Kate Middleton ha desvelado algo totalmente inesperado de su rutina. La Princesa de Gales contaba este miércoles durante un acto benéfico en Pulborough, Inglaterra, que una de las tareas domésticas más odiadas por parte de la población general es todo un disfrute para ella. « Me encanta fregar los platos », aseguraba según ha recogido ‘The Times’.A pesar de que lo lógico sería pensar que los Príncipes de Gales disfrutan de un lavavajillas en su hogar, así como de un equipo que se encarga de las cuestiones de la casa, parece que ese pequeño detalle de la rutina es del gusto de Kate. Además, cuando toca fregar los platos, la Princesa involucra a toda la familia. Guillermo se encarga de secar: « Somos un buen dúo . E involucramos a los niños», explicaba. Se refería a sus tres hijos, el Príncipe George, de 13 años; la Princesa Charlotte, de 11; y el pequeño Príncipe Louis, de 8. Aunque el mayor está interno en Eton, los fines de semana puede volver a casa y quizás entonces se suma a estas tareas tan cotidianas en tantas familias. Según explica ‘Hello!’, esta tarea de limpiar los platos, por muy ajena que suene en la realeza, también era algo que hacía Isabel II . Lo hacía sobre todo en Balmoral, en su tiempo de vacaciones, cuando parecía involucrarse más en las tareas del hogar. Pero en el caso de los Príncipes de Gales, este aspecto tan casero de la rutina también ayuda a entender algunos de los detalles que han preferido para su vida. Este pasado verano se publicó que, tras mudarse a Forest Lodge, los Kate y Guillermo habían decidido no tener ayuda viviendo con ellos. Ni niñeras ni personas encargadas de la limpieza, para facilitar un ambiente más familiar y menos formal , según se informó entonces. Tampoco cuentan con un chófer que les lleva hasta el colegio de sus hijos, son ellos mismos los que se encargan de esta tarea.Kate y Guillermo han querido inculcar a sus hijos una normalidad que les aleje de la formalidad con la que crecieron el heredero y su hermano. «Guillermo está centrado en crear una vida privada y estable para su familia, lo que él nunca tuvo cuando era pequeño», aseguraba el pasado año Jennie Bond en una entrevista con ‘GB News’. «Quiere que los niños echen raíces firmes», añadía.Eso, por supuesto, no quiere decir que durante el día no tengan esa clase de ayuda en el hogar. Al fin y al cabo, Forest Lodge no es una casa pequeña, aunque sí es de menor tamaño que otras propiedades de la realeza. En esta mansión georgiana hay ocho dormitorios y seis baños distribuidos en tres plantas. En los terrenos, que por supuesto también requieren del cuidado de profesionales de jardinería, tienen 60 hectáreas para que los niños puedan correr y jugar, además de una pista de tenis y estanque privados.
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