas. Un capítulo esencial a la hora de persuadir a futuros especialistas ante las complicaciones a la hora de captarlos y retenerlos , y que valorará en la nómina de cada mes criterios como la distancia a los principales hospitales, el tamaño de la población o las características de la zona en la que se presta la asistencia. A esto se suma el factor de la soledad, previsto en aquellos supuestos en los que no exista en el municipio otro profesional de la misma categoría, que los hay.Los médicos que trabajen en los lugares más aislados también tendrán un plusDel papel a la realidad, en aplicación de este documento que ahora se debate, los principales beneficiados serán profesionales como el único doctor y la única enfermera que se encargan de atender al cupo de 500 pacientes que tiene el pequeño consultorio de Celeiro, en Chandrexa de Queixa . Una localidad orensana de 170 kilómetros cuadrados en los que la salud de sus vecinos está en sus manos. En el caso de estos sanitarios, la vocación va por delante. Pero, está claro, una compensación económica no sobra.
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