No es una dana ni tampoco una borrasca con nombre propio, pero las tormentas previstas a partir de este jueves podrán ser igual de peligrosas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado los avisos rojos en el litoral de Tarragona, Castellón y Valencia ante las fuertes precipitaciones que se esperan a partir de esta tarde, además de mantener avisos naranjas en Lérida, interior de Tarragona, Teruel, serranía de Cuenca, Murcia y Alicante. Desde este jueves, la entrada de aire frío en niveles medios/altos y un gran aporte de humedad del Mediterráneo, que se encuentra mucho más cálido de lo normal, fomentarán las tormentas. La temperatura del mar es clave aquí. El otoño ha llegado tras haber vivido el verano más cálido de la serie histórica en España y con una superficie marina que ha estado también en registros récord de temperatura. Lo que queda ahora es un «caldo de humedad» y una cantidad de energía almacenada que es «gasolina de primera», dice el meteorólogo de Meteored Francisco Martín. Solo le hace falta el disparador en forma de dana, vaguada de aire frío, frente o temporal de Levante para convertirlo en lluvias torrenciales. Y ese disparador ya está aquí. Los avisos meteorológicos empiezan a partir de las 14 horas , llegando a nivel rojo a partir de las 18 horas en el litoral. La previsión indica que se puede registrar una precipitación acumulada de 90 litros por metro cuadrado en una hora y hasta 250 litros por metro cuadrado en 12 horas en Tarragona y Castellón. Es lo que llueve de media en Valencia en los cuatro meses que van de septiembre a diciembre en un año normal. El aviso rojo termina sobre las 11 de la mañana del viernes, aunque no se descartan actualizaciones. Será la fase más adversa del episodio, pero las lluvias seguirán al menos hasta el lunes de forma importante. No se descarta, de hecho, que se forme una dana el domingo, pero todavía existe incertidumbre sobre sus efectos. La posible torrencialidad de las lluvias junto con la persistencia del episodio y la gran cantidad de humedad del Mediterráneo hacen que la situación sea muy compleja. «Los chubascos pueden dar lugar a inundaciones locales súbitas y repentinas en zonas bajas, arroyos y ramblas, por lo que el nivel de peligro potencial de esta situación es elevado», dice la Aemet.En lo que respecta a los termómetros, Aemet ha avisado de que habrá un descenso de las máximas en el extremo norte, que podrá ser notable en el cantábrico oriental. Mientras tanto, se darán ascensos puntuales en el centro y pocos cambios en el resto del territorio peninsular y Baleares. En el otro extremo, también habrá descenso de las mínimas en la mitad noroeste y pocos cambios en el resto de la Península y Baleares. En Canarias habrá pocos cambios.
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