Abrazó Alcaraz la normalidad después de 139 días. Volvió a empuñar la raqueta casi cuatro meses después de rutinas cambiadas y pelear contra su muñeca. Lo retoma donde lo dejó, instalado en la victoria. Porque sí, el día que se lesionó, también venció a Virtanen incluso con la muñeca magullada. Su viaje aterriza en Nueva York, donde ha pasado por encima de Safiullin (6-4, 6-4, 6-4) como si el tiempo no hubiera pasado. Derecha por aquí, dejada por allá y triunfo al bolsillo. Alcaraz it’s back.
Ahora le espera en segunda ronda el portugués Jaime Faria, a quien nunca se ha enfrentado en su carrera. A sus 23 primaveras, afronta el mejor momento de su carrera, oposita a top 60, después de haber conquistado dos Challengers en 2024 y este curso ha logrado clasificarse a todos los Grand Slams. De hecho, este US Open es el primer grande al que llega sin necesidad de disputar la fase previa. Aterriza en él tras alcanzar los octavos de final en Cincinnati hace poco más de una semana.
En primera ronda superó al tenista local Jenson Brooksby. El partido, extendido hasta casi las cuatro horas, estuvo rodeado de abucheos del público a Faria; insultos del portugués a los aficionados y celebración provocativa tras vencer al llevarse los dedos a sus oídos y mandar a dormir a algunos hinchas. Lo que desembocó en el enfado de la grada del US Open. «Disfruto jugar contra norteamericanos en Estados Unidos. Este es el tipo de torneos en los que quiero jugar. Es un poco caótico para mí, pero me gusta», detalló después del partido.
Con el triunfo se convirtió en el jugador portugués más joven de la historia en ganar al menos un partido en los cuatro cuadros principales de Grand Slam. Faria se aficionó al tenis cuando su padre, Nuno, le llevó junto a su hermano Vicente a ver una exhibición en Lisboa de John McEnroe, Marcelo Ríos y Mats Wilander. Faria se fijó en Tsonga como referente y fue creciendo con la raqueta a caballo con su otra pasión, el fútbol. O mejor dicho, el Sporting de Portugal, club de su corazón y del que es socio.
Además, el propio Faria destaca que su poder secreto es controlar estadísticas de muchos deportes, lo que le permitirá ser un gran periodista deportivo. Así es el próximo rival de Alcaraz en el US Open. El murciano buscará reproducir sus buenas sensaciones e ir ganando ritmo poco a poco con el correr de los partidos. La parte positiva es que en su debut no hubo gesto alguno de dolor, ni siquiera una mirada a su muñeca. Alcaraz está de vuelta.
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