«Para ser uno más, mejor dedicarse a otra cosa». Esa frase resume perfectamente la filosofía de vida de Julio Norte. Pero es que, además, el joven salmantino la lleva a la práctica. Catorce novilladas esta temporada, con diez puertas grandes seguidas, cuatro de ellas en plazas de primera. «La temporada va fenomenal», comenta sonriendo cuando se le recuerdan esos triunfos en Valencia, Sevilla , Córdoba y Madrid . Y se despidió del escalafón inferior como finalista del Circuito de Andalucía.Nos detenemos en Las Ventas. «Es algo único », dice sobre el día de su debut y de la Puerta Grande. «Había visto la plaza, pero era desconocida porque no había toreado nunca y no sabía realmente a lo que me enfrentaba. Llevas una idea, pero no sabes qué va a suceder ni cómo va a reaccionar el aficionado», recuerda sobre aquel 19 de mayo, orgulloso de haber logrado «darle la vuelta a la tortilla, que no era fácil porque estaban a la contra desde el principio». ¿Y a qué sabe esa puerta? «Es difícil de explicar. Por mucho que lo cuentes, si no lo vives no sabes realmente lo que se siente. Fue un día que voy a recordar toda mi vida». Estrenaba vestido ese día y había pensado reservarlo para la alternativa, pero acabó tan destrozado que ha optado por hacerse uno nuevo, que recogió el pasado miércoles del sastre.Imposible olvidar también Sevilla, donde cortó dos orejas en la única novillada de la Feria de Abril. «Pinché; si no, podría haber cortado dos al primero. Pero ahí está la Puerta del Príncipe. Como no se va a mover de ahí, se conseguirá», comenta risueño, imaginándose ya en volandas frente al Guadalquivir.Pero también conoce la dureza de la profesión. Sufrió la pasada temporada una gravísima cornada. En Huelva sufrió una voltereta, y «tengo una cornada interna, pero toreo no quiero perder una corrida», comenta quitando importancia. Como si nada, reconoce que le han recomendado operarse, pero que terminará la temporada antes. Mientras se una venda se vislumbra en la pierna derecha bajo el pantalón, resume lo que supone la profesión: «Hay que hacer esfuerzos muy duros que una persona normal no puede llevar a cabo. Es una profesión muy sacrificada, pero también muy satisfactoria por lo que se hace delante de un toro».El sueño «Quiero ser figura, marcar una época y escribir mi propia página en la historia del toreo»A partir de ahí, Norte comienza a repetir la palabra que mejor le define: ambición. «Es fundamental». Conoce el toreo desde que nació. Su padre fue torero, apoderado y empresario, algo que considera «un privilegio». «Es como si tienes una madre profesora de inglés. Tú sabrás más que uno que no la tenga. Pues en esto igual: te anticipa muchas cosas».Pero también por conocer la profesión es quien más le exige y quien le dio el consejo que ha marcado su carrera: «Siempre me dice que para ser uno más no merece la pena estar. Eso me motiva para salir a la plaza y darlo todo, porque yo no quiero ser uno más». Y el consejo ha calado hondo. Norte tiene claro su objetivo: «Quiero ser una figura del toreo, ojalá marcar una época y escribir mi página en la historia del toreo. Para ser uno más, mejor dedicarse a otra cosa o ponerse a estudiar».Julio Norte en Madrid Tania SieiraAunque se pueden hacer las dos cosas. El salmantino acaba de terminar bachillerato y quiere comenzar Ingeniería Agrónoma. Bromeamos con que ha escogido algo ‘facilito’, y contesta que «lo más difícil del mundo es ser torero. Mi padre dice que ser figura es imposible, pero yo siempre le digo que no hay nada imposible».Además, su hermano Íñigo continúa la tradición familiar como novillero sin caballos. «Al principio sufría más porque lo veía con menos oficio, pero ahora ya estoy tranquilo». Confía plenamente en él: «Si la temporada va bien, debutará con picadores a final de esta o principios de la siguiente. Ojalá también sea matador de toros y consiga sus sueños, que son los míos».Hace apenas año y medio debutaba Norte con caballos, y el próximo trece de agosto tomará la alternativa en Dax junto a Roca Rey y Pablo Aguado, con toros de Juan Pedro Domecq. «Es el cartel con el que he soñado desde que quise ser torero. Sólo quiero que llegue ese día, que sea único e inolvidable y que todo el mundo salga feliz».Juventud en el tendido «Cuando nos prohíben algo, los jóvenes tendemos a querer conocerlo. Fueron a los toros, les gustó y ahora están deseando volver» Sobre el cambio de escalafón, lo afronta con naturalidad: «He toreado novillos que parecían toros, y he toreado cuatreños en el campo. Hay que ir acostumbrándose. Las cosas tienen su tiempo y todo llega cuando tiene que llegar. Soy joven, tengo mucha vida por delante». Y tan joven. Cuenta con dieciocho añitos, por lo que conoce muy bien la sociedad actual. «Creo que la tauromaquia está más viva que nunca». A su juicio, las prohibiciones también han influido: «Cuando nos prohíben algo, los jóvenes tendemos a querer conocerlo. Fueron a los toros, les gustó y ahora están deseando volver». Julio Norte durante la entrevista Tania SieiraPor ello, está convencido de que regresarán aquellas temporadas en las que las figuras toreaban cien corridas. Julio no las vivió, pero sueña con recuperarlas. «Me encantaría. Soy torero para torear y crear arte. Luego ir a América y torear otras treinta, aunque eso ya es más complicado». Sabe que supone un enorme desgaste. «El toro de hoy es muy exigente y no permite muchos errores. Hay que estar preparado. Pero es lo que yo quiero: torear, y cuanto más, mejor».No siempre da tiempo a disfrutar los triunfos. «Va todo tan rápido que no da tiempo a pensar. Yo debo triunfar, ser el mejor. No me conformo nunca con nada». Y cuando las cosas no salen, también lo acusa. «Me lo tomo realmente mal. Es muy difícil triunfar todos los días, y esos golpes de realidad, también sirven para evolucionar».Aunque ya tenga una decena de corridas firmadas, sabe que la alternativa supone empezar de cero, pero siempre desde el optimismo. «Estoy donde quiero estar. Solo que me ayuden un poco los toros y, con la ayuda de Dios, espero conseguir lo que quiero. Y si no embiste el toro, embisto yo».Porque, si algo ha demostrado en apenas año y medio con caballos, es que la ambición de Julio Norte no se queda en un discurso. Se refleja en los números, en las puertas grandes y en una idea que repite casi como un mantra: no conformarse nunca con ser uno más.
Powered by WPeMatico