Su nombre no estará en ninguna lista, pero María Guardiola se juega mucho, electoralmente hablando, en el presente curso político. Las elecciones municipales de 2027 están marcadas en rojo en el calendario de la presidenta de la Junta de Extremadura, que, tras ganar con holgura las pasadas autonómicas -pese a no llegar a la mayoría absoluta-, buscará dar un nuevo golpe de efecto y asentar el viraje extremeño hacia la derecha. De su mano, irremediablemente, estará Vox, con quien gobierna. Enfrente, el PSOE tendrá un nuevo capitán para un barco que se hundió con estrépito a finales del año pasado con el condenado Miguel Ángel Gallardo al timón.Los primeros meses de su nuevo mandato están siendo relativamente tranquilos para Guardiola. Sobrepasados los incendios y sin sobresaltos con sus socios de Gobierno, solo un par de polémicas en sanidad y educación han alterado el día a día de la líder popular. El curso, para ella, arrancó realmente este miércoles, 9 de septiembre, celebrado ya el día de Extremadura. En Mérida, los cursos, las temporadas, todo, empieza a funcionar de verdad cuando pasa el día de la región.A partir de aquí, la carrera estará en marcha. Guardiola ya cuenta en su cartera con importantes alcaldías. En Badajoz, solo una hecatombe podría tumbar el Gobierno del popular Ignacio Gragera, que arrasó con mayoría absoluta en 2023. En la capital pacense, además, el PP viene de otro buen resultado en las autonómicas, donde el PSOE fue tercera fuerza, por detrás de Vox. Más justa fue la victoria de Rafael Mateos en Cáceres. Su lista solo logró un concejal más que el PSOE. En Plasencia, dejó la alcaldía Fernando Pizarro, tras acumular varias absolutas seguidas. Su sustituto se enfrentará a una de las grandes apuestas socialistas, la expresidenta de la Asamblea, Blanca Martín, que será candidata del PSOE en la Capital del Jerte.El PSOE juega con una gran baza, Mérida, donde su alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, busca el cuarto mandato consecutivo. En la capital, los socialistas resisten. También lo hicieron en 2023 en ambas diputaciones, gobernadas las dos por socialistas. Ahí está la gran clave de las municipales, en saber quién se impondrá en las diputaciones. El propio Miguel Ángel Gallardo ha sido el ejemplo perfecto, durante años, de que presidir la Diputación de Badajoz, en una tierra como la extremeña, no es precisamente baladí.Si el PP lograse dar la vuelta a las diputaciones, Extremadura confirmaría su giro completo a la derecha, con Vox siendo la otra gran pieza del tablero. Los de Abascal siguen creciendo en las encuestas a nivel nacional y, en estos meses de mandato, su líder en la región, Óscar Fernández Calle, está haciendo notar su impronta en la vicepresidencia y consejerías que lidera. Ya en las autonómicas, Vox consiguió ser segunda fuerza en plazas importantes como Badajoz o Almendralejo. Podrían ser llave -o algo más- de muchos ayuntamientos.Si el PP lograse dar la vuelta a las diputaciones, Extremadura confirmaría su giro completo a la derecha, con Vox siendo la otra gran pieza del tableroTodo mientras el PSOE empieza a dar pasos sobre un nuevo camino, el de su secretario general, Álvaro Sánchez Cotrina, que apenas lleva cinco meses liderando el partido. Los socialistas ya han dejado esta semana cerradas las candidaturas de las grandes ciudades de la región, salvo Badajoz, donde se ha abierto un proceso de primarias. El propio Cotrina admitió al ser elegido que el primer paso de su mandato era mantener el poder socialista en los pueblos. Más a su izquierda, Unidas por Extremadura, mantiene una posición también privilegiada tras salir su líder, Irene de Miguel, reforzada tras las autonómicas con un resultado contrario a la inercia de la izquierda a nivel nacional.Con todo, las urnas volverán a marcar un curso político que no ha hecho más que arrancar en Extremadura y que determinará si Guardiola puede, definitivamente, asentar su liderazgo y apartar al PSOE de las instituciones más importantes de la comunidad autónoma.
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