A medida que se acerca el momento de jubilarse, es normal que se comience a calcular el importe de la pensión que nos va a quedar. Y dependiendo de los años que llevemos cotizando, y también de la edad que tengamos, sabemos que podemos ganar una cantidad mayor o inferior de lo esperado. Sin embargo hay otro factor del que no se suele hablar mucho pero que la Seguridad Social sí que recomienda y tiene que ver con los meses en los que decidas jubilarte.
No todos los trabajadores pueden decidir exactamente cuándo poner fin a su vida laboral, pero quienes tienen cierto margen pueden tener en cuenta este factor antes de solicitar la pensión. El abogado laboralista Andrés Millán, conocido en redes sociales como @lawtips, ha querido hablar de ello en uno de sus vídeos, y ha desvelado que la segunda mitad del año, entre julio y diciembre, suele ser el periodo más favorable. La explicación tiene que ver con el cálculo de la pensión y con la actualización de determinadas bases de cotización conforme a la evolución del IPC.
Estos son los mejores meses del año para jubilarse
Para entender por qué puede importar el momento elegido hay que saber primero de dónde sale la cantidad que finalmente recibe un jubilado. Millán recuerda que, en el cálculo tradicional de la base reguladora, se toman como referencia las bases de cotización de los últimos 25 años.»La pensión contributiva se calcula tomando como referencia la suma de las bases de cotización de los últimos 25 años, 300 meses, y el resultado se divide entre 350″, explica. Desde 2026, sin embargo, ha comenzado a aplicarse de forma progresiva un nuevo sistema y durante varios años convivirán dos fórmulas, aplicándose la que resulte más favorable. Esto hace que el cálculo sea algo más complejo, pero no elimina uno de los elementos en los que se fija el abogado: la actualización de determinadas bases conforme a la evolución de los precios.
Por qué el IPC puede influir en el cálculo de la pensión
Las bases correspondientes a los 24 meses inmediatamente anteriores al periodo que se utiliza para realizar el cálculo se toman por su valor nominal. Las anteriores se actualizan teniendo en cuenta la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), tal y como establece la normativa. Es precisamente aquí donde Millán encuentra la razón por la que elegir un mes u otro puede tener importancia. «Estas bases de cotización deben estar actualizadas por el IPC vigente en cada momento, de ahí que cuanto mayor sea dicho IPC, mayor va a ser la cuantía que reciba la persona», explica el abogado laboralista.
El IPC refleja la evolución de los precios y no se mantiene en el mismo nivel durante todo el año. Por este motivo, la fecha en la que se produce la jubilación puede introducir diferencias en la actualización de las bases utilizadas para determinar la prestación. Eso no significa, sin embargo, que escoger un determinado mes garantice por sí solo una pensión más alta, ya que intervienen otros factores relacionados con la vida laboral de cada persona.
De julio a diciembre: los meses que señalan los expertos
Teniendo en cuenta esta relación con la evolución de los precios, la segunda mitad del año aparece como el periodo a tener en cuenta para quienes tienen la posibilidad de elegir cuándo retirarse. «De julio a diciembre suele ser el mejor momento del año para jubilarse», afirma Millán. El abogado señala además que son los meses «que recomienda la propia Seguridad Social». Según explica, la razón está en que históricamente estos meses han registrado una inflación más elevada, lo que puede favorecer la actualización de las bases y permitir obtener una mejor base reguladora.
Ahora bien, retrasar la jubilación hasta alguno de estos meses no garantiza que todos los trabajadores vayan a cobrar más. Cada carrera profesional es diferente y también lo son las bases de cotización acumuladas durante décadas. Por eso, antes de elegir una fecha únicamente por la evolución del IPC, conviene comprobar qué ocurre con los datos reales de cada persona.
El simulador de la Seguridad Social para calcular la jubilación
Para hacerlo, la propia Seguridad Social dispone de un simulador de jubilación que permite obtener una estimación utilizando la información laboral que consta en sus registros. La herramienta resulta especialmente útil para quienes están próximos a retirarse, ya que permite valorar diferentes fechas y conocer aproximadamente cuál sería la pensión correspondiente. El propio Millán recomienda recurrir a este simulador antes de tomar una decisión.
Y es que el mes puede ser un elemento a valorar, pero no es el único que determina cuánto se cobrará. Los años cotizados, las bases acumuladas, la edad de acceso a la jubilación y la fórmula utilizada para calcular la base reguladora también condicionan el resultado. Por tanto, los meses comprendidos entre julio y diciembre pueden ser una referencia para quienes tengan margen para escoger cuándo jubilarse, pero la decisión no debería tomarse únicamente mirando el calendario. Comprobar previamente las distintas fechas en el simulador oficial permite saber si esperar unos meses realmente puede traducirse en una diferencia en la futura pensión.
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