Lo que podría ser una historia más de una relación nacida en Tinder, acabó provocando una alerta de seguridad en la OTAN y una investigación a un militar español. Todo comenzó a finales de 2024, según relata el diario británico The Thelegraph, cuando el oficial español estaba destinado en la base de la Alianza Atlántica en Northwood y conoció a una mujer a través de la aplicación de citas.La mujer, a la que el diario identifica como Janina White, había nacido en Rusia y tiene doble nacionalidad británica y polaca. Fue acusada de espionaje para Moscú y, pese a que ella lo niega, la OTAN inició una investigación para determinar sus vínculos con los servicios secretos extranjeros. Todo derivó en la retirada de la habilitación al militar de la Armada española, según han confirmado a ABC fuentes del Ministerio de Defensa.El oficial estaba entonces destinado en el Mando Marítimo Aliado de Northwood y las alarmas saltaron cuando acudió junto a la mujer a un acto social celebrado en el comedor de suboficiales y oficiales superiores de la base británica el 12 de diciembre de 2024, tras obtener un pase de visitante escoltado de un día para acceder a la base militar.Después le acompañó a un viaje al cuartel de la OTAN de alta disponibilidad en Oeiras (Portugal). The Telegraph, que ha tenido acceso a documentos judiciales, asegura que ella nunca fue detenida ni acusada formalmente de espionaje. Pese a ello, el oficial español fue suspendido de sus funciones después de que los responsables de seguridad españoles y de la OTAN empezaran a sospechar de ella.Posteriormente, el personal británico de Northwood le retiró su tarjeta de acceso, y el comandante de la base le prohibió la entrada a las instalaciones mientras el personal de inteligencia llevaba a cabo una investigación. En el verano de 2025, fue expulsado de la base y regresó a España.Mientras, la mujer ha negado las acusaciones de espionaje aunque ha detallado que el mes pasado un agente de inteligencia ruso la invitó a tomar un café y la interrogó durante un viaje que realizó a San Petersburgo para visitar a su padre enfermo. El espía, que según ella se llamaba Andrei y pertenecía al Servicio Federal de Seguridad de Rusia, pasó dos horas interrogándola en una cafetería cercana a la estación de metro de la ciudad sobre la investigación de seguridad y su relación con el marinero de la OTAN, expone el diario británico.Según su relato, la mujer fue preguntada por el trabajo del oficial de la Armada, cómo se habían conocido o cómo era su relación ahora, pese a que no mantienen ninguna relación actualmente. «Se inició una investigación de seguridad de la OTAN; lo mismo ocurrió con una investigación de seguridad española. El Reino Unido no participó en estos procesos, que dieron lugar a la decisión española de suspender la habilitación de seguridad nacional [del oficial]», se indica en un documento judicial recogido por The Telegraph.
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