Un equipo del Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian y de la Universidad de Oregón ha detectado directamente señales de radio procedentes del exoplaneta Beta Pictoris b, situado a unos 63,4 años luz de la Tierra. Para realizar la observación, los investigadores utilizaron el radiotelescopio sudafricano MeerKAT y estudiaron el sistema en cuatro sesiones realizadas entre 2025 y 2026.
Durante las observaciones, identificaron breves ráfagas de radio y una emisión más persistente en un rango de entre 0,85 y 3,5 GHz, acompañadas de polarización circular. Para determinar con precisión de dónde procedían las señales, utilizaron cuásares como puntos de referencia, lo que permitió diferenciar la emisión del planeta de la procedente de su estrella.
Detectan señales de un exoplaneta a 63,4 años luz de la Tierra
Beta Pictoris b fue descubierto en 2008 y tiene una masa aproximada de 10 veces la de Júpiter. Su enorme tamaño lo sitúa cerca del límite que separa a los planetas gigantes de las conocidas como «enanas marrones». Además, el exoplaneta completa una rotación sobre sí mismo en aproximadamente ocho horas. Esta elevada velocidad podría estar relacionada con la gran intensidad de su campo magnético.
Según ScienceAlert, para llevar a cabo las observaciones el equipo recurrió a los radiotelescopios MeerKAT, ubicado en Sudáfrica. Las mediciones se realizaron en cuatro sesiones entre 2025 y 2026, cubriendo un rango de frecuencias de entre 0,85 y 3,5 gigahercios. Estas observaciones permitieron detectar tanto ráfagas de radio recurrentes como una emisión más persistente procedente del sistema.
«Aunque se observan ráfagas de radio aurorales en planetas del Sistema Solar y en algunas enanas ultrafrías, hasta ahora ninguna detección de radio se había localizado de forma inequívoca en un planeta extrasolar en lugar de en su estrella anfitriona. Detectamos ráfagas rápidas, recurrentes y con una alta polarización circular, así como emisiones persistentes, en frecuencias de 0,85 a 3,5 GHz», explican los autores del estudio.
El patrón observado es compatible con la inestabilidad máser de ciclotrón electrónico (ECMI), un mecanismo relacionado con las auroras y los campos magnéticos planetarios. La localización de las señales también permitió estimar la intensidad del campo magnético de Beta Pictoris b, que sería miles de veces superior al de la Tierra. Según los investigadores, se trata de la primera medición directa de la intensidad magnética de un exoplaneta y los resultados son compatibles con los modelos existentes para gigantes gaseosos jóvenes y de gran masa.
Un campo magnético extremadamente intenso
La importancia del hallazgo va más allá de la propia detección de las señales, ya que este mecanismo permite obtener información sobre el campo magnético del planeta, que debe ser de, al menos, 1,25 kilogauss, equivalentes a 1.250 gauss. Para poner esta cifra en contexto, el campo magnético de la Tierra ronda los 0,5 gauss, mientras que incluso el de Júpiter, el más intenso entre los planetas del Sistema Solar, queda muy por debajo de este nivel en regiones comparables.
Hasta ahora, los campos magnéticos de los exoplanetas se habían estudiado principalmente de forma indirecta. Sin embargo, este tipo de emisiones de radio podría proporcionar una nueva vía para detectar directamente este componente invisible. «Esto constituye la primera medición directa de la intensidad del campo magnético de un exoplaneta, y es consistente con las predicciones de escalamiento de la dínamo para un planeta gigante joven y masivo».
Un planeta gigante que gira a gran velocidad
Según los cálculos realizados por el equipo, el campo magnético de Beta Pictoris b sería miles de veces más intenso que el terrestre. Parte de la energía asociada a sus emisiones aurorales podría estar relacionada con su rápida rotación, ya que el planeta completa una vuelta sobre su propio eje aproximadamente cada ocho o nueve horas.
Los investigadores ya plantean ampliar la búsqueda a otros siete exoplanetas gigantes pertenecientes a cinco sistemas estelares relativamente cercanos. Los futuros observatorios de radio, cuya sensibilidad podría ser entre cinco y siete veces superior a la actual, ofrecerían nuevas oportunidades para detectar emisiones similares en otros sistemas solares. «Se espera una mejora de entre 5 y 7 veces en la sensibilidad de los instrumentos, procedente de los radiotelescopios de próxima generación, lo que permitirá detectarlos», señalan los investigadores.
¿Posible origen extraterrestre?
Aunque la expresión «señal de radio procedente de un exoplaneta» pueda despertar especulaciones sobre la existencia de vida inteligente, el estudio no apunta en ningún momento a un origen tecnológico o artificial. Los datos obtenidos son compatibles con un fenómeno natural relacionado con el intenso campo magnético de Beta Pictoris b. No se han identificado señales codificadas, patrones de modulación artificial ni otros indicios que apunten a la intervención de una civilización extraterrestre.
Sin embargo, a pesar de la relevancia de los resultados obtenidos, el trabajo fue publicado como preprint el 15 de septiembre de 2026 y todavía no ha pasado por un proceso formal de revisión por pares. Además, por el momento no existe una confirmación independiente de las observaciones por parte de otro equipo de investigadores.
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